Eficacia del tratamiento cognitivo conductual on-line

19 de enero de 2016

Hay 2 formas principales de recibir terapia cognitivo conductual a través de internet: una completamente automatizada a través de un programa sin terapeuta y otra que se realiza a través de programas guiados por un terapeuta, con un contacto similar al de la atención sanitaria normal. Este artículo se centra en la terapia guiada por un terapeuta, con una programación que refleje el tratamiento cara a cara.

Para que los mecanismos de mejora sean los mismos en el tratamiento cognitivo conductual recibido por internet que en la terapia cara a cara, el paciente debería ser expuesto a las mismas intervenciones. Por ejemplo, si la exposición al objeto temido, tal como en los casos de pacientes con temor a las serpientes, es importante en las terapias cara a cara, entonces es igualmente importante en la terapia cognitivo conductual recibida por internet.

En esencia la terapia recibida por internet no es un nuevo tratamiento en sí mismo, más bien, es una nueva estructura para proveer tratamientos psicológicos.

La terapia se compone de módulos, a menudo de 8 a 15, los cuales contienen el reflejo de la terapia cara a cara, proporcionando a los pacientes la información que necesitan. Los módulos contienen texto, imágenes, audios y videos.

A lo largo del tratamiento, el paciente tiene contacto con un terapeuta identificado quien le proporciona una guía sobre cómo aplicar las intervenciones. En promedio el terapeuta utiliza 10 minutos sobre cada paciente por semana el cual es aproximadamente una cuarta parte del tiempo en la terapia cara a cara. La evidencia sugiere que la terapia on-line con terapeuta, comparada con la terapia por internet sin terapeuta, está asociada con mejores resultados.

Las ventajas de la terapia cognitivo conductual guiada y recibida por internet se refieren principalmente a una mayor accesibilidad a un tratamiento efectivo y un ahorro de tiempo .

Esta terapia ha sido desarrollada para los desórdenes psiquiátricos más comunes tales como la ansiedad y depresión, pero sus aplicaciones también incluyen desordenes funcionales como tinnitus, colon irritable, dolor crónico y disfunciones sexuales.

No cabe duda que con la creciente demanda social, el recurso de la terapia on-line estará en auge en España como ya lo está en EEUU.

Por Instituto Carbonell 28 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que una crisis de amor puede surgir tanto cuando dejamos de querernos a nosotros mismos como cuando sentimos que el vínculo con nuestra pareja se debilita. Señala que existen múltiples factores que pueden influir: cambios hormonales, estrés laboral, presión social, problemas personales, pérdida de rutinas o incluso momentos puntuales en los que no nos sentimos bien con nosotros mismos. Advierte que estas crisis son desagradables y pueden generar sensación de pérdida de sentido o de identidad, pero también recuerda que las emociones fluctúan y no siempre indican un problema definitivo. Por ello, recomienda actuar con paciencia y tolerancia, entendiendo que son etapas relativamente frecuentes y que pueden superarse mediante comunicación, trabajo personal y constancia. Concluye que, si la crisis se prolonga en el tiempo, es importante buscar ayuda profesional antes de tomar decisiones drásticas, para identificar el origen del malestar y recuperar la serenidad y solidez en la relación con uno mismo o con la pareja.
Por Instituto Carbonell 27 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que cada persona tiene derecho a decidir sobre su propia imagen: cuánto quiere arreglarse, si desea realizarse retoques estéticos o intervenciones, y hasta dónde quiere potenciar su belleza. Señala que, así como nadie critica el crecimiento intelectual —estudiar idiomas, hacer un máster o desarrollar actividades altruistas—, tampoco debería juzgarse el deseo de mejorar la apariencia física. Reconoce que en algunas culturas los tratamientos estéticos todavía pueden estar mal vistos, pero defiende que la belleza no debería tener límites siempre que no estemos ante un trastorno o una patología. Subraya que muchas personas encuentran en la estética una vía para mejorar su autoestima, lo que incluso puede tener un efecto positivo en estados anímicos bajos, algo que denomina “estética antidepresiva”. Concluye que el criterio fundamental no debe ser la presión social, sino el bienestar personal: la única persona a la que hay que rendir cuentas es a uno mismo. La clave está en sentirse a gusto con la propia imagen, siempre desde un equilibrio saludable y no desde la enfermedad.
Por Instituto Carbonell 26 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que la belleza, aunque socialmente se perciba como una ventaja, puede convertirse en un factor destructivo si no se gestiona adecuadamente. Señala que puede generar una autoexigencia constante, donde nunca parece suficiente: más cuidados, más retoques, más gimnasio, más perfección, entrando en una espiral sin límites. Advierte que también puede afectar a las relaciones de pareja, cuando la otra persona no comprende el proyecto personal o la necesidad de cuidarse por dentro y por fuera; en el trabajo, cuando se reduce a la persona únicamente a su imagen; en las amistades, por la envidia que puede despertar; e incluso en la familia, donde a veces la persona “bella” es menos valorada intelectualmente. Subraya que detrás de la belleza suele haber esfuerzo, resiliencia y una lucha constante por ser reconocida por algo más que la apariencia. Concluye que la belleza no es destructiva en sí misma, sino que se vuelve problemática cuando no se equilibra con identidad, valores y autoestima sólida, recordando que una persona es mucho más que su imagen exterior.