¿Sufro de nervios o ansiedad?

15 de marzo de 2019

Las últimas investigaciones realizadas indican que un 10’4% de los europeos sufren algún trastorno ansioso . Aún así, la mayoría de personas no saben diferenciar el sentirse nervioso con tener un trastorno ansioso y los acaban metiendo en el mismo saco. Un articulo publicado en el apartado de salud del diario ABC en enero del 2018 nos explica las principales cuestiones referentes a los trastornos de ansiedad.

 

¿ Es normal tener ansiedad?

La ansiedad es una emoción normal, que todos sentimos en ciertos momentos en los que nos vemos superados por las situaciones. De hecho, sentir un poco de ansiedad es incluso positivo ya que nos ayuda a pensar y a actuar más rápido.

El momento en el que podemos empezar a hablar de un trastorno ansioso es cuando nos ponemos ansiosos con mucha facilidad y esta ansiedad es desproporcionada a la situación que nos ha ocurrido o se mantiene durante mucho tiempo.

 

¿Por qué hay personas que padecen trastornos de ansiedad y otras no?

Hay muchos factores que influyen a la hora de desarrollar un trastorno ansioso. Estos son:

  1. Factores genéticos : Si tus padres o algún familiar tuyo padece de ansiedad, es posible que lleves algún componente genético que te haga más propenso a tener un trastorno ansioso.
  2. Educación y estilos de crianza: Al igual que los niños aprenden como comportarse con los demás, también aprenden diferentes formas de afrontar las situaciones. Así pues, hay niños que pueden acabar aprendiendo a preocuparse en exceso por las cosas, lo cual puede llevarles a padecer más ansiedad.
  3. El entorno: Para que aparezca la ansiedad, también es necesario que hayan situaciones estresantes ( enfermedades, problemas con otra persona, problemas laborales … ) que la hagan aparecer. Así pues, es mucho más fácil tener un trastorno ansioso si tenemos un ambiente estresante.

 

¿Cuál es su tratamiento?

Dependiendo de la gravedad del trastorno ansiosos, optaremos más por un tratamiento farmacológico, psicológico o una combinación de ambas.

 

¿Puede un niño sufrir ansiedad?  

Los trastornos de ansiedad son frecuentes en los niños pequeños, de hecho, un 19’6% de los niños sufren ansiedad. La manifestación más frecuente de la ansiedad en niños suele ser un poco diferente a la de los adultos, pues suele darse en forma de ansiedad por separación de los padres, ansiedad social o fobias. Es importante estar atentos al comportamiento de nuestros hijos, para poder detectar lo más pronto posible estos síntomas y así, acudir a un especialista de la salud mental que pueda ayudarle a vencer la ansiedad.

En opinión del Dr. Carbonell cada vez nos vamos dando mas cuenta de lo importante que es estar bien y que no siempre es normal encontrarnos nerviosos. Este artículo nos ayuda a identificar y orientar sobre qué hacer si ese “estar nervioso” tiene la entidad de trastorno de ansiedad y quizás nos anime a contactar con un especialista de la salud mental si nos sentimos identificados.

