Instituto carbonell

¿Por qué los jóvenes consumen cannabis?

26 de septiembre de 2019

Según el estudio Cannabis and psychosis: triangulating the evidence publicado por Suzanne H Gage en la revista The Lancet, el cannabis es la droga más consumida por los adolescentes españoles. El estudio refleja que el 17’1% consumieron en los doce meses previos. A estas cifras les siguen otras todavía más alarmantes, pues a día de hoy el 34% de los casos admitidos a tratamiento médico o psiquiátricos en adolescentes en España son consecuencia de los efectos del cannabis.

Estos datos muestran la necesidad de concienciar sobre los peligros del consumo de cannabis ya sea por la adicción, como por las posibilidades de desarrollar enfermedades médicas (problemas del corazón) como psiquiátricas ( brotes psicóticos o problemas conductuales) entre otros.

Pero ¿cuales son los motivos principales de este alto consumo por parte de los jóvenes?

– Su accesibilidad: Según una encuesta realizada en España, el 60% de chicos de entre 12 y 16 años a quienes se les preguntó consideran que era fácil conseguir marihuana en un mismo día. Esto no sucede de igual forma con otras drogas pues muchos menores llegan a considerar que es más fácil conseguir cannabis que alcohol.

– Baja conciencia de riesgo: Tanto los jóvenes como algunos padres creen que el cannabis tiene pocos efectos en el organismo, incluso creen que puede llegar a ser beneficioso debido a su uso terapéutico en algunas enfermedades ( su uso terapéutico es solo en casos excepcionales). Así pues, sólo un 30% de los jóvenes entre 12 y 20 años creen que al consumir de cannabis se están exponiendo gravemente a problemas de salud.

– Creencia de baja adicción : Muchos jóvenes creen que el cannabis es una sustancia con bajo potencial adictivo, todo lo contrario a lo que indican las cifras, pues representa el   85% de esas conductas adictivas que precisan tratamiento en menores.

– Su precio : Si lo comparamos con otras drogas vemos que es una sustancia muy accesible pues un gramo (unos 3 porros) equivalen aproximadamente a entre 6 y 10€ en España. Estas cifras son muy diferentes a otras drogas, pues el gramo de cocaína puede llegar a valer alrededor de 7 veces más.

En opinión del Dr. Carbonell desenmascarar la toxicidad del cannabis es muy importante especialmente en los adolescentes ya que incrementa exponencialmente el riesgo de padecer enfermedades médicas y mentales. Su fácil acceso, la baja conciencia de riesgo, la creencia de baja adicción y el bajo precio la hacen especialmente peligrosa. Por todo ello es necesario implementar programas de concienciación a los jóvenes y a sus padres antes de los 15 años, pues es la edad de inicio en España.

Por Instituto Carbonell • 20 de octubre de 2026
El insomnio se ha convertido en un importante problema de salud pública en España, donde aproximadamente el 43 % de la población presenta algún síntoma y el 14 % de los adultos sufre insomnio crónico. Una investigación liderada por Francesca Cañellas, psiquiatra especializada en Medicina del Sueño, en la que participaron ocho unidades del sueño españolas, confirmó la existencia de cinco subtipos de insomnio. Los resultados mo straron que el 82 % de los pacientes atendidos pertenecían a los subtipos 1 y 3, considerados los más complejos, y que muchos llevaban más de siete años padeciendo este problema antes de acudir a consulta. El subtipo 1 se caracteriza por un insomnio grave, una elevada angustia y síntomas depresivos, mientras que el subtipo 3 presenta una tendencia a la negatividad y una respuesta deficiente a los tratamientos. Por otro lado, las redes sociales difunden numerosos trucos para mejorar el sueño, como por ejemplo ducharse a oscuras antes de acostarse. Sin embargo, los expertos, como María José Martínez Madrid, doctora en Fisiología, señalan que no existen estudios específicos que demuestren la eficacia de este método para combatir el insomnio. Aun así, las duchas templadas, de entre 38 y 40 grados, durante unos 10 minutos y una o dos horas antes de dormir, pueden facilitar la conciliación del sueño y mejorar su calidad. Además, reducir la iluminación por la noche, utilizar luces cálidas y evitar las pantallas ayuda a favorecer la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño. Por tanto, aunque ducharse a oscuras puede contribuir a la relajación, no es una solución milagrosa. Lo más importante es mantener una rutina nocturna saludable y constante. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental dar más importancia al insomnio, ya que puede afectar gravemente a la salud y a la calidad de vida. Si el insomnio persiste, lo mejor es acudir a un profesional de la salud mental para recibir ayuda adecuada.
Por Instituto Carbonell • 20 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que algunas personas afrontan las relaciones de pareja de una manera muy práctica, valorando continuamente los aspectos positivos y negativos de la otra persona para decidir si quieren continuar conociéndola o darle una nueva oportunidad. Aunque este método pueda parecer útil para tomar decisiones, también puede hacer que la relación se convierta en una evaluación constante, como si cada cita fuera una especie de examen.  Señala que es comprensible que cada persona tenga sus preferencias y límites, como no querer una pareja con determinadas cargas personales o con poca disponibilidad. Sin embargo, advierte que convertir continuamente la relación en una “balanza” de pros y contras puede condicionar la forma de relacionarse y dificultar que la conexión se desarrolle de manera natural.
Por Instituto Carbonell • 19 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el consumo de alcohol puede afectar a nuestras capacidades y al funcionamiento del lóbulo frontal, haciendo que digamos o hagamos cosas que probablemente no haríamos en condiciones normales. El problema puede aparecer después, cuando desaparecen los efectos del alcohol y tenemos que afrontar las consecuencias de decisiones o comportamientos que no habríamos tenido estando sobrios.  Por ello, plantea la importancia de preguntarse si somos capaces de disfrutar del día a día sin necesidad de consumir alcohol, incluso en situaciones sociales como una comida, una celebración o un brindis. La cuestión, según señala, es valorar hasta qué punto necesitamos el alcohol para disfrutar de determinados momentos.