Instituto carbonell
¿Cómo podemos gestionar el estrés por los exámenes?
23 de abril de 2020
En el artículo anterior, (Incidencia del estrés en los estudiantes) explicamos el estrés académico. Cuando estamos sometidos a una presión excesiva o prolongada, como los exámenes, se produce la “curva del estrés”. Es decir, ante una situación estresante, entramos en una fase de resistencia que continúa con una fase de agotamiento que sobrepasa a la persona, afectando a la salud con insomnio, falta de concentración, … pudiendo desencadenar en trastornos ansioso-depresivos.
Para evitar que el estrés académico nos domine, se recomienda seguir una serie de pautas
que nos ayudará a manejar aquellos momentos que están por encima de nuestros límites:
- Identificar este tipo de estrés y comprender, aunque nos causa malestar, qué pronto pasará.
- Planificar nuestro tiempo de estudio
- Dormir las horas recomendadas para asegurarnos un buen descanso
- Buscar un sitio para estudiar donde nos encontremos bien para beneficiar a la concentración
- Restringir el uso del móvil, en la medida de lo posible.
- Cuidar la alimentación
- Hacer descansos mientras estudiamos
- Hacer ejercicio físico o actividades que nos gusten
- No abusar de productos estimulantes (café, refrescos, …)
Si estas recomendaciones no son suficientes, y este estado afecta tanto al rendimiento académico como al bienestar emocional y a las relaciones interpersonales, se aconseja acudir a profesionales de la salud mental.

El Dr. José Carbonell explica que el consumo de alcohol puede afectar a nuestras capacidades y al funcionamiento del lóbulo frontal, haciendo que digamos o hagamos cosas que probablemente no haríamos en condiciones normales. El problema puede aparecer después, cuando desaparecen los efectos del alcohol y tenemos que afrontar las consecuencias de decisiones o comportamientos que no habríamos tenido estando sobrios. Por ello, plantea la importancia de preguntarse si somos capaces de disfrutar del día a día sin necesidad de consumir alcohol, incluso en situaciones sociales como una comida, una celebración o un brindis. La cuestión, según señala, es valorar hasta qué punto necesitamos el alcohol para disfrutar de determinados momentos.

El Dr. José Carbonell explica que algunas relaciones pueden convertirse en un verdadero “laberinto emocional”, en el que la persona siente que haga lo que haga siempre se equivoca: si da demasiado, se le reprocha, y si se distancia, también. Esta incertidumbre constante, unida a situaciones como la falta de respuesta o las contradicciones entre las palabras y los comportamientos de la pareja, puede generar un gran desgaste y sufrimiento. Señala que, aunque la otra persona diga quererle y querer estar con él, lo importante es valorar cómo se está viviendo realmente la relación. Cuando una persona lleva mucho tiempo sintiéndose perdida y desgastada, es necesario detenerse y buscar una salida a esa dinámica en lugar de continuar atrapada en ella.

El Dr. José Carbonell explica que es normal sentir rabia cuando se ha invertido mucho tiempo, esfuerzo y compromiso en una relación que finalmente no ha cumplido las expectativas o las promesas realizadas. Ante esta situación, considera importante aprender de la experiencia y no interpretarla únicamente como un fracaso. Señala que en una relación es posible entregarse plenamente a la otra persona, pero sin dejar de reservar una parte de uno mismo para sus propios proyectos, intereses y bienestar. Recomienda mantener cierto desapego y evitar una entrega excesiva, porque cuando toda nuestra vida y expectativas dependen de la relación, una ruptura o el incumplimiento de los proyectos compartidos puede generar un impacto emocional mucho mayor.


