Como entender mejor a un adolescente

12 de septiembre de 2019

Es de todos conocido que la adolescencia es una etapa complicada tanto para los padres como para los hijos. En el artículo “Desarrollo del adolescente: aspectos físicos, psicológicos y sociales” publicado por el Dr. J.J Iglesias se explican los cambios que debe vivir un adolescente.

El entender los cambios que atraviesa un adolescente ayuda a los padres a sobrellevar mejor esta etapa de sus hijos. No hay que olvidar que es el momento en el que se toman decisiones tan importantes como qué estudios elegir, opciones laborales y vitales que marcarán su vida adulta.

Un entorno emocional beneficioso implica comprensión y apoyo por parte de los padres durante esta etapa crucial. Para lo cual vamos a desgranar los cambios que vive un adolescente.

A nivel psicosocial , se encuentran en un momento de mucho conflicto en el que buscan identidad personal, pero a la vez parecerse a los demás miembros de su grupo. La búsqueda de un grupo en el que encajen y sean aceptados, también es característico de esta edad y puede causarles inquietud o malestar.

A nivel biológico , se da un cambio hormonal que produce cambios en su cuerpo y que a la vez es el causante de los cambios en diferentes estructuras cerebrales. Entre estos cambios, destacar que hay una mayor actividad en una área muy asociada a las experiencias emocionales, por lo cual podemos entender mejor la gran sensibilidad y variabilidad emocional que tienen los adolescentes.

También se da un cambio en un sistema cerebral implicado en la búsqueda de cosas nuevas, la impulsividad y las respuestas agresivas, lo cual hace que sea una edad de riesgo para el inicio en drogas o en actividades peligrosas.

A nivel psicológico , es un momento clave a la hora de crear su autoestima y la capacidad de enfrentarse a las dificultades de la vida. Esto marcará nuestra habilidad de adaptarse y enfrentarse a retos en la edad adulta con mayor facilidad. La ansiedad y la depresión pueden ser consecuencia de un desarrollo inadecuado de estas áreas.

En opinión del Dr. Carbonell entender la complejidad de este momento, nos puede ayudar a ser más comprensivos como padres y a adaptarnos también a la etapa que está viviendo nuestro hijo utilizando estrategias y formas de acercamiento diferentes a las que solíamos utilizar cuando eran niños. Es fundamental recurrir a un profesional ya sea para asesorarse o para ayudar al adolescente en esta etapa.

