Factores que influyen en la depresión posparto

20 de diciembre de 2017

La depresión postparto se caracteriza principalmente por un profundo sentimiento de tristeza, disminución de la capacidad de disfrutar de las cosas que normalmente disfrutaba, inquietud y pérdida de concentración. Esta se suele deber a una combinación de cambios hormonales y a un desajuste psicológico debido a los cambios que conlleva la maternidad. Los datos indican que un número significativo de las mujeres experimentan depresión o ansiedad después de dar a luz.

El artículo “ la depresión posparto es menos frecuente en nacimientos ocurridos en invierno o primavera” publicado en octubre de 2017 en el periódico “the guardian” nos aporta información sobre los factores que contribuyen en la probabilidad de sufrir depresión posparto.

Un estudio liderado por el Dr Jie Zhou, del hospital Brigham & Womens en Boston, Massachusetts, explicó que : “queremos encontrar si hay algunos factores que influyan en el riesgo de desarrollar depresión post parto que podamos evitar para mejorar la salud psicológica y física de las mujeres”. El equipo de investigadores revisó los expedientes médicos de 20.169 mujeres que dieron a luz entre junio de 2015 y agosto del 2017. De estas, un 4,1% sufrieron depresión posparto.

Este estudio ha demostrado que las mujeres que dan a luz en invierno o primavera tienen una probabilidad menor de sufrir una depresión postparto, en comparación con el otoño y el verano. Todavía no se sabe el porqué dar a luz en invierno o primavera tiene un efecto positivo. Una de las hipótesis es que el tiempo que hace en estas estaciones nos llevan a realizar actividades de interior que las madres pueden disfrutar con los recién nacidos.

Esta investigación también encontró que un parto mas largo reduce el riesgo de desarrollar este tipo de depresión y que el que no te pongan la epidural durante el parto también aumenta el riesgo. Además se ha visto que las mujeres caucasianas tienen una probabilidad menor de sufrir una depresión posparto, en comparación con mujeres de otras etnias. El tipo de parto no supuso ninguna diferencia.

En opinión del Dr. Carbonell, el postparto es una fase de gran vulnerabilidad para padecer enfermedades mentales, en especial ansiedad y depresión. Es muy importante identificar los síntomas lo antes posible para poder iniciar un tratamiento médico o psicológico según precise.

Por Instituto Carbonell 30 de enero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el denominado “síndrome de la mujer bella” es un arma de doble filo, ya que la belleza puede generar tanto ventajas como importantes dificultades en la vida personal y social. Señala que muchas mujeres que se cuidan, se esfuerzan por estar siempre en su mejor versión y han sido valoradas por su apariencia desde pequeñas, invierten mucho tiempo y energía en sí mismas, lo que puede resultar gratificante a nivel personal, pero también provocar un impacto negativo en su entorno. Expone que, aunque la belleza puede facilitar ciertas oportunidades, como el acceso al trabajo, a menudo obliga a demostrar constantemente que el valor personal y profesional no depende solo de la imagen, sino de las capacidades y el esfuerzo. En las relaciones de pareja, puede generar inseguridades, celos o la necesidad de tranquilizar al otro, y en los entornos sociales puede despertar envidias o rechazo injustificado. Por ello, subraya que muchas veces las personas bellas pueden convertirse en víctimas de su propia belleza y que ser una mujer bella no implica necesariamente ser una mujer feliz. Destaca la importancia de aprender a gestionar las reacciones del entorno, aceptar que siempre habrá atracción o envidia, y centrarse en lo fundamental: gustarse a una misma y no permitir que la opinión externa afecte al propio bienestar.
Por Instituto Carbonell 29 de enero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que los celos en la pareja no deben analizarse únicamente como un problema individual, ya que siempre es necesario valorar la dinámica entre ambas personas. Señala que una persona puede ser insegura y celosa de forma general, pero también puede ocurrir que alguien sin problemas previos desarrolle celos debido a la relación que mantiene. Por ello, es fundamental diferenciar entre los celos patológicos, que requieren tratamiento profesional, y los celos que surgen por la forma en que funciona la relación. Asimismo, destaca que los celos y las inseguridades pueden dañar seriamente una relación, pero también pueden trabajarse si se abordan de manera adecuada. Para ello, es clave verbalizar cómo se entiende la relación, qué conductas generan malestar y qué situaciones provocan inseguridad. Esta comunicación abierta permite identificar las “áreas grises” que afectan a ambos miembros de la pareja y favorece el crecimiento conjunto. En conclusión, subraya la importancia de analizar los celos en profundidad y buscar soluciones que permitan una relación más sana y equilibrada.
Por Instituto Carbonell 28 de enero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que vivir amargados suele ser la consecuencia de una acumulación de situaciones difíciles que no siempre podemos controlar: problemas legales, conflictos de pareja o laborales, jefes complicados, enfermedades propias o de familiares, responsabilidades constantes. Poco a poco, estas cargas hacen que la vida deje de vivirse desde el disfrute y pase a vivirse desde la obligación y la preocupación permanente. Señala que, aunque intentemos poder con todo, el desgaste cotidiano acaba pasando factura y puede robarnos la capacidad de disfrutar, de ser espontáneos, de hacer planes o de relacionarnos desde nuestra parte más genuina. No existe una vida perfecta ni una vida sin problemas, y vivir esperando que todo vaya mal para no decepcionarse solo refuerza una visión negativa de la realidad. Por ello, subraya la importancia de aprender a relativizar y, sobre todo, de crear y proteger un espacio personal que no quede contaminado por las preocupaciones diarias. Las responsabilidades, las decepciones y los problemas forman parte de la vida; la clave está en decidir hasta qué punto dejamos que nos afecten. Ese espacio de bienestar y disfrute no aparece solo: hay que construirlo y defenderlo activamente para no vivir amargados.