Instituto carbonell
El “síndrome de la cabaña”
6 de mayo de 2020
Tras muchos días confinados en casa, ha llegado la oportunidad de salir, pero no todo el mundo lo ha recibido de la misma manera. Por un lado, las que tenían muchas ganas de la salida, y por el otro, las que no les resulta tan placentero la idea de volver a la calle. Este segundo grupo, es posible, que esté pasando por el
“síndrome de la cabaña”.
Este síndrome se podría definir como el estado emocional que se observa en personas después de haber estado recluidas durante un tiempo. Sienten miedo por volver a salir. Algunas personas están experimentando miedo, incluso pánico o fobia, estos días de desescalada. Prefieren quedarse en casa, ya que es el lugar donde se sienten seguros.
¿Por qué puede aparecer este miedo?
- La sobreexposición a la información negativa
- La incertidumbre de la situación
- Si hemos vivido solos la cuarentena
- Si hemos pasado por situaciones difíciles (enfermedad, fallecimiento de familiares, …)
- El cambio en nuestra forma de relacionarnos (protocolo de no contacto físico)
¿Qué podemos hacer si sentimos miedo a salir a la calle?
- Entender que cierta preocupación es normal.
- Organizar nuestra salida a la calle de forma progresiva.
- Seguir con las actividades que nos gusta hacer.
- Tomar las precauciones necesarias (mascarilla, guantes, horario, …)
En opinión del Dr. Carbonell,
se recomienda volver a la normalidad a nuestro ritmo. Una vuelta gradual nos facilitará la adaptación a nuestra “nueva vida”. Aquellos que tengan dificultades siempre pueden recurrir a profesionales de la salud mental para facilitar este proceso.

El TDAH en mujeres y niñas suele pasar desapercibido porque predomina la inatención (despistes, desorganización) frente a la hiperactividad visible. Al no ser disruptivas, muchas niñas cargan con etiquetas injustas como “vaga” o “distraída”. Asimismo, ellas suelen enmascarar sus síntomas y expresar la desregulación emocional mediante ansiedad, tristeza o baja autoestima, lo que deriva en diagnósticos erróneos. En la revisión de Quinn y Madhoo (2014), publicada en The Primary Care Companion for CNS Disorders , se halló que las mujeres son diagnosticadas a edades mucho más avanzadas y presentan tasas de depresión y ansiedad significativamente superiores. Para un tratamiento eficaz, es vital un abordaje multimodal (familia, escuela y especialistas) e individualizado que considere también las fluctuaciones hormonales, las cuales influyen directamente en la intensidad de los síntomas. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental detectar este perfil inatento para evitar que el constante esfuerzo por enmascarar los síntomas agote la salud mental de la mujer. Una valoración especializada permite sustituir las etiquetas negativas por herramientas que potencien la seguridad y el bienestar personal.
Durante las vacaciones de verano muchos padres flexibilizan el tiempo de exposición de los hijos a las pantallas, pero los expertos recalcan que no solo es importante el tiempo de exposición que puedan tener si no también la función que están desempeñando en esos momentos. En el artículo publicado en El País en el 2026 la psiquiatra Lucía Torres, directora médica de Tranquilamente, explica que el enfoque sobre esta tema no debería ser exclusivamente el número de horas que puedan pasar delante de ellas, si no si se les da por evitar el aburrimiento, el enfado o la frustración. Si ocurre por este motivo, estamos evitando que pasen por estos momentos que son necesarios para su desarrollo. Los expertos indican que los niños necesitan pasar por esas experiencias para ayudar a autorregularse y que tengan menos dificultades en la edad adulta. A la vez, indican que también es importante el contenido que puedan visualizar, ya que visualizar imágenes que aún no están preparados para entender puede generar cuadros de ansiedad, alteraciones de sueño o miedo. Por todo ello, los expertos recomiendan hacer un uso responsable de las pantallas, priorizando actividades al aire libre o juegos con amigos, mantener unas rutinas de sueño y descanso incluso en verano y, facilitarles alternativas de juegos donde puedan explorar la imaginación, creatividad y habilidades sociales. En opinión del Dr. Carbonell, es importante fomentar un uso adecuado de las pantallas para prevenir posibles trastornos como ansiedad, problemas de sueño, cansancio o irritabilidad y, si se necesita ayuda acudir a un profesional.