Por Instituto Carbonell 15 de julio de 2026
Muchas de las reacciones emocionales que experimentamos en nuestras relaciones no responden únicamente a lo que ocurre en el presente, sino también a patrones emocionales y relacionales que hemos aprendido a lo largo de la vida, especialmente durante las primeras experiencias con las figuras de cuidado. Según el artículo publicado originalmente en The Conversation realizado por Paloma López et al. (2026), investigadores de la Universidad Internacional de Valencia (VIU) y otras instituciones académicas y sanitarias, relatan que estos aprendizajes contribuyen a construir la manera en que interpretamos las conductas de los demás y regulamos nuestras emociones. De modo que situaciones ambiguas, como un silencio, una respuesta breve o un pequeño desencuentro, pueden activar reacciones intensas, aunque objetivamente no representen una amenaza. Por ello, tendemos a repetir patrones que nos generan sufrimiento, no porque lo elijamos conscientemente, sino porque el cerebro suele responder según modelos relacionales que ha aprendido y automatizado con la experiencia. Aunque la personalidad presenta cierta estabilidad a lo largo del tiempo, la evidencia científica muestra que no es completamente invariable. Gracias a la neuroplasticidad y a intervenciones psicoterapéuticas centradas en la regulación emocional, es posible reorganizar estos aprendizajes, comprender el origen de estas respuestas y desarrollar formas más adaptativas de comprendernos a nosotros mismos y a los demás. Cambiar no significa dejar de ser quienes somos, sino ampliar nuestra capacidad para regular las emociones.  En opinión del Dr. Carbonell, entender por qué repetimos ciertos patrones no significa justificarlos, sino abrir la posibilidad de cambiarlos . Es posible dejar de repetir aquellos patrones que generan malestar y construir una manera más saludable de relacionarnos.
Por Instituto Carbonell 15 de julio de 2026
El Dr. José Carbonell aborda en su reflexión el fenómeno de las emociones descontroladas, esas situaciones en las que una persona puede pasar de la alegría a la tristeza en cuestión de minutos, experimentar confusión sobre lo que quiere o sentir que sus estados emocionales fluctúan sin una razón clara. Estas variaciones no son triviales ni deben considerarse normales si afectan de forma persistente la paz interior o el bienestar general. El Dr. Carbonell, médico y psiquiatra, explica que detrás de estas emociones pueden encontrarse múltiples factores: desequilibrios hormonales, eventos de la vida cotidiana, consumo de sustancias o simplemente la acumulación de tensiones del día a día. Todo ello puede llevar a un estado emocional inestable, difícil de gestionar sin apoyo adecuado. Frente a este panorama, el Dr. Carbonell enfatiza que no debemos resignarnos ni esperar pasivamente a que el tiempo "cure" el malestar emocional. Así como recurrimos a un nutricionista para perder peso o a un entrenador para ponernos en forma, también es válido y necesario acudir a un terapeuta, psicólogo o psiquiatra cuando sentimos que nuestras emociones se desbordan y nos impiden llevar una vida equilibrada. Buscar ayuda profesional no debe verse como un signo de debilidad, sino como un acto de responsabilidad hacia uno mismo. El sufrimiento emocional constante y los altibajos extremos no deben normalizarse.
Por Instituto Carbonell 14 de julio de 2026
El Dr. Carbonell ofrece una advertencia clara y serena sobre un tema delicado pero frecuente en consulta: parar la medicación psiquiátrica . Como médico y psiquiatra, se encuentra a menudo con pacientes que acuden con la intención, o incluso con la firme decisión, de suspender su tratamiento farmacológico. Ya sea porque se sienten mejor, porque otro profesional les ha sugerido un cambio, o por el deseo de dejar atrás una etapa difícil, la idea de abandonar la medicación se convierte en una cuestión "no negociable" para algunos.  Sin embargo, el Dr. Carbonell recuerda algo fundamental: la medicación está haciendo un trabajo . Si el paciente se encuentra mejor, probablemente no sea a pesar del tratamiento, sino gracias a él. Esto no significa que la medicación tenga que ser para siempre —en muchos casos no lo es—, pero tampoco puede dejarse de forma brusca o sin el acompañamiento adecuado. Suspender un tratamiento psiquiátrico no es una decisión trivial. Requiere tiempo, evaluación, seguimiento y, sobre todo, una estrategia individualizada. Carbonell insiste en que la retirada debe ser progresiva y supervisada , preferiblemente por el mismo profesional que inició el tratamiento. Esto se debe a que ese médico conoce el historial clínico, la evolución, los factores de riesgo y los criterios bajo los cuales se inició la medicación. Advierte también sobre una situación común: médicos de atención primaria, urgencias o especialistas que, sin conocer en profundidad el caso, toman decisiones de ajuste o suspensión de fármacos. Esto puede acarrear riesgos importantes. Si se produce una recaída, ¿quién asume la responsabilidad? ¿A quién recurre el paciente? Estas son preguntas importantes que deben considerarse antes de modificar un tratamiento. El mensaje central del Dr. Carbonell es que parar la medicación no debe ser un acto impulsivo ni unilateral . La clave está en hacerlo de forma segura, responsable y acompañada. Si bien es natural querer dejar atrás las pastillas una vez que uno se siente mejor, la mejor manera de hacerlo es planificando la retirada con el profesional que mejor conoce tu caso .