Instituto carbonell

ADOLESCENCIA Y SALUD MENTAL

5 de noviembre de 2024

Hoy en día queda evidenciada la discrepancia que existe entre la salud física y la salud mental de los adolescentes. Así como se conoce, que durante la juventud lo esperable es gozar de una buena salud física, la realidad en la que se encuentra actualmente la salud mental dista mucho de lo ideal. 

 

Durante la adolescencia, se alcanzan los hitos del desarrollo referentes a la construcción de la identidad y la personalidad. Durante esta etapa, la autoestima puede verse afectada por la importancia de la aceptación del grupo de iguales, la autoimagen y el éxito social. 

 

El diario El País recoge datos de UNICEF que comunican que el 40% de los jóvenes presentan serios problemas de salud mental y que, la mitad de los casos que se dan en la vida adulta, tuvieron inicio durante la pubertad. 

 

Estas cifras pueden deberse a distintas causas, entre otras, neurológicas, ya que puede no haber finalizado el proceso de desarrollo del lóbulo frontal, principal regulador de la planificación y la toma de decisiones. Puede atribuirse, también, al desajuste hormonal propio de la pubertad, que conduce al desarrollo sexual y los cambios físicos abruptos; y a la evolución de la identidad y la orientación sexual. Los cambios de índole social son cruciales para comprender los problemas de salud mental, ya que suponen un cambio drástico para el joven, que sustituye las relaciones familiares por relaciones con iguales, la integración en la escuela o las primeras relaciones sexuales. 

 

Es por eso, que debe ser de vital importancia atender a todas las señales de alarma que puedan suponer un detonante de la aparición de trastornos de la salud mental. 

 

En opinión del Dr. Carbonell y E. Llinas, los adolescentes están viviendo un periodo excepcionalmente complicado y cuyas repercusiones en la edad adulta están todavía por descubrir. UNICEF, en su estudio, nos aporta valiosa información, sobre los adolescentes, que debemos tener en cuenta.

Por Instituto Carbonell 17 de agosto de 2026
El TDAH en mujeres y niñas suele pasar desapercibido porque predomina la inatención (despistes, desorganización) frente a la hiperactividad visible. Al no ser disruptivas, muchas niñas cargan con etiquetas injustas como “vaga” o “distraída”. Asimismo, ellas suelen enmascarar sus síntomas y expresar la desregulación emocional mediante ansiedad, tristeza o baja autoestima, lo que deriva en diagnósticos erróneos. En la revisión de Quinn y Madhoo (2014), publicada en The Primary Care Companion for CNS Disorders , se halló que las mujeres son diagnosticadas a edades mucho más avanzadas y presentan tasas de depresión y ansiedad significativamente superiores. Para un tratamiento eficaz, es vital un abordaje multimodal (familia, escuela y especialistas) e individualizado que considere también las fluctuaciones hormonales, las cuales influyen directamente en la intensidad de los síntomas. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental detectar este perfil inatento para evitar que el constante esfuerzo por enmascarar los síntomas agote la salud mental de la mujer. Una valoración especializada permite sustituir las etiquetas negativas por herramientas que potencien la seguridad y el bienestar personal.
Por Instituto Carbonell 14 de agosto de 2026
Durante las vacaciones de verano muchos padres flexibilizan el tiempo de exposición de los hijos a las pantallas, pero los expertos recalcan que no solo es importante el tiempo de exposición que puedan tener si no también la función que están desempeñando en esos momentos. En el artículo publicado en El País en el 2026 la psiquiatra Lucía Torres, directora médica de Tranquilamente, explica que el enfoque sobre esta tema no debería ser exclusivamente el número de horas que puedan pasar delante de ellas, si no si se les da por evitar el aburrimiento, el enfado o la frustración. Si ocurre por este motivo, estamos evitando que pasen por estos momentos que son necesarios para su desarrollo. Los expertos indican que los niños necesitan pasar por esas experiencias para ayudar a autorregularse y que tengan menos dificultades en la edad adulta. A la vez, indican que también es importante el contenido que puedan visualizar, ya que visualizar imágenes que aún no están preparados para entender puede generar cuadros de ansiedad, alteraciones de sueño o miedo. Por todo ello, los expertos recomiendan hacer un uso responsable de las pantallas, priorizando actividades al aire libre o juegos con amigos, mantener unas rutinas de sueño y descanso incluso en verano y, facilitarles alternativas de juegos donde puedan explorar la imaginación, creatividad y habilidades sociales. En opinión del Dr. Carbonell, es importante fomentar un uso adecuado de las pantallas para prevenir posibles trastornos como ansiedad, problemas de sueño, cansancio o irritabilidad y, si se necesita ayuda acudir a un profesional.
Por Instituto Carbonell 13 de agosto de 2026
Episodio Completo del Podcast Karma Health Project con el Doctor Rubí