Los efectos del alcohol en el cerebro adolescente

11 de noviembre de 2019
La Organización Mundial de la Salud ha publicado que la droga más consumida por los jóvenes es el alcohol. La edad media de inicio no supera los 14 años.

En el artículo “El consumo de alcohol tiene «efectos devastadores» en el cerebro adolescente”, Manuel Antonio Fernández, director del Instituto de Neurología Pediátrica de Andalucía, explica “Su consumo tiene efectos devastadores en el cerebro adolescente y provoca terribles consecuencias, como la muerte celular de las neuronas ya maduras”.

El cerebro comienza a desarrollarse en la infancia y continúa en la adolescencia. Si durante esta etapa hay un consumo puntual o continuado de alcohol, este desarrollo se ve afectado. Por lo tanto, tiene consecuencias tanto en las nuevas neuronas como en las neuronas ya maduras. Esto empeorará nuestra capacidad cognitiva durante el resto de nuestra vida. También, no hay que olvidar, los efectos del alcohol en otro órganos como el hígado y los riñones. Si el consumo se produce de forma continuada, puede generar una dependencia. La dependencia al alcohol esta asociada con un deterioro físico y neurológico (ABC, 2019).

Las causas que llevan a consumir alcohol en la adolescencia son factores culturales y sociales, la personalidad y la predisposición genética (tendencia heredada a consumir alcohol de forma excesiva). Por lo tanto, hay que tener presentes estos tres puntos a la hora de buscar una solución.

Si necesitamos ayuda con este tema o conocemos a alguien, es importante acudir a profesionales de la salud mental. Con el tratamiento adecuado, la persona aprenderá a gestionar el estado de ánimo y las situaciones para evitar el consumo de alcohol.
Por Instituto Carbonell 30 de enero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el denominado “síndrome de la mujer bella” es un arma de doble filo, ya que la belleza puede generar tanto ventajas como importantes dificultades en la vida personal y social. Señala que muchas mujeres que se cuidan, se esfuerzan por estar siempre en su mejor versión y han sido valoradas por su apariencia desde pequeñas, invierten mucho tiempo y energía en sí mismas, lo que puede resultar gratificante a nivel personal, pero también provocar un impacto negativo en su entorno. Expone que, aunque la belleza puede facilitar ciertas oportunidades, como el acceso al trabajo, a menudo obliga a demostrar constantemente que el valor personal y profesional no depende solo de la imagen, sino de las capacidades y el esfuerzo. En las relaciones de pareja, puede generar inseguridades, celos o la necesidad de tranquilizar al otro, y en los entornos sociales puede despertar envidias o rechazo injustificado. Por ello, subraya que muchas veces las personas bellas pueden convertirse en víctimas de su propia belleza y que ser una mujer bella no implica necesariamente ser una mujer feliz. Destaca la importancia de aprender a gestionar las reacciones del entorno, aceptar que siempre habrá atracción o envidia, y centrarse en lo fundamental: gustarse a una misma y no permitir que la opinión externa afecte al propio bienestar.
Por Instituto Carbonell 29 de enero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que los celos en la pareja no deben analizarse únicamente como un problema individual, ya que siempre es necesario valorar la dinámica entre ambas personas. Señala que una persona puede ser insegura y celosa de forma general, pero también puede ocurrir que alguien sin problemas previos desarrolle celos debido a la relación que mantiene. Por ello, es fundamental diferenciar entre los celos patológicos, que requieren tratamiento profesional, y los celos que surgen por la forma en que funciona la relación. Asimismo, destaca que los celos y las inseguridades pueden dañar seriamente una relación, pero también pueden trabajarse si se abordan de manera adecuada. Para ello, es clave verbalizar cómo se entiende la relación, qué conductas generan malestar y qué situaciones provocan inseguridad. Esta comunicación abierta permite identificar las “áreas grises” que afectan a ambos miembros de la pareja y favorece el crecimiento conjunto. En conclusión, subraya la importancia de analizar los celos en profundidad y buscar soluciones que permitan una relación más sana y equilibrada.
Por Instituto Carbonell 28 de enero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que vivir amargados suele ser la consecuencia de una acumulación de situaciones difíciles que no siempre podemos controlar: problemas legales, conflictos de pareja o laborales, jefes complicados, enfermedades propias o de familiares, responsabilidades constantes. Poco a poco, estas cargas hacen que la vida deje de vivirse desde el disfrute y pase a vivirse desde la obligación y la preocupación permanente. Señala que, aunque intentemos poder con todo, el desgaste cotidiano acaba pasando factura y puede robarnos la capacidad de disfrutar, de ser espontáneos, de hacer planes o de relacionarnos desde nuestra parte más genuina. No existe una vida perfecta ni una vida sin problemas, y vivir esperando que todo vaya mal para no decepcionarse solo refuerza una visión negativa de la realidad. Por ello, subraya la importancia de aprender a relativizar y, sobre todo, de crear y proteger un espacio personal que no quede contaminado por las preocupaciones diarias. Las responsabilidades, las decepciones y los problemas forman parte de la vida; la clave está en decidir hasta qué punto dejamos que nos afecten. Ese espacio de bienestar y disfrute no aparece solo: hay que construirlo y defenderlo activamente para no vivir amargados.