Instituto carbonell
Síndrome premenstrual: síntomas, causas y tratamiento
16 de abril de 2020
El síndrome premenstrual (SPM) es el conjunto de cambios físicos y psíquicos que se producen en el periodo previo a la menstruación. Es conocido desde hace siglos, incluso Hipócrates ya lo describió.
¿Cuáles son los síntomas?
Patricia Ramírez, psicóloga, explica alguno de los síntomas en el artículo “La verdad sobre el síndrome premenstrual y lo que hace en tu mente”
(ABC, 2020):
- Cambios en el apetito
- Falta de energía
- Irritabilidad
- Dificultad para concentrarse
- Problemas para dormir
- Pensamientos negativos
- Cambios de humor repentinos
Este síndrome puede presentarse de una forma más grave, conocido como el Trastorno disfórico premenstrual (TDPM). Implica tener además depresión, y a veces agresividad. A las personas que lo padecen, les puede llegar a afectar en su vida familiar, de pareja y profesional, ya que no pueden controlar sus cambios de estado de ánimo.
¿Cómo podemos diferenciar este síndrome de un período menstrual normal?
Hay que tener en cuenta tres elementos clave:
- Aparecen más síntomas, al mismo tiempo
- Los síntomas son de mayor intensidad
- Influye en las actividades diarias y el estilo de vida.
¿Y porqué se produce?
Encontramos dos teoría. La primera explica que la causa está en la cantidad de progesterona, ya que la bajada del nivel de progesterona inhibe la creación de serotonina (sustancia que regula la estabilidad emocional). Mientras que la segunda defiende que la causa está en cómo las hormonas afectan a los neurotransmisores (serotonina, noradrenalina) (Eldiario.es, 2015). Por lo tanto, los síntomas no son tanto consecuencia de los cambios hormonales sino de la afectación que éstas tienen sobre los neurotransmisores que regulan el estado de ánimo.
¿Cuál sería el tratamiento?
A la luz de los resultados de las investigaciones mencionadas, el uso de medicamentos que suban los niveles de serotonina serían adecuados en aquellas mujeres cuyo SPM interfiera de manera significativa con su calidad de vida.
En opinión del Dr. Carbonell, si durante el periodo premenstrual tienes una clara afectación de tu capacidad funcional y se repiten con regularidad, recomendamos acudir a profesionales de la salud mental para iniciar el tratamiento adecuado.

El TDAH en mujeres y niñas suele pasar desapercibido porque predomina la inatención (despistes, desorganización) frente a la hiperactividad visible. Al no ser disruptivas, muchas niñas cargan con etiquetas injustas como “vaga” o “distraída”. Asimismo, ellas suelen enmascarar sus síntomas y expresar la desregulación emocional mediante ansiedad, tristeza o baja autoestima, lo que deriva en diagnósticos erróneos. En la revisión de Quinn y Madhoo (2014), publicada en The Primary Care Companion for CNS Disorders , se halló que las mujeres son diagnosticadas a edades mucho más avanzadas y presentan tasas de depresión y ansiedad significativamente superiores. Para un tratamiento eficaz, es vital un abordaje multimodal (familia, escuela y especialistas) e individualizado que considere también las fluctuaciones hormonales, las cuales influyen directamente en la intensidad de los síntomas. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental detectar este perfil inatento para evitar que el constante esfuerzo por enmascarar los síntomas agote la salud mental de la mujer. Una valoración especializada permite sustituir las etiquetas negativas por herramientas que potencien la seguridad y el bienestar personal.
Durante las vacaciones de verano muchos padres flexibilizan el tiempo de exposición de los hijos a las pantallas, pero los expertos recalcan que no solo es importante el tiempo de exposición que puedan tener si no también la función que están desempeñando en esos momentos. En el artículo publicado en El País en el 2026 la psiquiatra Lucía Torres, directora médica de Tranquilamente, explica que el enfoque sobre esta tema no debería ser exclusivamente el número de horas que puedan pasar delante de ellas, si no si se les da por evitar el aburrimiento, el enfado o la frustración. Si ocurre por este motivo, estamos evitando que pasen por estos momentos que son necesarios para su desarrollo. Los expertos indican que los niños necesitan pasar por esas experiencias para ayudar a autorregularse y que tengan menos dificultades en la edad adulta. A la vez, indican que también es importante el contenido que puedan visualizar, ya que visualizar imágenes que aún no están preparados para entender puede generar cuadros de ansiedad, alteraciones de sueño o miedo. Por todo ello, los expertos recomiendan hacer un uso responsable de las pantallas, priorizando actividades al aire libre o juegos con amigos, mantener unas rutinas de sueño y descanso incluso en verano y, facilitarles alternativas de juegos donde puedan explorar la imaginación, creatividad y habilidades sociales. En opinión del Dr. Carbonell, es importante fomentar un uso adecuado de las pantallas para prevenir posibles trastornos como ansiedad, problemas de sueño, cansancio o irritabilidad y, si se necesita ayuda acudir a un profesional.



