Instituto carbonell
Pautas para comunicarse online
14 de mayo de 2020
Cada vez más, y sobretodo durante el confinamiento, utilizamos las redes sociales y las aplicaciones para comunicarnos. En estos momentos el uso de las tecnologías nos puede ayudar a conectar con las personas de las que nos hemos sentido obligados a dejar de visitar. A nivel emocional, puede ayudarnos a sentirnos acompañados y sobrellevar mejor las horas de soledad y a sentir que nosotros también acompañamos a nuestros seres queridos. Aún así, el uso abusivo de las redes sociales tiene consecuencias negativas pues nos pueden llevar a sentir ansiedad, pueden poner en riesgo nuestra autoestima por la comparación social y nos pueden hacer sentir tristeza.
Para que las consecuencias sean más buenas que malas, debemos hacer un uso responsable de las redes sociales y aplicaciones. Algunas recomendaciones
para conseguir esto son:
- Usa las redes estableciendo un tiempo a lo largo del día, fuera de ese tiempo desconectaremos quitando las notificaciones para no tener estímulos que nos hagan volver a utilizarlas.
- En el caso de Whatsapp, evitar los grupos que sean innecesarios. Podemos silenciarlos o abandonar de forma cordial.
- Dedicar nuestro tiempo a comunicarnos con aquellas personas que nos hagan sentirnos bien y nos aporten cosas positivas.
- Establecer conversaciones que sean positivas y constructivas, evitar las discusiones.
Por lo tanto, si cuando usamos las redes no obtenemos beneficios, tenemos que cambiar la forma de usarlas y relacionarnos. Aplicando recomendaciones como las expuestas anteriormente lo podremos conseguir. Si observamos que sigue habiendo un efecto negativo en nosotros, se recomiendo acudir a profesionales de la salud mental para que nos ayuden a manejar mejor el uso de las redes y a gestionar nuestras relaciones.
En opinión Dr. Carbonell, es inevitable aprender a convivir con la tecnología que en los tiempos actuales está cambiando la manera de relacionarnos pero hay que tener mucha precaución y seguir unas pautas para evitar que afecte a nuestra salud mental.

El TDAH en mujeres y niñas suele pasar desapercibido porque predomina la inatención (despistes, desorganización) frente a la hiperactividad visible. Al no ser disruptivas, muchas niñas cargan con etiquetas injustas como “vaga” o “distraída”. Asimismo, ellas suelen enmascarar sus síntomas y expresar la desregulación emocional mediante ansiedad, tristeza o baja autoestima, lo que deriva en diagnósticos erróneos. En la revisión de Quinn y Madhoo (2014), publicada en The Primary Care Companion for CNS Disorders , se halló que las mujeres son diagnosticadas a edades mucho más avanzadas y presentan tasas de depresión y ansiedad significativamente superiores. Para un tratamiento eficaz, es vital un abordaje multimodal (familia, escuela y especialistas) e individualizado que considere también las fluctuaciones hormonales, las cuales influyen directamente en la intensidad de los síntomas. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental detectar este perfil inatento para evitar que el constante esfuerzo por enmascarar los síntomas agote la salud mental de la mujer. Una valoración especializada permite sustituir las etiquetas negativas por herramientas que potencien la seguridad y el bienestar personal.
Durante las vacaciones de verano muchos padres flexibilizan el tiempo de exposición de los hijos a las pantallas, pero los expertos recalcan que no solo es importante el tiempo de exposición que puedan tener si no también la función que están desempeñando en esos momentos. En el artículo publicado en El País en el 2026 la psiquiatra Lucía Torres, directora médica de Tranquilamente, explica que el enfoque sobre esta tema no debería ser exclusivamente el número de horas que puedan pasar delante de ellas, si no si se les da por evitar el aburrimiento, el enfado o la frustración. Si ocurre por este motivo, estamos evitando que pasen por estos momentos que son necesarios para su desarrollo. Los expertos indican que los niños necesitan pasar por esas experiencias para ayudar a autorregularse y que tengan menos dificultades en la edad adulta. A la vez, indican que también es importante el contenido que puedan visualizar, ya que visualizar imágenes que aún no están preparados para entender puede generar cuadros de ansiedad, alteraciones de sueño o miedo. Por todo ello, los expertos recomiendan hacer un uso responsable de las pantallas, priorizando actividades al aire libre o juegos con amigos, mantener unas rutinas de sueño y descanso incluso en verano y, facilitarles alternativas de juegos donde puedan explorar la imaginación, creatividad y habilidades sociales. En opinión del Dr. Carbonell, es importante fomentar un uso adecuado de las pantallas para prevenir posibles trastornos como ansiedad, problemas de sueño, cansancio o irritabilidad y, si se necesita ayuda acudir a un profesional.



