Técnicas de afrontamiento del duelo

18 de julio de 2017

El duelo tras la muerte de un ser querido es un proceso natural y se considera una reacción esperable que en general se va mitigando con el paso del tiempo. Pero hay algunas personas que sobrepasan los límites habituales de malestar y aún pasados seis meses, la mayoría de los días siguen estando tristes, bloqueados, sin ser capaces de hacer planes de futuro, ni de experimentar sentimientos positivos, lo cual les supone un gran impedimento en su día a día. Cuando ocurre esto último, consideramos que estamos ante un caso de trastorno de adaptación prolongado.

En el artículo Disturbed grief: prolonged grief disorders and persistent complex bereavement disorders publicado en el British Medical Journal en mayo de 2017 se plantea dos intervenciones terapéuticas para facilitar el proceso de duelo: previa al fallecimiento y tras el fallecimiento del ser querido.

Las intervenciones previas al fallecimiento, consisten en establecer planes de prevención en forma de terapia psicológica de afrontamiento de la pérdida. Se ha demostrado la efectividad de los mismos especialmente en familiares de pacientes con cáncer terminal.

Las intervenciones tras el fallecimiento consisten igualmente en terapia psicológica para afrontar las diferentes fases del duelo y combinarse con antidepresivos si el profesional clínico lo considerase oportuno. Este último punto precisa de mayor evidencia para poder implementarlo.

En opinión del Dr. Carbonell, toda pérdida genera un impacto emocional que aunque forma parte de la vida misma puede beneficiarse con intervenciones previas y posteriores al fallecimiento facilitando de esta manera que el proceso sea lo más llevadero posible y evitando que evolucione hacia un duelo patológico.

Por Instituto Carbonell 1 de mayo de 2026
El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, aborda en este mensaje una sensación que todos hemos experimentado alguna vez: esos días en los que simplemente no soportamos a nadie. Ya sea por agotamiento emocional, estrés acumulado o simplemente un mal día, es común sentir que no tenemos la energía ni la disposición para interactuar con nadie —ni con jefes, compañeros, amigos o incluso personas cercanas. Carbonell destaca que tener días así es absolutamente normal y humano . No somos máquinas que funcionan a pleno rendimiento cada día, y no siempre tenemos la capacidad de cumplir con todo lo que nos proponemos. La exigencia constante —tanto la que viene de fuera como la que nos imponemos nosotros mismos— puede hacer que se disparen nuestras emociones y terminemos saturados. Reconocer estos días como válidos y permitirnos sentirlos sin culpa es fundamental. A veces, lo que necesitamos no es forzarnos a continuar como si nada pasara, sino permitirnos un descanso: quedarnos en casa, taparnos con una manta, mirar algo en la televisión, desconectar. Eso no es debilidad, sino una forma de autocuidado y de autorregulación emocional. El doctor también llama la atención sobre cómo muchas veces somos víctimas de nuestras propias expectativas y de lo que los demás esperan de nosotros. Pero insiste en que no debemos olvidar que el primer compromiso es con uno mismo . Aprender a gestionar nuestra zona de confort emocional, tratarnos con más amabilidad y darnos permiso para tener días malos también es parte de una salud mental equilibrada.  Carbonell cierra su mensaje animando a reflexionar: ¿cómo gestionáis vosotros vuestros días difíciles? Porque hablar de ello, compartirlo y entender que no estamos solos, ya es un paso importante hacia sentirnos mejor.
Por Instituto Carbonell 30 de abril de 2026
El Dr. Jose Carbonell nos explica que el exceso de empatía puede perjudicarnos ya que no se suele recibir lo que se da.
Por Instituto Carbonell 29 de abril de 2026
El Dr. José Carbonell explica que la motivación es un proceso que requiere enfoque y balance. Señala que el primer paso para motivarse es comenzar cada día con un pequeño reto personal que nos inspire, dedicando tiempo a hacer cosas que realmente disfrutamos. Este acto de priorizarnos es clave para construir un estado emocional positivo y sostenible. Además, el Dr. Carbonell recomienda liberarse de las expectativas excesivas que muchas veces nos imponemos o que la sociedad nos coloca. Vivir bajo la constante presión de ser impecables o de cumplir estándares externos puede desgastarnos emocionalmente. Por eso, recalca que la motivación no surge de exigencias irreales, sino de valorar nuestras acciones, incluso las más pequeñas, y de reconocer nuestro propio crecimiento personal. La motivación, según él, es el resultado de tres factores: encontrar tiempo para uno mismo, gestionar las responsabilidades con moderación y ajustar las expectativas para que sean realistas y saludables. Este equilibrio nos ayuda no solo a mantenernos motivados, sino también a mejorar nuestra autoestima y bienestar general.  Finalmente, invita a reflexionar sobre la importancia de estas prácticas y a compartir nuestras experiencias con los demás.