Por Instituto Carbonell 7 de julio de 2026
El sueño es necesario para tener un buen rendimiento cognitivo, preservar la memoria y tener una correcta regulación de las emociones. Dormir mal no solo produce cansancio. Cada vez existe mayor evidencia científica de que las alteraciones del sueño pueden influir en la salud mental. Una revisión publicada en 2025 en la revista PLOS Mental Health, realizada por Anna Hyndych, Kateryna Koval, Natalia Dzeruzhynska y Edward C. Mader, psiquiatras e investigadores de la University of Arizona College of Medicine, la Bogomolets National Medical University (Ucrania) y la Louisiana State University Health Sciences Center ( EE.UU .), analizaron la evidencia científica sobre la relación entre el sueño y diferentes trastornos como la depresión, la ansiedad, el trastorno bipolar o la esquizofrenia. Los autores concluyeron que el insomnio persistente no sólo es un síntoma de estos trastornos, sino que también puede aumentar el riesgo de desarrollarlos y favorecer posibles recaídas. También destacan que estudiar y tratar las alteraciones del sueño puede ayudar a mejorar la evolución clínica de muchos pacientes. Estos resultados resaltan la importancia de cuidar la calidad del descanso, tanto como para prevenir como en el momento de tratamiento de la salud mental. En opinión del Dr. Carbonell, cuando surjan dificultades para dormir prolongadas en el tiempo no deben normalizarse. Es importante acudir a un profesional, ya que mejorar el sueño favorece una mejor evolución del tratamiento psiquiátrico.
Por Instituto Carbonell 7 de julio de 2026
El Dr. Carbonell explora una de las preguntas más comunes en las relaciones humanas: ¿cómo saber si lo que existe entre dos personas es solo una amistad o el inicio de algo más? Como médico y psiquiatra, relata que muchas personas llegan a su consulta con la duda de si la cercanía y complicidad que sienten con alguien especial es simplemente amistad o si podría evolucionar a una relación de pareja. Explica que en algunos casos, las relaciones sentimentales surgen rápidamente: basta una cita, una conexión inicial, y se empieza una relación aún sin conocerse profundamente. En otros casos, el vínculo se construye con el tiempo, a través de una amistad sólida que más adelante puede convertirse en una relación amorosa. Esta segunda vía, comenta el Dr. Carbonell, tiene incluso más probabilidades de éxito, porque ya existe un conocimiento profundo del otro: se han compartido gustos, momentos, virtudes y defectos. Sin embargo, también reconoce que a veces existe un bloqueo interno. Muchas personas dicen: “Es solo un amigo, no lo veo como pareja”. Esa percepción puede ser genuina, o puede estar condicionada por miedos, por la costumbre o incluso por no haberse permitido imaginar otro tipo de vínculo. Lo cierto, señala el Dr. Carbonell, es que no podemos forzarnos a sentir lo que no sentimos, ni planear con precisión que una amistad se transforme en algo más. Subraya también que la atracción no es algo estático ni absoluto: puede aparecer con el tiempo o disminuir. Por eso, insiste en que no debemos encasillar ni forzar las relaciones. Si una amistad está destinada a convertirse en pareja, lo hará de forma natural y espontánea. No se trata de provocar situaciones artificiales, sino de dejar que las emociones y el vínculo evolucionen de forma orgánica.  En definitiva, el Dr. Carbonell aconseja vivir las amistades con sinceridad, sin presión, y con apertura a lo que pueda surgir. Las mejores relaciones, muchas veces, empiezan por una buena amistad, pero forzar ese tránsito nunca es la solución.
Por Instituto Carbonell 6 de julio de 2026
El Dr. Carbonell plantea una reflexión sobre el momento en que una persona se prepara para salir a una cita, especialmente tras una ruptura reciente o un momento emocional delicado. Como médico y psiquiatra, recibe a menudo consultas de personas que se preguntan si están verdaderamente listas para conocer a alguien nuevo, si han sanado lo suficiente o si es el momento adecuado para embarcarse en una nueva conexión.  El Dr. Carbonell reconoce que, aunque es cierto que el ser humano necesita tiempo para recuperarse emocionalmente, ese proceso no es igual para todos. No existe una fórmula universal. Hay quienes se sienten preparados más rápidamente, mientras que otros requieren más tiempo. Lo fundamental, según él, no es tanto el momento cronológico sino la claridad sobre lo que se busca en esa cita. ¿Se está buscando una pareja estable, un amigo, una conversación amena o simplemente compañía? ¿Se conoce ya a la persona con la que se va a quedar, o es una cita a ciegas, tal vez iniciada a través de redes sociales? Todas estas variables influyen en la experiencia. Por eso, el Dr. Carbonell insiste en la necesidad de ir a una cita con expectativas realistas, abiertas y flexibles. Puede salir bien, puede no salir como uno espera, o puede evolucionar hacia una amistad o hacia algo más profundo. Para él, lo más importante es no sobrecargar ese encuentro con presión ni con exigencias. Una cita siempre puede ser, al menos, una oportunidad para conocer a alguien nuevo, para socializar y para seguir conociéndose a uno mismo. Además, recuerda que lo más probable es que la otra persona también esté nerviosa o con dudas similares. En definitiva, el Dr. Carbonell aconseja tomarse las citas con naturalidad, ligereza y espíritu deportivo, entendiendo que cada encuentro es parte del camino, no necesariamente un destino.