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RELACIONES YOYÓ O RELACIONES TÓXICAS

23 de enero de 2025

Las relaciones intermitentes, también conocidas como "relaciones yoyó", son aquellas que se caracterizan por continuos altibajos, donde la pareja se separa y se reconcilia una y otra vez. Aunque pueden generar sensaciones intensas debido a la adrenalina y dopamina, estos vínculos tienden a ser tóxicos y dañinos a largo plazo.


Las relaciones intermitentes pueden causar un enganche similar al de una sustancia adictiva. Se experimentan momentos de intensa emoción y adrenalina cuando todo parece ir bien, seguidos de periodos de frustración y sufrimiento. La dopamina, hormona asociada al placer inmediato, juega un papel crucial en este ciclo: cuando la pareja regresa, se siente una euforia momentánea, pero rápidamente se ve seguida de la angustia y la tristeza cuando todo vuelve a deteriorarse. 


La baja autoestima es una de las principales razones por las que aceptamos este tipo de vínculos, ya que no sabemos lo que necesitamos en una relación o no nos ponemos límites. La cultura del amor romántico, que idealiza la pasión y el sufrimiento, también contribuye a normalizar estas relaciones.

Según la autora Mónica Heras, para evitar caer en ellas, es importante trabajar en nuestra autoestima, aprender a poner límites y entender que el amor no es lo único suficiente para una relación sana. 

En opinión del Dr. Carbonell, lo más importante de todo es identificar que esa relación está convirtiéndose en una relación yoyó para poder tomar medidas al respecto y que esto no suponga una pérdida de autoestima. Es esencial poder evitar que esa situación se prolongue en el tiempo ya que sino, probablemente generaría problemas de salud mental. Por último, es importante también identificar, que si no te puedes desligar de esa persona es fundamental buscar ayuda de un profesional de la salud mental.


Por Instituto Carbonell 17 de agosto de 2026
El TDAH en mujeres y niñas suele pasar desapercibido porque predomina la inatención (despistes, desorganización) frente a la hiperactividad visible. Al no ser disruptivas, muchas niñas cargan con etiquetas injustas como “vaga” o “distraída”. Asimismo, ellas suelen enmascarar sus síntomas y expresar la desregulación emocional mediante ansiedad, tristeza o baja autoestima, lo que deriva en diagnósticos erróneos. En la revisión de Quinn y Madhoo (2014), publicada en The Primary Care Companion for CNS Disorders , se halló que las mujeres son diagnosticadas a edades mucho más avanzadas y presentan tasas de depresión y ansiedad significativamente superiores. Para un tratamiento eficaz, es vital un abordaje multimodal (familia, escuela y especialistas) e individualizado que considere también las fluctuaciones hormonales, las cuales influyen directamente en la intensidad de los síntomas. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental detectar este perfil inatento para evitar que el constante esfuerzo por enmascarar los síntomas agote la salud mental de la mujer. Una valoración especializada permite sustituir las etiquetas negativas por herramientas que potencien la seguridad y el bienestar personal.
Por Instituto Carbonell 14 de agosto de 2026
Durante las vacaciones de verano muchos padres flexibilizan el tiempo de exposición de los hijos a las pantallas, pero los expertos recalcan que no solo es importante el tiempo de exposición que puedan tener si no también la función que están desempeñando en esos momentos. En el artículo publicado en El País en el 2026 la psiquiatra Lucía Torres, directora médica de Tranquilamente, explica que el enfoque sobre esta tema no debería ser exclusivamente el número de horas que puedan pasar delante de ellas, si no si se les da por evitar el aburrimiento, el enfado o la frustración. Si ocurre por este motivo, estamos evitando que pasen por estos momentos que son necesarios para su desarrollo. Los expertos indican que los niños necesitan pasar por esas experiencias para ayudar a autorregularse y que tengan menos dificultades en la edad adulta. A la vez, indican que también es importante el contenido que puedan visualizar, ya que visualizar imágenes que aún no están preparados para entender puede generar cuadros de ansiedad, alteraciones de sueño o miedo. Por todo ello, los expertos recomiendan hacer un uso responsable de las pantallas, priorizando actividades al aire libre o juegos con amigos, mantener unas rutinas de sueño y descanso incluso en verano y, facilitarles alternativas de juegos donde puedan explorar la imaginación, creatividad y habilidades sociales. En opinión del Dr. Carbonell, es importante fomentar un uso adecuado de las pantallas para prevenir posibles trastornos como ansiedad, problemas de sueño, cansancio o irritabilidad y, si se necesita ayuda acudir a un profesional.
Por Instituto Carbonell 13 de agosto de 2026
Episodio Completo del Podcast Karma Health Project con el Doctor Rubí