La depresión aumenta el riesgo en pacientes cardiovasculares

10 de junio de 2015

Según certifica el estudio OPERA-HF, presentado en el Congreso Heart Failure 2015, la depresión podría multiplicar por cinco el riesgo de muerte relacionado con la insuficiencia cardíaca, independientemente de la gravedad de la enfermedad cardiovascular. De hecho, el análisis arroja un dato sumamente revelador: los pacientes que no estaban deprimidos tenían un riesgo de mortalidad un 80% más bajo.

Dicho trabajo de campo se diseñó para investigar los factores predictores y los motivos de la readmisión y muerte de los pacientes con insuficiencia cardíaca una vez comprobado que estos suelen ser reingresados de manera periódica. Entre estos factores se incluyen algunos tan importantes como la fragilidad mental y física así como los propios trastornos de la dolencia coronaria. En este sentido se ha comprobado que la depresión predice el riesgo de muerte en los pacientes con insuficiencia cardíaca.

De acuerdo con los resultados del informe, los enfermos con depresión moderada o severa tenían un riesgo de muerte cinco veces mayor que aquellos sin la enfermedad o con esta en un estadio leve. Y este dato permaneció como un importante predictor después de controlar factores como el sexo, edad, hipertensión o gravedad de la insuficiencia. En resumen, la depresión se asocia con la muerte al año siguiente del alta hospitalaria, por lo que resulta muy importante reconocerla y tratarla para reducir la mortalidad de este tipo de pacientes.

Por Instituto Carbonell 20 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que, tras una ruptura, es fundamental desarrollar una coraza emocional que nos permita protegernos de las influencias negativas del entorno. Señala que muchas veces debemos enfrentarnos a familiares tóxicos, ex parejas conflictivas o situaciones cotidianas mientras estamos emocionalmente frágiles, y esta coraza sirve para filtrar comentarios, actitudes o agresiones que puedan afectarnos. Destaca que el objetivo no es aislarse, sino invertir en el amor propio, la esencia personal y en relaciones con personas incondicionales que nos apoyen sin juzgarnos. Esta protección emocional permite fortalecer la confianza en uno mismo, reducir el impacto de lo negativo y centrarse en aquello que aporta bienestar y crecimiento personal. Concluye que, al mantener esta coraza, se puede gestionar mejor el dolor, priorizar la propia salud emocional y continuar desarrollándose desde dentro, dejando de lado aquello y aquellos que no contribuyen a nuestro bienestar.
Por Instituto Carbonell 19 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que muchas relaciones actuales tienden a ser superficiales y centradas en la inmediatez. Señala que es común encontrarse con personas que buscan únicamente encuentros físicos o relaciones a corto plazo, sin proyectar nada a medio o largo plazo. Esto genera frustración, porque cuando uno busca algo más profundo—una conexión emocional, conversación, compañía y valores compartidos—se encuentra con que la otra persona no tiene esa intención. Advierte que la sociedad actual fomenta el “todo rápido”, el clavo que quita otro, y muchas veces no se realiza un duelo adecuado por las relaciones anteriores, lo que dificulta ofrecer consistencia y compromiso cuando se encuentra a alguien que realmente vale la pena. Concluye que, para evitar decepciones, es importante clarificar desde el inicio las expectativas de ambas partes, comunicar qué se busca en la relación y asegurarse de que la cita o encuentro sea enriquecedor y coherente con lo que cada uno desea, promoviendo así vínculos más estables y significativos.
Por Instituto Carbonell 18 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que reconstruirse tras una ruptura es un proceso doloroso pero necesario cuando una relación no ha funcionado, ya sea por falta de equilibrio, problemas de confianza, excesivo control o por no haber recibido la correspondencia emocional esperada. Señala que, tras haber dado todo el tiempo, la presencia y el afecto, es normal experimentar odio, envidia, rencor, vacío emocional y malestar; estas emociones forman parte del duelo por la pérdida de la relación. Subraya que el primer paso para reconstruirse es aceptar el dolor como algo natural y tener expectativas realistas sobre el proceso, que suele ser a medio y largo plazo. Recomienda buscar apoyo profesional —psicólogo, terapeuta o psiquiatra— para reorientar la energía que antes se dedicaba a la pareja hacia uno mismo, fortalecer la autoestima, el amor propio y los valores personales. Advierte que es útil aislarse temporalmente del exterior, crear “barricadas” emocionales y trabajar en la extinción de la relación anterior para poder funcionar mejor en el futuro. Concluye que reconstruirse tras una ruptura es un reto vital que requiere humildad, constancia y sacrificio, pero que, con el enfoque adecuado, siempre conduce al crecimiento personal y a la capacidad de volver a relacionarse desde un lugar más sano y fortalecido.