RELACIONES YOYÓ O RELACIONES TÓXICAS

23 de enero de 2025

Las relaciones intermitentes, también conocidas como "relaciones yoyó", son aquellas que se caracterizan por continuos altibajos, donde la pareja se separa y se reconcilia una y otra vez. Aunque pueden generar sensaciones intensas debido a la adrenalina y dopamina, estos vínculos tienden a ser tóxicos y dañinos a largo plazo.


Las relaciones intermitentes pueden causar un enganche similar al de una sustancia adictiva. Se experimentan momentos de intensa emoción y adrenalina cuando todo parece ir bien, seguidos de periodos de frustración y sufrimiento. La dopamina, hormona asociada al placer inmediato, juega un papel crucial en este ciclo: cuando la pareja regresa, se siente una euforia momentánea, pero rápidamente se ve seguida de la angustia y la tristeza cuando todo vuelve a deteriorarse. 


La baja autoestima es una de las principales razones por las que aceptamos este tipo de vínculos, ya que no sabemos lo que necesitamos en una relación o no nos ponemos límites. La cultura del amor romántico, que idealiza la pasión y el sufrimiento, también contribuye a normalizar estas relaciones.

Según la autora Mónica Heras, para evitar caer en ellas, es importante trabajar en nuestra autoestima, aprender a poner límites y entender que el amor no es lo único suficiente para una relación sana. 

En opinión del Dr. Carbonell, lo más importante de todo es identificar que esa relación está convirtiéndose en una relación yoyó para poder tomar medidas al respecto y que esto no suponga una pérdida de autoestima. Es esencial poder evitar que esa situación se prolongue en el tiempo ya que sino, probablemente generaría problemas de salud mental. Por último, es importante también identificar, que si no te puedes desligar de esa persona es fundamental buscar ayuda de un profesional de la salud mental.


Por Instituto Carbonell 21 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que para acercarse al corazón de una persona bella es fundamental recordar que, en esencia, todas las personas somos iguales: buscamos ser entendidos, acompañados, valorados y tratados con respeto y amor. Señala que la belleza exterior no debe intimidar ni alejar a quien se acerca; lo importante son los valores, la presencia, la honestidad y la capacidad de establecer límites claros. Destaca que inicialmente puede ser solo amistad, y que sin esta base no puede surgir nada más profundo. Acceder al corazón de alguien bello implica potenciar sus inquietudes, respetar su entorno, no intentar disminuirla y ofrecerle compañía y afecto incondicional. Concluye que, al enfocarse en la esencia y los valores, más que en la apariencia, es posible generar confianza y conexión auténtica, lo que puede llevar a que esa persona comparta su verdadera esencia y, eventualmente, un proyecto de vida conjunto.
Por Instituto Carbonell 20 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que, tras una ruptura, es fundamental desarrollar una coraza emocional que nos permita protegernos de las influencias negativas del entorno. Señala que muchas veces debemos enfrentarnos a familiares tóxicos, ex parejas conflictivas o situaciones cotidianas mientras estamos emocionalmente frágiles, y esta coraza sirve para filtrar comentarios, actitudes o agresiones que puedan afectarnos. Destaca que el objetivo no es aislarse, sino invertir en el amor propio, la esencia personal y en relaciones con personas incondicionales que nos apoyen sin juzgarnos. Esta protección emocional permite fortalecer la confianza en uno mismo, reducir el impacto de lo negativo y centrarse en aquello que aporta bienestar y crecimiento personal. Concluye que, al mantener esta coraza, se puede gestionar mejor el dolor, priorizar la propia salud emocional y continuar desarrollándose desde dentro, dejando de lado aquello y aquellos que no contribuyen a nuestro bienestar.
Por Instituto Carbonell 19 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que muchas relaciones actuales tienden a ser superficiales y centradas en la inmediatez. Señala que es común encontrarse con personas que buscan únicamente encuentros físicos o relaciones a corto plazo, sin proyectar nada a medio o largo plazo. Esto genera frustración, porque cuando uno busca algo más profundo—una conexión emocional, conversación, compañía y valores compartidos—se encuentra con que la otra persona no tiene esa intención. Advierte que la sociedad actual fomenta el “todo rápido”, el clavo que quita otro, y muchas veces no se realiza un duelo adecuado por las relaciones anteriores, lo que dificulta ofrecer consistencia y compromiso cuando se encuentra a alguien que realmente vale la pena. Concluye que, para evitar decepciones, es importante clarificar desde el inicio las expectativas de ambas partes, comunicar qué se busca en la relación y asegurarse de que la cita o encuentro sea enriquecedor y coherente con lo que cada uno desea, promoviendo así vínculos más estables y significativos.