Instituto carbonell

¿Te hacen cambiar?

23 de mayo de 2025

El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, reflexiona sobre una situación común pero dolorosa en las relaciones de pareja: el intento de cambiar al otro. Explica que muchas personas comienzan una relación con ilusión, pero con el tiempo descubren que su pareja no acepta plenamente quiénes son, y empieza a presionarlos —sutil o explícitamente— para que se conviertan en alguien distinto.


Según el Dr. Carbonell, esto ocurre cuando la otra persona quiere que actúes, pienses o vivas de acuerdo a sus propios esquemas, sin respetar tu esencia. Puede que seas una persona tranquila, introvertida o activa, y que tu pareja te exija que seas justo lo contrario, moldeándote para ajustarte a sus preferencias o necesidades. Esto, en lugar de fortalecer la relación, erosiona tu autenticidad y tu bienestar emocional.


Reconoce que en toda relación sana hay una parte de adaptación mutua. Es normal y hasta necesario que ambas partes cedan un poco para construir un espacio común. Pero ese punto de encuentro no puede ser a costa de que uno de los dos se borre completamente o renuncie a lo que le hace feliz. No se trata de que uno sacrifique su identidad por complacer al otro. El equilibrio solo es real si ambas personas pueden seguir siendo ellas mismas dentro de la relación.


El Dr. Carbonell insiste en que una señal de alarma en cualquier vínculo amoroso es cuando uno empieza a sentir que solo están haciendo lo que le gusta al otro, que ya no hay espacio para las propias pasiones, intereses o personalidad. En lugar de asumir que esto es “normal” o “parte del amor”, recomienda hacer preguntas abiertas y honestas dentro de la pareja: “¿Estás siendo feliz en esta relación?”, “¿Sientes que puedes seguir siendo tú mismo/a?”. Estas preguntas ayudan a detectar si hay un desbalance emocional que pueda generar frustración, resentimiento o incluso ruptura a largo plazo.



En resumen, una relación sana no debe convertirte en alguien que no eres, sino ayudarte a crecer respetando tu esencia. Si estás cambiando no por evolución personal, sino por presión o por miedo a perder al otro, la relación está desequilibrada. El Dr. Carbonell concluye que el amor duradero solo puede construirse desde la autenticidad mutua y un equilibrio real, donde ambas personas se sientan libres y valoradas tal como son.

Por Instituto Carbonell • 18 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que algunas relaciones pueden convertirse en un verdadero “laberinto emocional”, en el que la persona siente que haga lo que haga siempre se equivoca: si da demasiado, se le reprocha, y si se distancia, también. Esta incertidumbre constante, unida a situaciones como la falta de respuesta o las contradicciones entre las palabras y los comportamientos de la pareja, puede generar un gran desgaste y sufrimiento.  Señala que, aunque la otra persona diga quererle y querer estar con él, lo importante es valorar cómo se está viviendo realmente la relación. Cuando una persona lleva mucho tiempo sintiéndose perdida y desgastada, es necesario detenerse y buscar una salida a esa dinámica en lugar de continuar atrapada en ella.
Por Instituto Carbonell • 17 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que es normal sentir rabia cuando se ha invertido mucho tiempo, esfuerzo y compromiso en una relación que finalmente no ha cumplido las expectativas o las promesas realizadas. Ante esta situación, considera importante aprender de la experiencia y no interpretarla únicamente como un fracaso.  Señala que en una relación es posible entregarse plenamente a la otra persona, pero sin dejar de reservar una parte de uno mismo para sus propios proyectos, intereses y bienestar. Recomienda mantener cierto desapego y evitar una entrega excesiva, porque cuando toda nuestra vida y expectativas dependen de la relación, una ruptura o el incumplimiento de los proyectos compartidos puede generar un impacto emocional mucho mayor.
Por Instituto Carbonell • 16 de octubre de 2026
Una tendencia muy habitual que solemos tener es la de procrastinar, es decir, posponer tareas o decisiones para otro momento. Este tipo de comportamiento solemos hacerlo de forma frecuente pero puede llegar a afectar nuestro bienestar psicológico. Pero si es así, ¿por qué posponemos las cosas para más adelante? En el artículo publicado en el País Semanal en marzo de 2026 por Pilar Jericó, Doctora en Organización de Empresas y Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales, explica qué hay varios factores que influyen en este comportamiento como pueden ser emociones como el miedo, la inseguridad, el perfeccionismo o la dificultad para gestionar ciertas situaciones o el malestar que puedan derivar de ellas. Como comentan varios expertos, la procrastinación no es falta de organización o pereza, sino que se da por esas emociones que no podemos gestionar bien y que hacen que aplazar una tarea nos genere un alivio temporal, aunque en realidad, este hecho puede conllevar a aumentar posteriormente la ansiedad, estrés o la culpa y afectar a nuestra autoestima. Para hacer frente a este hábito, los expertos recomiendan aprender a identificar las emociones que nos llevan a evitar o posponer una tarea, empezar poco a poco con pequeños pasos como dedicarle al principio cinco minutos, reducir las distracciones y ponernos objetivos realistas, reduciendo la autoexigencia. Aún así, hay que aprender a distinguir entre evitar una situación por miedo o inseguridad o, si se ha pospuesto por un agotamiento real que requiera de un descanso.  En opinión del Dr. Carbonell, es importante comprender que detrás de la tendencia de procrastinar hay emociones que hay que aprender a identificar y gestionar para mejorar el bienestar psicológico.