SOBREVIVIR A LA NAVIDAD- Si estás pasando por un momento difícil.

21 de diciembre de 2015

Para muchos se trata de una época alegre en la que sus emociones son congruentes con el agitado ambiente que les rodea, pero no son pocos a los que las fiestas navideñas se les hace cuesta arriba. Nuestro panorama emocional se ve sobrecargado durante estas fechas y en ocasiones, según sea nuestra situación, pueden suponer un proceso cargado de dolor e impotencia.

Cuando estamos pasando por un momento doloroso, la dinámica de esta época puede hacernos sentir el contraste de un mundo que sigue girando mientras nos da la impresión que nuestra vida ha parado por completo.

Puede que sea la primera navidad tras una separación, que hayamos perdido a un ser querido o que resurjan conflictos antiguos no elaborados. En cualquier caso es un época donde los recuerdos florecen, provocándonos múltiples emociones difíciles de gestionar.

Algunas prácticas que pueden facilitar la adaptación a esta época de la mejor manera posible se describen a continuación:

  • Planifica y construye esta época a tu medida . Nada está escrito en piedra. Si este año deseas celebrarlo de una manera más íntima, poniendo menos decoración o prefieres celebrarlo en un restaurante, en lugar de en casa, házselo saber a tus seres queridos con quien compartes la navidad, sintiéndote libre de elegir y respetando la libertad de elegir de los demás.
  • Pide ayuda y déjate ayudar . No es aconsejable que te sobrecargues de responsabilidades si no te sientes con fuerza. No te sientas obligado a hacer más de lo que puedes. Pide ayuda para lo que necesites y acéptala cuando te la ofrezcan.
  • Intenta en la medida de lo posible estar acompañado . Sentirnos arropados por amigos o familiares en los momentos complicados siempre es beneficioso.
  • Acepta y respeta tus emociones . Ante la supuesta obligación de ser feliz en estas señalas fechas puede que nos sintamos frustrados, por lo que es aconsejable ser más tolerantes con nosotros mismos.
  • Evitar en la medida de lo posible los excesos . Con la comida y especialmente con la bebida, a evitar en su totalidad a ser posible en aquellos más sensibles.
Por Instituto Carbonell 16 de marzo de 2026
El Dr. José Carbonell explica que durante la depresión muchas personas tienden a consumir más café para combatir la falta de energía, motivación o ilusión que suele acompañar a este trastorno. Sin embargo, advierte que abusar del café no es una buena solución . Señala que un consumo excesivo de cafeína puede provocar nerviosismo, inquietud o ansiedad, lo que puede empeorar el estado general de la persona que ya se encuentra emocionalmente vulnerable. Por ello, recomienda que, si alguien ya tenía el hábito de tomar un café —por ejemplo, el de la mañana— puede mantenerlo con normalidad. Pero no debería utilizar el café como una estrategia para intentar compensar los síntomas de la depresión o para sentirse mejor momentáneamente. Concluye que el manejo de la depresión debe centrarse en tratamientos adecuados y hábitos saludables , no en el aumento de estimulantes como la cafeína.
Por Instituto Carbonell 15 de marzo de 2026
El Dr. José Carbonell explica que la palabra “fracaso” debería desaparecer de nuestro diccionario mental, porque suele asociarse únicamente a algo negativo que puede hacernos sentir mal con nosotros mismos y con los demás. Señala que cuando no alcanzamos las expectativas que nos habíamos marcado, en realidad no estamos fracasando, sino viviendo una experiencia de aprendizaje . Lo importante es analizar lo ocurrido, entender qué ha pasado y utilizar esa información para mejorar en las siguientes etapas de la vida. Concluye que, más que ver el fracaso como algo definitivo o negativo, debemos interpretarlo como parte natural del proceso de crecimiento , una oportunidad para aprender y evitar repetir los mismos errores en el futuro.
Por Instituto Carbonell 14 de marzo de 2026
El Dr. José Carbonell explica que los amores platónicos son muy comunes y que muchas personas los experimentan en algún momento de su vida. Señala que se basan en una idealización de la otra persona, en la que proyectamos cualidades o perfecciones que en realidad responden más a nuestros deseos que a la realidad. Advierte que esta idealización puede llevar a compararnos con esa persona y a sentirnos inferiores o insuficientes, lo cual no resulta saludable ni beneficioso para nuestra autoestima. Por ello, recomienda no invertir tanta energía en idealizar a alguien , sino centrarla en uno mismo: reconocer las propias cualidades, desarrollar el crecimiento personal y fortalecer la autoestima. Concluye que el foco debe ponerse en valorarse y construirse a uno mismo, en lugar de colocar a otra persona en un pedestal.