Instituto carbonell

Técnicas de resolución de problemas

5 de mayo de 2020
La mayoría de las personas definen la felicidad como la ausencia de problemas. Cuando se encuentran con alguna dificultad a la hora de alcanzar un objetivo, se produce cierta ansiedad porque sienten que su felicidad se ve amenazada. Pero, si reflexionamos sobre nuestras experiencias nos damos cuenta que algunos momentos de alegría se han producido por superar obstáculos, por haber sido capaz de transformar y resolver un problema. 
 
Encontramos dos formas de valorar los problemas:
  • Orientación positiva hacia el problema = Cuando evaluamos los problemas como situaciones que se pueden resolver. 
  • Orientación negativa hacia el problema = La tendencia de considerar los problemas como amenazas que no se podrán solucionar o que nos resultará muy complicado hacerlo. 
Por lo tanto, podemos decir que no son los problemas que tenemos los que nos influyen, sino la forma en la que decidimos hacerles frente. Que los consideremos como una amenaza o no para nuestro bienestar. 
 
Estas técnicas nos pueden ayudar para afrontar los problemas de una manera más positiva: 
  1. Definir el problema: ¿cuál es?, ¿qué obstáculos hay para la solución?, ¿cuál es mi objetivo? ¿es realista?.
  2. Buscar posibles soluciones: ¿Qué posibles soluciones hay?. La creatividad en este punto es importante. 
  3. Escoger una solución: ¿qué aspectos soluciona? ¿puedo ponerla en práctica? ¿cuánto tiempo necesitaré? ¿qué necesito? ¿cuales son las consecuencias, positivas y negativas, a corto, medio y largo plazo?
  4. Poner en práctica y verificar: ¿qué indicadores tengo para evaluar los resultados? ¿he conseguido solucionar el problema?
En opinión del Dr. Carbonell, es importante intentar ser consciente de cómo nos encontramos a la hora de enfrentarnos a los diferentes problemas. estas técnicas nos pueden ayudar a analizarlos mejor y sopesar las diferentes opciones, sin caer en la negatividad.
 

Por Instituto Carbonell 17 de agosto de 2026
El TDAH en mujeres y niñas suele pasar desapercibido porque predomina la inatención (despistes, desorganización) frente a la hiperactividad visible. Al no ser disruptivas, muchas niñas cargan con etiquetas injustas como “vaga” o “distraída”. Asimismo, ellas suelen enmascarar sus síntomas y expresar la desregulación emocional mediante ansiedad, tristeza o baja autoestima, lo que deriva en diagnósticos erróneos. En la revisión de Quinn y Madhoo (2014), publicada en The Primary Care Companion for CNS Disorders , se halló que las mujeres son diagnosticadas a edades mucho más avanzadas y presentan tasas de depresión y ansiedad significativamente superiores. Para un tratamiento eficaz, es vital un abordaje multimodal (familia, escuela y especialistas) e individualizado que considere también las fluctuaciones hormonales, las cuales influyen directamente en la intensidad de los síntomas. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental detectar este perfil inatento para evitar que el constante esfuerzo por enmascarar los síntomas agote la salud mental de la mujer. Una valoración especializada permite sustituir las etiquetas negativas por herramientas que potencien la seguridad y el bienestar personal.
Por Instituto Carbonell 14 de agosto de 2026
Durante las vacaciones de verano muchos padres flexibilizan el tiempo de exposición de los hijos a las pantallas, pero los expertos recalcan que no solo es importante el tiempo de exposición que puedan tener si no también la función que están desempeñando en esos momentos. En el artículo publicado en El País en el 2026 la psiquiatra Lucía Torres, directora médica de Tranquilamente, explica que el enfoque sobre esta tema no debería ser exclusivamente el número de horas que puedan pasar delante de ellas, si no si se les da por evitar el aburrimiento, el enfado o la frustración. Si ocurre por este motivo, estamos evitando que pasen por estos momentos que son necesarios para su desarrollo. Los expertos indican que los niños necesitan pasar por esas experiencias para ayudar a autorregularse y que tengan menos dificultades en la edad adulta. A la vez, indican que también es importante el contenido que puedan visualizar, ya que visualizar imágenes que aún no están preparados para entender puede generar cuadros de ansiedad, alteraciones de sueño o miedo. Por todo ello, los expertos recomiendan hacer un uso responsable de las pantallas, priorizando actividades al aire libre o juegos con amigos, mantener unas rutinas de sueño y descanso incluso en verano y, facilitarles alternativas de juegos donde puedan explorar la imaginación, creatividad y habilidades sociales. En opinión del Dr. Carbonell, es importante fomentar un uso adecuado de las pantallas para prevenir posibles trastornos como ansiedad, problemas de sueño, cansancio o irritabilidad y, si se necesita ayuda acudir a un profesional.
Por Instituto Carbonell 13 de agosto de 2026
Episodio Completo del Podcast Karma Health Project con el Doctor Rubí