ADOLESCENCIA Y SALUD MENTAL

5 de noviembre de 2024

Hoy en día queda evidenciada la discrepancia que existe entre la salud física y la salud mental de los adolescentes. Así como se conoce, que durante la juventud lo esperable es gozar de una buena salud física, la realidad en la que se encuentra actualmente la salud mental dista mucho de lo ideal. 

 

Durante la adolescencia, se alcanzan los hitos del desarrollo referentes a la construcción de la identidad y la personalidad. Durante esta etapa, la autoestima puede verse afectada por la importancia de la aceptación del grupo de iguales, la autoimagen y el éxito social. 

 

El diario El País recoge datos de UNICEF que comunican que el 40% de los jóvenes presentan serios problemas de salud mental y que, la mitad de los casos que se dan en la vida adulta, tuvieron inicio durante la pubertad. 

 

Estas cifras pueden deberse a distintas causas, entre otras, neurológicas, ya que puede no haber finalizado el proceso de desarrollo del lóbulo frontal, principal regulador de la planificación y la toma de decisiones. Puede atribuirse, también, al desajuste hormonal propio de la pubertad, que conduce al desarrollo sexual y los cambios físicos abruptos; y a la evolución de la identidad y la orientación sexual. Los cambios de índole social son cruciales para comprender los problemas de salud mental, ya que suponen un cambio drástico para el joven, que sustituye las relaciones familiares por relaciones con iguales, la integración en la escuela o las primeras relaciones sexuales. 

 

Es por eso, que debe ser de vital importancia atender a todas las señales de alarma que puedan suponer un detonante de la aparición de trastornos de la salud mental. 

 

En opinión del Dr. Carbonell y E. Llinas, los adolescentes están viviendo un periodo excepcionalmente complicado y cuyas repercusiones en la edad adulta están todavía por descubrir. UNICEF, en su estudio, nos aporta valiosa información, sobre los adolescentes, que debemos tener en cuenta.

Por Instituto Carbonell 22 de mayo de 2026
El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, aborda el tema de las relaciones secretas. Explica que mantener una relación en secreto puede ser válido y funcional si es una decisión mutua , tomada para evitar interferencias externas mientras la relación se consolida. Sin embargo, si es uno de los dos quien impone el secreto , esto puede ser señal de que no quiere validar la relación públicamente, tiene algo que ocultar o no está comprometido del todo. En esos casos, el secreto sostenido en el tiempo puede dañar la relación , generar frustración y, eventualmente, hacer que la persona que ha sido ocultada pierda el interés o la confianza. La clave, según el doctor, está en la transparencia, el acuerdo mutuo y el respeto , ya que las relaciones necesitan validación y espacio para crecer de forma sana. 
Por Instituto Carbonell 21 de mayo de 2026
El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, reflexiona sobre el miedo que muchas personas sienten al tomar decisiones, ya sea por las que tomaron en el pasado o las que deben enfrentar en el futuro. Explica que es natural tener inseguridad e incertidumbre, pero que vivir en la duda constante o en el arrepentimiento solo genera malestar .  Aconseja no juzgar con dureza las decisiones pasadas, sino verlas como parte del aprendizaje vital , y recuerda que nadie puede garantizar que una decisión futura será perfecta . Por eso, recomienda vivir las decisiones plenamente , disfrutando del presente, y una vez que se elige un camino, avanzar sin culpas . El mensaje central es claro: las decisiones forman parte del crecimiento personal , y lo más importante no es acertar siempre, sino actuar con convicción y aprender en el proceso .
Por Instituto Carbonell 20 de mayo de 2026
Vivimos en un mundo marcado por la rapidez y la necesidad de lo inmediato. La problemática radica en que no siempre obtenemos una respuesta instantánea ante una situación, lo que puede generar ansiedad, preocupación o malestar emocional. Como mecanismos de defensa, ante estas situaciones, la mente suele anticipar escenarios negativos o buscar explicaciones inmediatas para reducir esa ansiedad. Desde la psicología se ha estudiado este problema para analizar la reacción ante lo desconocido y la dificultad para tolerar la incertidumbre. Los investigadores Michel Dugas y Kristin Buhr (2009), identificaron este concepto como un factor relacionado con la preocupación crónica y la ansiedad. Posteriormente, el psicólogo R. Nicholas Carleton, publicó en Expert Review of Neurotherapeutics (2012) y en Journal of Anxiety Disorders (2016), su relación con la depresión y el trastorno obsesivo compulsivo, considerando el miedo a lo desconocido, como uno de los principales miedos que tenemos las personas. Asimismo, la psicóloga María Bernardo explica que aprender a reconocer esa incomodidad es el primer paso para gestionarla. También recomienda diferenciar aquello que podemos controlar de lo que no depende de nosotros y retrasar unos minutos la necesidad de buscar respuestas inmediatas. Para reducir esa sensación de incertidumbre, el cerebro suele buscar alivio inmediato. Algunas personas sacan conclusiones rápidas, otras necesitan pedir constantemente opinión a los demás y muchas recurren al móvil como forma de distracción. De hecho, investigaciones recientes relacionan la intolerancia a la incertidumbre con un uso problemático del smartphone. Aceptar que no podemos tener certeza absoluta sobre todo puede ayudarnos a reducir la ansiedad. En una sociedad marcada por la inmediatez y la sobreinformación, aprender a convivir con la incertidumbre se ha convertido en una habilidad cada vez más importante. En opinión del Dr. Carbonell, no hay que vivir con esa necesidad de lo inmediato, sino disfrutar y descubrir los procesos que nos llevan a conseguir las metas y objetivos.