El Dr. José Carbonell, presidente de la SEPL

7 de noviembre de 2019

Desde Instituto Carbonell es un verdadero placer y un orgullo comunicar a todos nuestros pacientes y amigos que nuestro director,  el Dr. José Carbonell Casasús, acaba de ser nombrado presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Legal ( SEPL ) . El nombramiento ha tenido lugar tras el congreso anual de la organización celebrado el pasado mes de octubre en Canarias. Como nuevo presidente, el Dr. Carbonell sustituye al Dr. Alfredo Calcedo Barba y ha señalado que  entre sus objetivos  inminentes contempla una  transformación digital de SEPL  a través del desarrollo de una nueva plataforma online desde la que  fomentar la participación  de los socios y facilitar la  formación continuada . A su vez, se buscará  difundir la labor de esta sociedad  mediante una campaña informativa acerca del ámbito de actuación y los beneficios de la psiquiatría legal y se planificará la celebración del próximo congreso de Psiquiatría Legal en Palma.

Con este nombramiento, José Carbonell suma un paso más en su dilatada carrera profesional. Recordamos que, tras formarse en la prestigiosa  Universidad de Medicina de Navarra  y realizar un periodo de prácticas en la  Universidad de Harvard Boston (USA) , se trasladó a Londres donde se especializó en Psiquiatría y se convirtió en  miembro de la British Medical Association y del Royal College of Psychiatrists ( por examen) . Posteriormente, complementó su formación con el Máster en Investigación y Teoría en Psiquiatría del University College London y el Máster en Psiquiatria Legal y Forense de la Universidad Complutense de Madrid. Durante los últimos 20 años, tras trabajar en múltiples hospitales londinenses en áreas tan variadas como Psiquiatría de Adultos, Psiquiatría Geriátrica, Psiquiatría Infanto Juvenil y Psiquiatría de Urgencias,  ha dedicado su labor profesional a continuar el trabajo realizado por su padre, el Dr Jaime Carbonell Rigo al frente del Instituto Carbonell.

En la actualidad, además del reciente nombramiento como presidente de SEPL,  es miembro de la Asociación de Psiquiatría Privada y de la Asociación de Psiquiatría del Niño y Adolescente  , de la British Medical Association, del Royal College of Psychiatrists, la Asociación Española de Psicogeriatría y desarrolla una labor Psico educativa a través de numerosos cursos y de un blog en el Diario de Mallorca permaneciendo muy activo en las redes sociales y visitando en más de 30 países a través de la visita online.

Por Instituto Carbonell 30 de enero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el denominado “síndrome de la mujer bella” es un arma de doble filo, ya que la belleza puede generar tanto ventajas como importantes dificultades en la vida personal y social. Señala que muchas mujeres que se cuidan, se esfuerzan por estar siempre en su mejor versión y han sido valoradas por su apariencia desde pequeñas, invierten mucho tiempo y energía en sí mismas, lo que puede resultar gratificante a nivel personal, pero también provocar un impacto negativo en su entorno. Expone que, aunque la belleza puede facilitar ciertas oportunidades, como el acceso al trabajo, a menudo obliga a demostrar constantemente que el valor personal y profesional no depende solo de la imagen, sino de las capacidades y el esfuerzo. En las relaciones de pareja, puede generar inseguridades, celos o la necesidad de tranquilizar al otro, y en los entornos sociales puede despertar envidias o rechazo injustificado. Por ello, subraya que muchas veces las personas bellas pueden convertirse en víctimas de su propia belleza y que ser una mujer bella no implica necesariamente ser una mujer feliz. Destaca la importancia de aprender a gestionar las reacciones del entorno, aceptar que siempre habrá atracción o envidia, y centrarse en lo fundamental: gustarse a una misma y no permitir que la opinión externa afecte al propio bienestar.
Por Instituto Carbonell 29 de enero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que los celos en la pareja no deben analizarse únicamente como un problema individual, ya que siempre es necesario valorar la dinámica entre ambas personas. Señala que una persona puede ser insegura y celosa de forma general, pero también puede ocurrir que alguien sin problemas previos desarrolle celos debido a la relación que mantiene. Por ello, es fundamental diferenciar entre los celos patológicos, que requieren tratamiento profesional, y los celos que surgen por la forma en que funciona la relación. Asimismo, destaca que los celos y las inseguridades pueden dañar seriamente una relación, pero también pueden trabajarse si se abordan de manera adecuada. Para ello, es clave verbalizar cómo se entiende la relación, qué conductas generan malestar y qué situaciones provocan inseguridad. Esta comunicación abierta permite identificar las “áreas grises” que afectan a ambos miembros de la pareja y favorece el crecimiento conjunto. En conclusión, subraya la importancia de analizar los celos en profundidad y buscar soluciones que permitan una relación más sana y equilibrada.
Por Instituto Carbonell 28 de enero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que vivir amargados suele ser la consecuencia de una acumulación de situaciones difíciles que no siempre podemos controlar: problemas legales, conflictos de pareja o laborales, jefes complicados, enfermedades propias o de familiares, responsabilidades constantes. Poco a poco, estas cargas hacen que la vida deje de vivirse desde el disfrute y pase a vivirse desde la obligación y la preocupación permanente. Señala que, aunque intentemos poder con todo, el desgaste cotidiano acaba pasando factura y puede robarnos la capacidad de disfrutar, de ser espontáneos, de hacer planes o de relacionarnos desde nuestra parte más genuina. No existe una vida perfecta ni una vida sin problemas, y vivir esperando que todo vaya mal para no decepcionarse solo refuerza una visión negativa de la realidad. Por ello, subraya la importancia de aprender a relativizar y, sobre todo, de crear y proteger un espacio personal que no quede contaminado por las preocupaciones diarias. Las responsabilidades, las decepciones y los problemas forman parte de la vida; la clave está en decidir hasta qué punto dejamos que nos afecten. Ese espacio de bienestar y disfrute no aparece solo: hay que construirlo y defenderlo activamente para no vivir amargados.