Instituto carbonell

Riesgos y beneficios de la tecnología en niños

29 de agosto de 2017

Actualmente, casi todos los padres han dado una tableta o teléfono inteligente a un niño en algún momento para que se entretengan. Estos dispositivos están siempre a nuestro alcance siendo un recurso fácil y no dañino si se usan de vez en cuando. Sin embargo, si se usan con regularidad, ¿podría la tecnología frenar el adecuado desarrollo infantil?

Desarrollo del habla

Un nuevo hallazgo presentado en la Reunión de Sociedades de Pediatría de 2017 analizó a más de 900 niños sobre la influencia del tiempo de uso de tecnología. Los padres informaron del tiempo de uso de tecnología de sus hijos a los 18 meses de edad.

Utilizando la información aportada por los padres, los investigadores encontraron que un quinto de los niños pasaba casi 30 minutos de tiempo de pantalla cada día. A medida que el tiempo de “pantalla” aumentó en algunas familias, los niños eran casi un 50 por ciento más propensos a tener un retraso del habla a medida que se desarrollaban.

La investigadora principal, la doctora Catherine Birken, insiste en interpretar con precaución estos resultados. Este estudio pionero necesitará más pruebas para verificar su exactitud. El estudio no encontró una correlación entre el tiempo de pantalla de un niño y otras áreas de desarrollo.

Interacción Familiar

Los expertos muestran preocupación sobre como afecta la tecnología a los niños pequeños y a su interacción con otras personas . Los bebés y los niños menores de 3 años aprenden principalmente imitando a otras personas . La tecnología puede interferir con el tiempo que un niño pasa observando e imitando, una razón probable para los retrasos del habla.

Además, el tiempo de la pantalla interferirá en la unión entre el niño y los miembros de su familia.

En un pequeño estudio publicado por la Academia Americana de Pediatría, los investigadores estudiaron a 55 adultos que estaban con niños, en restaurantes de comida rápida.

Más del 70 por ciento de los adultos (cuidadores) sacó un dispositivo durante la comida, y los investigadores observaron las diversas reacciones tanto de los niños como de los adultos. Encontraron que los niños se entretenían o aumentaban las “payasadas” para recuperar la atención del adulto. Además, muchos de los adultos reaccionaban con dureza hacia sus hijos.

Los investigadores necesitan más pruebas de que la tecnología afecta negativamente a los niños pequeños. Aun así, mejor ser precavidos y promover que los niños se entretengan mediante el juego activo y la interacción familiar sin abusar del uso de tecnología.

Tecnología Educacional

En este punto, los padres pueden estar preguntándose sobre el uso de la tecnología en el aula o la tecnología educativa en el hogar. En los últimos años, la investigación ha demostrado que la tecnología educativa mejora el aprendizaje de los niños . La tecnología proporciona imágenes coloridas y llamativas que a los niños les encantan.

En 2012, un pequeño estudio en Maine mostró que los niños de jardín de infancia realmente mejoran en alfabetización más rápidamente cuando usan iPads . Durante el estudio, 16 clases de jardín de infancia participaron con 129 niños que utilizaron un iPad para aprender.

La otra mitad siguió aprendiendo a través de métodos tradicionales. Después de nueve semanas, los estudiantes con los iPads puntuaron más alto en todas las pruebas de alfabetización que los estudiantes que aprendieron sin los iPads.

La clave aquí es que estos niños estaban utilizando la tecnología educativa específicamente dirigida a mejorar sus habilidades. Además, los niños ya habían desarrollado las funciones básicas de habla y motoras necesarias para asistir a la escuela. A esta edad, la tecnología puede ayudar a los niños a aprender de manera más eficiente, especialmente estímulos visuales.

No obstante, los padres y profesores deben tener cuidado en no utilizar la tecnología para distraer y entretener a los niños ya que puede afectar a su interacción y vinculación con otras personas.

La mayor parte del tiempo, los niños deben mantenerse alejados de la tecnología a favor de la interacción con los demás y el juego activo. Mientras que los niños en edad escolar pueden beneficiarse del apoyo de la tecnología, esta nueva investigación muestra que los niños más pequeños experimentarán retrasos en el desarrollo.

En opinión del Dr. Carbonell, en la época que nos ha tocado vivir nos enfrentamos a retos frente a los cuales no tenemos ninguna experiencia. El impacto de la tecnología sobre los niños se podrá valorar realmente con el paso de los años. Por consiguiente hay que actuar con moderación y equilibrio entre los métodos de juego y aprendizaje tradicionales y el uso de la tecnología.

