Instituto carbonell

El Ciberbullying en redes sociales y su asociación a la depresión en adolescentes

13 de julio de 2015

Una nueva investigación dirigida por Michele Ham, investigador en pediatría en la Universidad de Alberta,  analiza  múltiples  estudios sobre el ciberbullying.

Los estudios demuestran que los efectos del bullying  pueden llegar a ser en muchos casos, tan malos o incluso peores que el abuso infantil. Además el bullying durante la adolescencia  puede duplicar  el riesgo de padecer depresión en la edad adulta.

En la nueva revisión se encontraron 36 estudios diferentes sobre el fenómeno del ciberacoso. A pesar de que los estudios  examinaban distintos  factores  y los resultados  tenían algunas discrepancias, todos coincidieron en un hallazgo: se encontraron asociaciones consistentes entre haber sufrido acoso online y  una mayor probabilidad de padecer depresión .

 Los estudios abarcaban una amplia variedad de redes sociales pero el sitio web de mayor uso fue Facebook.  Diecisiete de los 36 estudios analizaron la prevalencia del ciberbullying. Se encontró que una media del  23% de los adolescentes informaban de haber sido víctimas de bullying  cibernético, así como un 15%  que  reconocía haber  realizado ciberacoso a otros.

Otros dos estudios analizaron los llamados “bully-victimas” o “agresores-víctimas”, es decir, adolescentes que  acosan y al mismo tiempo  son  acosados.  Uno de los estudios encontró   una prevalencia de 5,4% de “agresores-víctimas” entre los adolescentes, mientras que el otro estudio informó de una prevalencia del 11,2%.

El autor de la investigación explica que los niños  víctimas del acoso online lo sufren en silencio, pues no se atreven a contarle a nadie lo que les ocurre. Parece que existe un temor a que les retiren la posibilidad de acceder a internet, en caso de contárselo a sus padres.  Por este motivo es recomendable  que los padres enseñen a utilizar  internet de una manera segura, en lugar de retirar el permiso para navegar por la red.

 

Por Instituto Carbonell • 20 de octubre de 2026
El insomnio se ha convertido en un importante problema de salud pública en España, donde aproximadamente el 43 % de la población presenta algún síntoma y el 14 % de los adultos sufre insomnio crónico. Una investigación liderada por Francesca Cañellas, psiquiatra especializada en Medicina del Sueño, en la que participaron ocho unidades del sueño españolas, confirmó la existencia de cinco subtipos de insomnio. Los resultados mo straron que el 82 % de los pacientes atendidos pertenecían a los subtipos 1 y 3, considerados los más complejos, y que muchos llevaban más de siete años padeciendo este problema antes de acudir a consulta. El subtipo 1 se caracteriza por un insomnio grave, una elevada angustia y síntomas depresivos, mientras que el subtipo 3 presenta una tendencia a la negatividad y una respuesta deficiente a los tratamientos. Por otro lado, las redes sociales difunden numerosos trucos para mejorar el sueño, como por ejemplo ducharse a oscuras antes de acostarse. Sin embargo, los expertos, como María José Martínez Madrid, doctora en Fisiología, señalan que no existen estudios específicos que demuestren la eficacia de este método para combatir el insomnio. Aun así, las duchas templadas, de entre 38 y 40 grados, durante unos 10 minutos y una o dos horas antes de dormir, pueden facilitar la conciliación del sueño y mejorar su calidad. Además, reducir la iluminación por la noche, utilizar luces cálidas y evitar las pantallas ayuda a favorecer la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño. Por tanto, aunque ducharse a oscuras puede contribuir a la relajación, no es una solución milagrosa. Lo más importante es mantener una rutina nocturna saludable y constante. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental dar más importancia al insomnio, ya que puede afectar gravemente a la salud y a la calidad de vida. Si el insomnio persiste, lo mejor es acudir a un profesional de la salud mental para recibir ayuda adecuada.
Por Instituto Carbonell • 20 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que algunas personas afrontan las relaciones de pareja de una manera muy práctica, valorando continuamente los aspectos positivos y negativos de la otra persona para decidir si quieren continuar conociéndola o darle una nueva oportunidad. Aunque este método pueda parecer útil para tomar decisiones, también puede hacer que la relación se convierta en una evaluación constante, como si cada cita fuera una especie de examen.  Señala que es comprensible que cada persona tenga sus preferencias y límites, como no querer una pareja con determinadas cargas personales o con poca disponibilidad. Sin embargo, advierte que convertir continuamente la relación en una “balanza” de pros y contras puede condicionar la forma de relacionarse y dificultar que la conexión se desarrolle de manera natural.
Por Instituto Carbonell • 19 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el consumo de alcohol puede afectar a nuestras capacidades y al funcionamiento del lóbulo frontal, haciendo que digamos o hagamos cosas que probablemente no haríamos en condiciones normales. El problema puede aparecer después, cuando desaparecen los efectos del alcohol y tenemos que afrontar las consecuencias de decisiones o comportamientos que no habríamos tenido estando sobrios.  Por ello, plantea la importancia de preguntarse si somos capaces de disfrutar del día a día sin necesidad de consumir alcohol, incluso en situaciones sociales como una comida, una celebración o un brindis. La cuestión, según señala, es valorar hasta qué punto necesitamos el alcohol para disfrutar de determinados momentos.