¿Se puede predecir un trastorno psicótico?

23 de agosto de 2019

En lo que a enfermedades de la salud mental se refiere, los trastornos psicóticos son de los que siguen teniendo más estigma y mayores consecuencias sobre la persona que lo padece. Un trastorno psicótico es aquel en el que la persona tiene ideas extrañas y alucinaciones, acompañado de otros síntomas como por ejemplo un lenguaje difícil de entender o un comportamiento extraño. Entre ellos, el más conocido es el trastorno esquizofrénico.

Una dificultad con la que nos encontrábamos referente a esta enfermedad es que no conocemos los síntomas previos a un episodio psicótico y por tanto no podemos anticiparlo cómo podríamos hacerlo con otra enfermedad, como por ejemplo, la gripe. Es por ello que los expertos intentaron identificar algunos factores de riesgo que nos ayudaran a predecir un episodio psicótico. Todo ello viene reflejado en el artículo “At-risk mental state for psychosis: identification and current treatment approach” publicado en el British Journal Psych Advances en 2016.

Los expertos identificaron diferentes perfiles de síntomas que nos indicaban riesgo de padecer un episodio psicótico. Todos ellos vienen identificados en el UHR, las siglas en inglés de criterios de riesgo ultra elevado. Los más importantes son:

Síntomas psicóticos atenuados. Durante un periodo de más de una semana, pero menos de 5 años, la persona tiene pensamientos extraños o mágicos, una apariencia o forma de hablar poco común o sienten que hay muchas cosas que tienen relación con ellos.

Episodios breves e intermitentes de síntomas psicóticos. Durante el último año, la persona tiene algunos de los síntomas psicóticos explicados anteriormente que duran menos de una semana y que desaparecen de forma espontánea.

Estos criterios han demostrado su utilidad, pues los estudios muestran que un 36% de las personas que tienen estos síntomas acaban desarrollando un trastorno psicótico al cabo de 3 años. Los resultados sobre el tema son prometedores, pues al poder anticipar estos trastornos, podremos hacer un tratamiento preventivo y reducir el impacto de la enfermedad en la persona.

En opinión del Dr. Carbonell, es importante cuidar nuestra salud psicológica y acudir a algún profesional si se sospecha de que alguien cercano a nosotros empieza a tener algunos pensamientos o comportamientos como los descritos en este artículo. La prevención en la salud mental es crucial para tratar a tiempo este tipo de enfermedades y proporcionar una mayor calidad de vida a estas personas.

Por Instituto Carbonell 29 de enero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que los celos en la pareja no deben analizarse únicamente como un problema individual, ya que siempre es necesario valorar la dinámica entre ambas personas. Señala que una persona puede ser insegura y celosa de forma general, pero también puede ocurrir que alguien sin problemas previos desarrolle celos debido a la relación que mantiene. Por ello, es fundamental diferenciar entre los celos patológicos, que requieren tratamiento profesional, y los celos que surgen por la forma en que funciona la relación. Asimismo, destaca que los celos y las inseguridades pueden dañar seriamente una relación, pero también pueden trabajarse si se abordan de manera adecuada. Para ello, es clave verbalizar cómo se entiende la relación, qué conductas generan malestar y qué situaciones provocan inseguridad. Esta comunicación abierta permite identificar las “áreas grises” que afectan a ambos miembros de la pareja y favorece el crecimiento conjunto. En conclusión, subraya la importancia de analizar los celos en profundidad y buscar soluciones que permitan una relación más sana y equilibrada.
Por Instituto Carbonell 28 de enero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que vivir amargados suele ser la consecuencia de una acumulación de situaciones difíciles que no siempre podemos controlar: problemas legales, conflictos de pareja o laborales, jefes complicados, enfermedades propias o de familiares, responsabilidades constantes. Poco a poco, estas cargas hacen que la vida deje de vivirse desde el disfrute y pase a vivirse desde la obligación y la preocupación permanente. Señala que, aunque intentemos poder con todo, el desgaste cotidiano acaba pasando factura y puede robarnos la capacidad de disfrutar, de ser espontáneos, de hacer planes o de relacionarnos desde nuestra parte más genuina. No existe una vida perfecta ni una vida sin problemas, y vivir esperando que todo vaya mal para no decepcionarse solo refuerza una visión negativa de la realidad. Por ello, subraya la importancia de aprender a relativizar y, sobre todo, de crear y proteger un espacio personal que no quede contaminado por las preocupaciones diarias. Las responsabilidades, las decepciones y los problemas forman parte de la vida; la clave está en decidir hasta qué punto dejamos que nos afecten. Ese espacio de bienestar y disfrute no aparece solo: hay que construirlo y defenderlo activamente para no vivir amargados.
Por Instituto Carbonell 27 de enero de 2026
La vergüenza es algo que todos hemos sentido alguna vez, pero conviene preguntarse: ¿puede hacernos daño? La vergüenza aparece cuando sentimos que otros nos juzgan. Por ejemplo, cuando nos llaman la atención delante de los demás, nos critican en público o nos hacen sentir apartados. En esos momentos, la persona puede sentirse pequeña, insegura y mal consigo misma. No es lo mismo que la culpa. La culpa nos dice “he hecho algo mal” y nos anima a arreglarlo. La vergüenza, en cambio, nos hace pensar “yo estoy mal”, y eso provoca que nos cerremos, perdamos confianza y dejemos de actuar. Cuando la vergüenza es muy fuerte o dura mucho tiempo, puede aumentar el estrés y provocar que aparezcan sentimientos de soledad o inutilidad. Por eso, es importante tener en cuenta estos consejos:  No avergonzar a nadie delante de otros Corregir en privado y con respeto, sin insultos ni humillaciones Entender que equivocarse es normal Apoyarse en la familia y los amigos Pedir ayuda si una se siente desbordada En opinión del Dr. Carbonell, es importante tratar a las personas con respeto y comprensión. Corregir sin humillar y permitir el error ayuda a mantener la confianza y el bienestar emocional. Pedir ayuda profesional es una buena opción cuando la vergüenza empieza a afectar a la vida diaria.