PENSAR DEMASIADO (OVERTHINKING)

23 de mayo de 2025

¿Alguna vez has sentido que no puedes dejar de darle vueltas a un problema, como si tu mente no tuviera botón de "pausa"? Eso es lo que se conoce como overthinking, o en español, pensar demasiado. Pensar sobre las cosas es algo natural, útil y necesario. Pero cuando pensar se convierte en darle mil vueltas a lo mismo, imaginando todos los "¿y si...?" posibles, entonces puede producir un agotamiento, mayor estrés y en algunos casos bloqueos ante ciertas situaciones.


¿Cómo saber si estás cayendo en el overthinking? Algunas señales comunes:


  • Problemas a la hora de tomar decisiones.
  • Preocupación excesiva por todo lo que podría salir mal.
  • Problemas para dormir porque tu cabeza no para de pensar.
  • Elevada autocrítica, repasas tus errores y te preguntas qué pensarán los demás.
  • Dificultad para desconectar de un pensamiento aunque quieras dejarlo atrás.


El overthinking suele estar relacionado con el miedo a equivocarse, la inseguridad o el deseo de tener todo bajo control. En opinión del Dr. Carbonell y M. Miranda, cuando este patrón de pensamientos repetitivos genera malestar significativo o interfiere con las actividades cotidianas, lo más recomendable es buscar ayuda de un profesional de la salud mental.

Por Instituto Carbonell 19 de abril de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el optimismo tóxico aparece cuando una persona intenta ver siempre el lado positivo de todo, incluso por encima de la realidad o del sentido común. Señala que, aunque el optimismo puede ser útil como forma de afrontar el día a día, llevado al extremo se convierte en un mecanismo de negación que puede resultar perjudicial. Advierte que este tipo de actitud puede alejar a la persona de lo que realmente está ocurriendo, especialmente cuando se minimizan problemas reales, situaciones de sufrimiento o faltas de respeto. En estos casos, ese exceso de optimismo no ayuda, sino que impide afrontar y resolver los conflictos de manera adecuada. Por ello, concluye que el equilibrio está en mantener una visión positiva sin perder el contacto con la realidad, utilizando siempre el sentido común como referencia para no ignorar aquello que realmente necesita ser atendido.
Por Instituto Carbonell 18 de abril de 2026
El Dr. José Carbonell explica que cuando alguien nos hace daño solemos quedarnos esperando a que esa persona nos pida perdón, entrando en un estado emocional en el que nuestro bienestar depende de una acción externa. Señala que esto no es saludable, porque pone nuestra felicidad en manos de otros. Por ello, propone un cambio de enfoque: en lugar de esperar ese perdón, es más importante aprender a gestionarlo uno mismo, empezando por perdonarse a sí mismo por ser humano y por haberse visto afectado. También insiste en evitar el auto-reproche, ya que muchas veces no solo duele lo que nos hacen, sino lo que nos decimos después a nosotros mismos. La clave, según explica, está en aceptar que siempre habrá personas o situaciones que puedan incomodarnos, pero trabajar para que eso no nos afecte en exceso. De esta forma, el perdón externo deja de ser imprescindible y se gana en equilibrio emocional y bienestar personal.
Por Instituto Carbonell 17 de abril de 2026
El Dr. José Carbonell explica que las personas egoístas tienden a priorizar siempre sus propias necesidades con total naturalidad, lo que puede generar desequilibrios importantes en relaciones de pareja, familiares, laborales o de amistad. Aunque en algunos momentos pueda parecer tolerable o incluso compensar, advierte que a largo plazo este tipo de dinámicas acaban pasando factura. Señala que con el tiempo uno puede darse cuenta de que ha estado cediendo demasiado y que la otra persona ha construido la relación a su favor. Por ello, insiste en que no poner límites no solo perjudica a quien lo sufre, sino que también refuerza ese comportamiento egoísta. La clave está en identificarlo a tiempo, comunicarlo y establecer límites claros para evitar que la relación se deteriore o se vuelva insostenible.