Parar la medicación

13 de julio de 2025

El Dr. Carbonell ofrece una advertencia clara y serena sobre un tema delicado pero frecuente en consulta: parar la medicación psiquiátrica. Como médico y psiquiatra, se encuentra a menudo con pacientes que acuden con la intención, o incluso con la firme decisión, de suspender su tratamiento farmacológico. Ya sea porque se sienten mejor, porque otro profesional les ha sugerido un cambio, o por el deseo de dejar atrás una etapa difícil, la idea de abandonar la medicación se convierte en una cuestión "no negociable" para algunos.



Sin embargo, el Dr. Carbonell recuerda algo fundamental: la medicación está haciendo un trabajo. Si el paciente se encuentra mejor, probablemente no sea a pesar del tratamiento, sino gracias a él. Esto no significa que la medicación tenga que ser para siempre —en muchos casos no lo es—, pero tampoco puede dejarse de forma brusca o sin el acompañamiento adecuado.


Suspender un tratamiento psiquiátrico no es una decisión trivial. Requiere tiempo, evaluación, seguimiento y, sobre todo, una estrategia individualizada. Carbonell insiste en que la retirada debe ser progresiva y supervisada, preferiblemente por el mismo profesional que inició el tratamiento. Esto se debe a que ese médico conoce el historial clínico, la evolución, los factores de riesgo y los criterios bajo los cuales se inició la medicación.


Advierte también sobre una situación común: médicos de atención primaria, urgencias o especialistas que, sin conocer en profundidad el caso, toman decisiones de ajuste o suspensión de fármacos. Esto puede acarrear riesgos importantes. Si se produce una recaída, ¿quién asume la responsabilidad? ¿A quién recurre el paciente? Estas son preguntas importantes que deben considerarse antes de modificar un tratamiento.


El mensaje central del Dr. Carbonell es que parar la medicación no debe ser un acto impulsivo ni unilateral. La clave está en hacerlo de forma segura, responsable y acompañada. Si bien es natural querer dejar atrás las pastillas una vez que uno se siente mejor, la mejor manera de hacerlo es planificando la retirada con el profesional que mejor conoce tu caso.

Por Instituto Carbonell 25 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que frases como “yo nunca te dejaré” o “esta vez será para siempre” pueden sonar muy convincentes, especialmente cuando una relación se retoma tras una ruptura. Sin embargo, advierte que las palabras, por sí solas, no garantizan nada: lo que realmente sostiene un proyecto de vida en común son los hechos y la coherencia en el tiempo. Señala que en consulta es frecuente encontrar personas a las que se les prometió estabilidad y compromiso de forma reiterada, pero que, de manera inesperada, la otra persona desapareció. Ante estas situaciones, no recomienda obsesionarse con el porqué, sino centrarse en uno mismo: valorar que se dio una oportunidad real a la relación y que se hizo todo lo posible para que funcionara. Concluye que es fundamental aprender de la experiencia, quedarse con lo positivo y entender que los actos deben respaldar siempre a las palabras. Si no existe coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, lo más sano es mirar hacia adelante, confiar en el propio valor y recordar que cada experiencia, incluso las dolorosas, aporta crecimiento para el futuro.
Por Instituto Carbonell 24 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que decirle a alguien “eres lo mejor que me ha pasado” o imaginar un proyecto de vida juntos no garantiza que la relación vaya a funcionar. Señala que, aunque haya amor, ilusión y palabras bonitas, el día a día, las circunstancias personales o el momento vital de cada uno pueden hacer que la relación no prospere. Subraya que, cuando esto ocurre, no siempre hay un culpable. A veces simplemente no encajan los tiempos, las necesidades o las prioridades. Es importante entender que haber dado lo mejor de uno mismo —dentro de la propia imperfección— ya es suficiente, y que el hecho de que la relación termine no invalida lo vivido ni el valor de lo entregado. Recomienda no dejar de expresar afecto a las personas importantes, intentar mantener una relación cordial si es posible, centrarse en uno mismo y abrirse a nuevos proyectos y nuevas conexiones. Concluye que cerrar un capítulo sin resentimiento, aprendiendo de la experiencia y ampliando el entorno personal, permite girar página y seguir creciendo emocionalmente.
Por Instituto Carbonell 23 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que la comunicación es clave para mantener relaciones personales y laborales saludables, y que un error, como un mensaje inapropiado o un comentario irónico mal interpretado, puede tener consecuencias importantes. Señala que nadie está libre de equivocarse, pero que es fundamental ser consciente de a quién dirigimos nuestros comentarios y del grado de vulnerabilidad de la otra persona. Recomienda analizar el contexto y la información que compartimos, y actuar con prontitud para corregir malentendidos, de manera que los errores no escalen y afecten negativamente la relación o la situación laboral.