Mindfulness y salud mental en adolescentes

28 de julio de 2015

Aproximadamente 6.000 niños británicos van a participar en un importante estudio realizado en Reino Unido para valorar si el mindfulness es capaz de mejorar la salud mental de los adolescentes.  Será el primer gran estudio aleatorizado de entrenamiento de la mente en comparación con la docencia convencional.

Mindfulness se puede traducir como “atención plena”. Se trata de una técnica de meditación en la que la atención se focaliza en algún estímulo interno o externo presente mientras se observa el flujo de los pensamientos.  El objetivo es centrar la atención en el “aquí y ahora”, ya que tenemos la tendencia de poner nuestra atención en el nostálgico  pasado o el ansioso futuro, facilitando estados emocionales negativos.

Para llevar a cabo el estudio, los profesores darán pautas a los alumnos para que realicen ejercicios que entrenaran su atención en el presente, como por ejemplo, realizar respiraciones profundas y conscientes.   En otro de los ejercicios se realiza una analogía entre los pensamientos y los autobuses, animando a los estudiantes a que observen pasar sus pensamientos como si se tratarán de un autobuses, en los cuales puedes subirte o  simplemente dejarlos pasar.

La investigación  se llevará a cabo en 76 escuelas en niños de 11 a 14 años.  A la mitad de los niños se les enseñarán técnicas de mindfullnes distribuidas en  10 sesiones  durante el curso escolar. La otra mitad asistirá a clases de educación social y personal como de costumbre. A lo largo del estudio, los estudiantes completarán cuestionarios psicológicos para valorar su estado de ánimo.

Los maestros también necesitarán se someterán a cuatro días de entrenamiento antes de comenzar a aplicar las técnicas en los alumnos. Se tiene planeado empezar la investigación a finales del próximo año y tendrá una duración de 5 años seguidos, además de un periodo de seguimiento de dos años por cada estudiante.

El programa se llevará a cabo por equipos de la Universidad de Oxford, la Universidad College de Londres y el Consejo de Investigación Médica. Los investigadores sugieren que  las  enfermedades mentales a menudo tienen sus orígenes antes de los 15 años y que el cerebro pasa por un intenso período de desarrollo durante la adolescencia.

Por Instituto Carbonell 12 de marzo de 2026
El desempleo es una cuestión de salud pública que, después de la aparición de la Inteligencia Artificial, se ha vuelto más significativa y relevante. Uno de los desafíos a los que se enfrenta la sociedad post - IA es la reducción de la presencia del ser humano para realizar funciones laborales y profesionales. Mediante la usurpación de funciones cognitivas complejas como el razonamiento, el lenguaje y la resolución de problemas, la IA pone en riesgo nuestro bienestar psíquico. Desde una perspectiva psiquiátrica, el desempleo es un gran perjuicio para la salud mental. Por ello, la relevancia de esta cuestión no solo radica en las consecuencias negativas que tiene la pérdida de trabajo en sí, sino la amenaza que supone en términos vitales. El empleo es central para la organización del humano adulto, un pilar fundamental en la estructuración de nuestra vida personal y social. Trabajar nos mantiene conectados a la realidad, fomenta la autorregulación y nos vincula a un propósito individual y compartido, promoviendo el sentido de pertenencia y consolidando la identidad social. Por esta razón, cuando se produce una situación de desempleo involuntaria se pueden observar grandes implicaciones en nuestro bienestar general. Por una parte, dicha pérdida puede facilitar el desarrollo de cuadros sintomatológicos tales como depresión, ansiedad, síntomas psicosomáticos o estrés agudo. Por otra, la desvinculación laboral también se asocia con la privación de necesidades básicas de placer, creatividad, relaciones interpersonales, reconocimiento y pérdida de iniciativa, relacionada con la fractura del vinculo esfuerzo - recompensa que mantiene al individuo motivado. Por tanto, independientemente del problema económico que conlleva la pérdida de empleo, la fractura que se origina en la arquitectura psicológica del individuo puede llegar a erosionar la identidad neurobiológica del sujeto. En opinión del doctor Carbonell, en vista de las implicaciones que tiene la IA en el ámbito laboral, es importante validar la pérdida de empleo como un evento clínicamente relevante. Para facilitar la transición de este problema, la tarea del ser humano recae en crear oportunidades para ejercer capacidades que permiten mantener nuestra salud socioemocional.
Por Instituto Carbonell 12 de marzo de 2026
El Dr. José Carbonell explica que la furia o la ira suele ser una reacción ante la frustración, pero rara vez conduce a una solución positiva. Al contrario, puede empeorar las situaciones y generar conflictos innecesarios. Señala que las personas que tienden a reaccionar con furia deben aprender a gestionar esas emociones , ya que no es algo que deba aceptarse simplemente como parte inevitable del carácter. Aunque ciertas circunstancias o rasgos personales puedan facilitar estas reacciones, es posible trabajar sobre ellas. Subraya que reconocer el problema y trabajar en el control emocional permite adaptarse mejor a las situaciones sociales y afrontar los conflictos de una manera más constructiva. Concluye que gestionar la ira no solo mejora la convivencia con los demás, sino que también ayuda a resolver los problemas de forma más eficaz.
Por Instituto Carbonell 11 de marzo de 2026
El Dr. José Carbonell explica que para tratar adecuadamente a una persona con trastorno bipolar lo primero es contar con un diagnóstico claro y confirmado. A partir de ahí, destaca la importancia de mantener una estructura estable en el tratamiento . Esto implica asegurarse de que la persona tome la medicación prescrita , acuda a sus revisiones médicas y, si es posible, complemente el tratamiento con terapia psicológica o seguimiento profesional que permita monitorizar cómo influyen las situaciones del día a día en su estado emocional. También señala que el entorno puede ayudar observando y acompañando , más que presionando, ya que la presión suele ser contraproducente. Es útil prestar atención a cómo fluctúa el estado de ánimo y comunicar esa información al profesional que está llevando el caso. Concluye que el mejor apoyo consiste en acompañar, vigilar la estabilidad del tratamiento y colaborar con los profesionales de salud , para favorecer que la persona mantenga un equilibrio lo más estable posible.