Por Instituto Carbonell 11 de septiembre de 2026
La salud mental cada vez adquiere mayor importancia, ya que un porcentaje de la población sufre de algún trastorno como ansiedad, depresión o problemas de sueño. Poder identificar y gestionar emociones como el enfado, la ansiedad o la tristeza, puede ayudar a reducir el malestar que estos puedan provocar. En el artículo publicado en La Vanguardia (2026), el psiquiatra Javier Quintero expone cuatro tipo de comportamientos o hábitos que dificultan esa gestión emocional: ignorarlas (decir que estamos “bien” cuando en realidad estamos mal), “anestesiarlas” (evitar lo que sentimos intentando refugiarse en redes sociales, trabajo, alcohol, comida,...), culpar a los demás de nuestras emociones (proyectar lo que sentimos a los demás, aunque en realidad es nuestro y deberíamos gestionarlos nosotros) y, enfadarnos por sentirnos mal (sentir enfado o tristeza no quiere decir que estemos haciendo algo mal). Según el experto hay una serie de recomendaciones que podemos hacer según lo que sintamos: ante el enfado, no responder de una forma inmediata si no alejarse unos minutos, e ir a caminar o hacer ejercicio para así introducir una pausa entre la emoción y la reacción. Ante la tristeza, aconseja permitir sentirla sin luchar contra ella antes de intentar hacerla desaparecer. Y por último, ante la ansiedad pone el foco en cambiar el pensamiento de “¿y si…?”, por el “si ocurre esto, ¿cómo podré afrontarlo?”, ya que esto ayuda a cambiar el foco de atención de la incertidumbre de lo que podría suceder hacia la capacidad de poder manejarlo. En opinión del Dr. Carbonell, si experimentamos alguna emoción o malestar que nos dificulta nuestro día a día, es importante acudir a un profesional para que nos ayude a gestionarlo. Los problemas de salud mental tienen que ser reconocidos y tratados por profesionales.
Por Instituto Carbonell 2 de septiembre de 2026
Regresar al trabajo tras un periodo de descanso puede provocar el llamado síndrome postvacacional. Lejos de ser una enfermedad o un trastorno clínico, esta reacción temporal es un desajuste físico y emocional que surge al pasar de ritmos relajados, autonomía y flexibilidad a jornadas y responsabilidades exigentes. Al volver al trabajo de forma abrupta, pueden aparecer apatía, fatiga, dispersión mental e irritabilidad. El estudio realizado por de Bloom, Geurtsl y Kompier en 2013 muestra que el bienestar logrado en vacaciones cae con rapidez la primera semana (« Vacation (after-) effects on employee health and well-being ») y otro estudio realizado por Speth, Wendsche y Wegge en 2023 revela que la forma de reincorporarse es clave para amortiguar el desgaste (« We Continue to Recover Through Vacation! »). Para facilitar la adaptación, se recomienda repartir la carga de trabajo en los primeros días, reajustar progresivamente sueño y horarios de comidas, y proteger tiempo para hobbies y ejercicio. En opinión del Dr. Carbonell, las vacaciones suponen una alteración de nuestra rutina habitual que, paradójicamente, puede generar estrés y malestar durante la reincorporación. Su recomendación principal es retomar la rutina de manera gradual, permitiendo que el organismo y la mente se adapten al nuevo ritmo sin presiones excesivas.
Por Instituto Carbonell 31 de agosto de 2026
Cuando el tiempo pasa es normal que las relaciones de pareja que llevan juntas mucho tiempo, especialmente si superan más de 30 años, entren en un estado de conformidad y de desconexión. Pasar por momentos complicados y diferentes etapas, la rutina del día a día y la familiaridad pueden llevar a que se cree una desconexión emocional. Mantener la curiosidad en la pareja podría ser una herramienta que ayudaría a no llegar a esa desvinculación. Según explica Robert Waldinger, profesor de Psiquiatría en la Universidad de Harvard y director del Harvard Study of Adult Development, para que las parejas no entren en ese estado de desconexión y mantengan una vida más feliz y saludable, es importante que no se pierdan una serie de preguntas significativas, que mantengan un interés por la vida de la pareja y se tengan conversaciones profundas. Estas conclusiones las extrae de años de investigación donde ha seguido a más de 700 personas durante décadas. Uno de los factores a los que el experto da mayor relevancia es no dar por sentado que ya sabemos todo de la persona que tenemos al lado. Preguntar a la pareja por sus sueños, qué aspectos de su vida han cambiado o qué es lo que mejor le ha hecho sentir bien últimamente, así como la empatía y la escucha activa puede ayudar a abrir un espacio de comunicación y a contribuir a sentir mayor seguridad y bienestar en la relación. En opinión del Dr.Carbonell, para mantener una relación sana de pareja no hay que evitar los problemas o buscar una relación perfecta, sino cuidarse en el día a día para conservar una buena conexión emocional. Mantener la ilusión, mostrar interés por el otro, cuidar de los pequeños detalles y ser agradecido pueden ayudar a mantener en buen estado emocional a la pareja y fortalecer el vínculo.