Desenmascarando la soledad

29 de agosto de 2019

Cuidarte con el paso de los años es algo importante, con la edad se producen cambios en tu vida, entre ellos las pérdidas como el dejar el trabajo, el cambio de domicilio, el cambio de amistades y en los peores casos, la pérdida de aquellos más allegados. Estos cambios generan en un 30% de los mayores de 65 años sintomatología depresiva y uno de los factores más directamente relacionado es la soledad.

En este artículo analizamos la publicación por Peña.D.M sobre depresión en mayores publicado en 2009 en la Revista Facultad de Medicina en el que describe los diferentes tipos de soledad en las personas mayores.

  • La soledad objetiva.  Esta hace referencia a la cantidad de horas que una persona pasa sola y a la vez al apoyo instrumental que recibe por parte de sus amigos o familiares, es decir, cómo se implican los demás en ayudarles a hacer las tareas, llevarles a sitios, o solucionar problemas prácticos.

  • La soledad subjetiva hace referencia al sentimiento en sí mismo de sentirse solos. Hay muchas personas que a pesar de tener a gente a su alrededor, sienten que ese apoyo o contacto es insuficiente. el 27% de las personas de 65 a 69 años y el 36% de los mayores de 80 años dice sentirse solas. En estos casos, debemos destacar que en realidad, más que una soledad real, se trata de un sentimiento de soledad al comparar lo acompañados que se sentían hace unos años, debido a que con el paso de los años las personas tienen más pérdidas de seres queridos.

  • La soledad emocional.  Se refiere a que aunque la persona tenga a muchos conocidos, siente que hay falta de apoyo, de compañerismo y de intimidad y no siente que tenga a nadie con quien compartir sus emociones.

Con el paso de los años van produciéndose cambios vitales que no podemos modificar, sin embargo este estudio nos abre los ojos a un factor que es la soledad y nos describe los diferentes tipos que hay. Esto nos sirve de punto de apoyo para poder realizar una estrategia para controlar uno de los factores precipitantes de depresión de las personas mayores.

En opinión del Dr. Carbonell, cada etapa de nuestra vida tenemos que poder vivirla y disfrutarla. No es normal que con el paso de los años no estemos bien, por consiguiente en caso de perder la ilusión o la energía es importante recurrir a un profesional que nos puede ayudar y no aceptar el malestar como algo de la edad.

Por Instituto Carbonell 10 de marzo de 2026
El Dr. José Carbonell explica que no existe una única forma de terminar una relación de pareja, ya que cada persona tiene su propio estilo. Algunas lo hacen de manera directa y clara, otras prefieren hacerlo por mensaje y también están quienes optan por desaparecer sin explicación, lo que se conoce como ghosting. Sin embargo, señala que la forma más recomendable es hacerlo de manera honesta y argumentada: explicar a la otra persona que se ha reflexionado sobre la relación y que ya no se siente que aporte lo necesario o que no se desea continuar. Concluye que, aunque es una situación difícil, lo mejor suele ser comunicarlo con claridad, respeto y sencillez, ya que un mensaje directo y comprensible ayuda a gestionar mejor el final de la relación para ambas personas.
Por Instituto Carbonell 9 de marzo de 2026
El Dr. José Carbonell explica que la idea de que “mis ex me pertenecen” responde más a un código cultural que a una lógica emocional saludable. Señala que, en muchos grupos de amigos, existe la norma implícita de que nadie debe mantener contacto con el ex de un amigo, incluso cuando la relación terminó hace tiempo y fue decisión de quien ahora impone esa regla. Reflexiona que, si una relación ya ha finalizado, no tiene sentido mantener un sentimiento de posesión sobre esa persona ni imponer restricciones autoritarias al entorno. Considera que esa actitud puede tener un componente narcisista o de control, al asumir que alguien “pertenece” al pasado propio incluso cuando ya no forma parte del presente. Subraya que es importante diferenciar entre respeto y posesión. Respetar los sentimientos de un amigo es razonable, pero prohibir cualquier tipo de contacto de por vida puede resultar desproporcionado, especialmente si se trata simplemente de comunicación y no de una nueva relación sentimental. Concluye que, aunque estas normas puedan estar culturalmente aceptadas, es necesario cuestionarlas y valorar si realmente tienen sentido en cada caso, recordando que, tras una ruptura, cada persona recupera su libertad y no pertenece a nadie.
Por Instituto Carbonell 9 de marzo de 2026
Durante décadas, la felicidad seguía una curva en U: alta en la juventud, más baja en la mediana edad y nuevamente alta en la vejez. Hoy, ese patrón ha cambiado. Los jóvenes presentan niveles de malestar y angustia más altos que generaciones anteriores, similares a los que antes se observaban en la mediana edad. A partir de los 60 años, en cambio, el malestar disminuye, transformando la curva en una pendiente casi recta: a mayor edad, mayor bienestar subjetivo. Así, la juventud, una etapa históricamente asociada al bienestar, ahora muestra lo contrario. Este deterioro de la salud mental juvenil se vincula a múltiples factores: el impacto de la pandemia de COVID-19, las secuelas de la crisis económica de 2008 sobre las oportunidades laborales (menos empleo, salarios y estabilidad) y el aumento del uso de redes sociales y teléfonos inteligentes. Las consecuencias son relevantes: peor salud física, menor esperanza de vida, más hospitalizaciones por problemas de salud mental, mayores niveles de estrés, depresión y ansiedad, sentimientos de inseguridad respecto al futuro y un mayor consumo de antidepresivos. Todo ello refleja una crisis real de salud mental juvenil, con importantes implicaciones para las políticas de salud, educación y apoyo social. ¿Cómo pueden los jóvenes cuidar su bienestar emocional en este contexto? Priorizar las relaciones cercanas y el contacto cara a cara Reducir el tiempo de uso de pantallas y redes sociales Cultivar la vida interior, los valores y el sentido personal Aceptar que el bienestar no depende únicamente de lo material Buscar apoyo profesional cuando el malestar persiste  En opinión del Dr. Carbonell, este aumento del malestar emocional en los jóvenes no puede explicarse por una sola causa ni debe interpretarse como un problema individual. Más bien refleja un contexto social, económico y tecnológico cada vez más exigente. Comprender esta realidad y reforzar el apoyo familiar, social y profesional resulta fundamental para proteger su salud mental y favorecer un desarrollo más saludable.