LA CIBERCONDRÍA
El uso de la inteligencia artificial para consultar síntomas de salud puede parecer una solución rápida y cómoda. Sin embargo, también conlleva riesgos. Aunque cada vez más personas recurren a la inteligencia artificial como herramienta de consulta o valoración médica, esta tecnología no es capaz de considerar de manera integral el contexto personal, social, cultural de los individuos, ni realizar una exploración clínica exhaustiva. En consecuencia, las evaluaciones generadas pueden resultar incompletas o estar condicionadas por sesgos. En algunas personas, especialmente con ansiedad, estas consultas pueden aumentar el miedo a padecer enfermedades graves, generar confusión y provocar decisiones poco acertadas.
Este fenómeno se conoce como cibercondría y se relaciona con la búsqueda compulsiva de información médica en internet o mediante IA. Sin embargo, la IA no sustituye la valoración médica ya que no tiene en cuenta el contexto personal ni puede realizar una exploración clínica.
¿Cómo podemos identificar la cibercondría?
- Búsqueda compulsiva de información en internet o mediante IA.
- Aumento de la ansiedad y angustia tras consultar síntomas.
- Ciclo repetitivo de consultas, donde la persona siente alivio momentáneo pero vuelve a buscar información después.
- Salto continuo entre síntomas y diagnósticos, interpretando molestias comunes como signos de patologías serias.
- Deterioro funcional (afectación al rendimiento laboral, académico, familiar o social).
- Uso de lenguaje médico inusual o listas de posibles diagnósticos en la consulta médica.
- Necesidad de inmediatez en la obtención de un diagnóstico.
En opinión del Dr. Carbonell, es importante promover una relación equilibrada con la tecnología y acudir a profesionales sanitarios ante dudas persistentes para una adecuada evaluación clínica, en lugar de buscar diagnósticos inmediatos.




