Instituto carbonell

Incidencia del estrés en los estudiantes

22 de abril de 2020
Los jóvenes cuando están estudiando, ya sea en el instituto o en la universidad, están sometidos a un tipo de estrés, conocido como “estrés académico”, que se produce tanto por las exigencias del profesorado (por ejemplo, muchos deberes) como por las que se pone uno mismo (por ejemplo, tener la mejor nota en todo). 

Esta tensión prolongada provocada por los estudios se manifiesta de tres formas, según explica Mencía Ruiz, directora del Servicio de Atención Psicológica de la Universidad Loyola. A nivel fisiológico, problemas para dormir que afectan al funcionamiento académico. A nivel cognitivo, la aparición de pensamientos negativos como “voy a suspender, voy a fracasar”, que influyen en la autoestima. Y a nivel conductual, tendencia a la evitación ante determinadas situaciones.

Por lo tanto, es importante saber cómo manejarlo. A niveles moderados puede tener un efecto beneficioso en el rendimiento académico, ya que nos facilita una predisposición a activarnos para afrontar los objetivos, como los exámenes. Pero cuando llega a niveles altos y no se maneja de la forma adecuada, puede derivar en ansiedad y depresión. 

Un estudio realizado por el centro Nascia junto con la Universidad de Almería, obtuvo que el 35% de los estudiantes sufre de ansiedad ante las pruebas académicas y el 60% sufre algún episodio de estrés o ansiedad a lo largo del curso. Es decir, es un problema común en esta generación. 

En opinión del Dr. Carbonell, no podemos ignorar los altos niveles de estrés que padecen los estudiantes, especialmente en épocas de exámenes, y que ésto puede llevar a desarrollar patologías de mayor gravedad como la depresión y la ansiedad. 

Por Instituto Carbonell 17 de agosto de 2026
El TDAH en mujeres y niñas suele pasar desapercibido porque predomina la inatención (despistes, desorganización) frente a la hiperactividad visible. Al no ser disruptivas, muchas niñas cargan con etiquetas injustas como “vaga” o “distraída”. Asimismo, ellas suelen enmascarar sus síntomas y expresar la desregulación emocional mediante ansiedad, tristeza o baja autoestima, lo que deriva en diagnósticos erróneos. En la revisión de Quinn y Madhoo (2014), publicada en The Primary Care Companion for CNS Disorders , se halló que las mujeres son diagnosticadas a edades mucho más avanzadas y presentan tasas de depresión y ansiedad significativamente superiores. Para un tratamiento eficaz, es vital un abordaje multimodal (familia, escuela y especialistas) e individualizado que considere también las fluctuaciones hormonales, las cuales influyen directamente en la intensidad de los síntomas. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental detectar este perfil inatento para evitar que el constante esfuerzo por enmascarar los síntomas agote la salud mental de la mujer. Una valoración especializada permite sustituir las etiquetas negativas por herramientas que potencien la seguridad y el bienestar personal.
Por Instituto Carbonell 14 de agosto de 2026
Durante las vacaciones de verano muchos padres flexibilizan el tiempo de exposición de los hijos a las pantallas, pero los expertos recalcan que no solo es importante el tiempo de exposición que puedan tener si no también la función que están desempeñando en esos momentos. En el artículo publicado en El País en el 2026 la psiquiatra Lucía Torres, directora médica de Tranquilamente, explica que el enfoque sobre esta tema no debería ser exclusivamente el número de horas que puedan pasar delante de ellas, si no si se les da por evitar el aburrimiento, el enfado o la frustración. Si ocurre por este motivo, estamos evitando que pasen por estos momentos que son necesarios para su desarrollo. Los expertos indican que los niños necesitan pasar por esas experiencias para ayudar a autorregularse y que tengan menos dificultades en la edad adulta. A la vez, indican que también es importante el contenido que puedan visualizar, ya que visualizar imágenes que aún no están preparados para entender puede generar cuadros de ansiedad, alteraciones de sueño o miedo. Por todo ello, los expertos recomiendan hacer un uso responsable de las pantallas, priorizando actividades al aire libre o juegos con amigos, mantener unas rutinas de sueño y descanso incluso en verano y, facilitarles alternativas de juegos donde puedan explorar la imaginación, creatividad y habilidades sociales. En opinión del Dr. Carbonell, es importante fomentar un uso adecuado de las pantallas para prevenir posibles trastornos como ansiedad, problemas de sueño, cansancio o irritabilidad y, si se necesita ayuda acudir a un profesional.
Por Instituto Carbonell 13 de agosto de 2026
Episodio Completo del Podcast Karma Health Project con el Doctor Rubí