La tensión arterial ideal

13 de enero de 2016

El cardiólogo Tim Chico responde a la pregunta de cual es la tensión arterial ideal contestando siempre “menor que la de ahora”. De esta manera resume la principal conclusión de un metaanálisis sobre los beneficios de la reducción de la tensión arterial para la salud cardiovascular y que han sido publicados en la revista The Lancet.

El análisis ha consistido en la revisión de 123 trabajos publicados entre 1966 y noviembre de 2015. En total participaron más de 600.000 voluntarios entre los cuales había patologías de todo tipo.

La principal conclusión del estudio es que reducir la presión en 10 milímetros de mercurio supondría reducir la mortalidad un 13%. También se redujo un 28% el fallo cardíaco, un 27% el riesgo de infarto, un 20% el riesgo de complicaciones cardiovasculares graves y un 17% las enfermedades coronarias.

Por su parte, el estudio Sprint, siguió a 9000 personas durante 4 años asignados a dos grupos: uno perseguía la reducción de la tensión máxima a menos de 14 (140 milímetros de mercurio) y el otro a 12. Los resultados fueron concluyentes: los que recibían un tratamiento para bajar la tensión más agresivo obtenían muchos más beneficios, tanto es así que a los 3,26 años se suspendió el estudio, y se pasó a todos los pacientes al grupo que perseguía el objetivo de 12.

“Con 12/8 hay una mejor supervivencia”, afirma Almudena Castro, presidenta de la Sección de Riesgo Cardiovascular de la Sociedad Española de Cardiología.

Estas conclusiones son importantes ya que cuestionan las recomendaciones de límite máximo saludable de tensión de 14/9. No obstante, hay excepciones como en el caso de personas con insuficiencia renal o insuficiencia cardíaca.

Por Instituto Carbonell 1 de mayo de 2026
El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, aborda en este mensaje una sensación que todos hemos experimentado alguna vez: esos días en los que simplemente no soportamos a nadie. Ya sea por agotamiento emocional, estrés acumulado o simplemente un mal día, es común sentir que no tenemos la energía ni la disposición para interactuar con nadie —ni con jefes, compañeros, amigos o incluso personas cercanas. Carbonell destaca que tener días así es absolutamente normal y humano . No somos máquinas que funcionan a pleno rendimiento cada día, y no siempre tenemos la capacidad de cumplir con todo lo que nos proponemos. La exigencia constante —tanto la que viene de fuera como la que nos imponemos nosotros mismos— puede hacer que se disparen nuestras emociones y terminemos saturados. Reconocer estos días como válidos y permitirnos sentirlos sin culpa es fundamental. A veces, lo que necesitamos no es forzarnos a continuar como si nada pasara, sino permitirnos un descanso: quedarnos en casa, taparnos con una manta, mirar algo en la televisión, desconectar. Eso no es debilidad, sino una forma de autocuidado y de autorregulación emocional. El doctor también llama la atención sobre cómo muchas veces somos víctimas de nuestras propias expectativas y de lo que los demás esperan de nosotros. Pero insiste en que no debemos olvidar que el primer compromiso es con uno mismo . Aprender a gestionar nuestra zona de confort emocional, tratarnos con más amabilidad y darnos permiso para tener días malos también es parte de una salud mental equilibrada.  Carbonell cierra su mensaje animando a reflexionar: ¿cómo gestionáis vosotros vuestros días difíciles? Porque hablar de ello, compartirlo y entender que no estamos solos, ya es un paso importante hacia sentirnos mejor.
Por Instituto Carbonell 30 de abril de 2026
El Dr. Jose Carbonell nos explica que el exceso de empatía puede perjudicarnos ya que no se suele recibir lo que se da.
Por Instituto Carbonell 29 de abril de 2026
El Dr. José Carbonell explica que la motivación es un proceso que requiere enfoque y balance. Señala que el primer paso para motivarse es comenzar cada día con un pequeño reto personal que nos inspire, dedicando tiempo a hacer cosas que realmente disfrutamos. Este acto de priorizarnos es clave para construir un estado emocional positivo y sostenible. Además, el Dr. Carbonell recomienda liberarse de las expectativas excesivas que muchas veces nos imponemos o que la sociedad nos coloca. Vivir bajo la constante presión de ser impecables o de cumplir estándares externos puede desgastarnos emocionalmente. Por eso, recalca que la motivación no surge de exigencias irreales, sino de valorar nuestras acciones, incluso las más pequeñas, y de reconocer nuestro propio crecimiento personal. La motivación, según él, es el resultado de tres factores: encontrar tiempo para uno mismo, gestionar las responsabilidades con moderación y ajustar las expectativas para que sean realistas y saludables. Este equilibrio nos ayuda no solo a mantenernos motivados, sino también a mejorar nuestra autoestima y bienestar general.  Finalmente, invita a reflexionar sobre la importancia de estas prácticas y a compartir nuestras experiencias con los demás.