Instituto carbonell

La epidemia de obesidad en América está haciendo que el cáncer vuelva

14 de marzo de 2018

Una de las palabras que los pacientes más temen oír en boca de un médico es “cáncer”. Tras décadas de mejora en la prevención, detección y tratamiento de esta enfermedad, la mortalidad asociada al cáncer han disminuido notablemente. Por ello, el concepto de cáncer se ha redefinido hacia una enfermedad crónica que puede ser controlada o incluso revertida.

Tal como refleja el artículo publicado en el FoxNews en octubre del 2017 por Brenda Fitzgerald, los avances contra el cáncer hechos en los sistemas de salud americanos suponen una gran victoria, pero el aumento de sobrepeso y obesidad amenazan con hacernos volver a escenarios anteriores. La relación entre ambos factores se produce ya que el exceso de peso produce cambios en hormonas y en el funcionamiento normal del cuerpo que pueden producir cáncer.

Una investigación del centro de control de enfermedades (CDC) muestra que la incidencia de prácticamente todos los cánceres asociados con el sobrepeso y la obesidad ha aumentado. Únicamente las ratios del cáncer de colon -que se mantiene por debajo del 23% desde el 2005- progresan adecuadamente, debido a las campañas de concienciación y a la implantación de revisiones periódicas. Así pues, Las ratios de los 12 cánceres restantes asociados al sobrepeso y a la obesidad han aumentado en la última década. Este aumento es alarmante, especialmente si lo comparamos con la disminución , en las cifras de canceres no relacionados con la obesidad, del 13% producido en el mismo periodo.

Debemos actuar ahora, para no arriesgarnos a perder los grandes avances que habíamos conseguido en las últimas tres décadas. Un factor preocupante es que aunque más de la mitad de estadounidenses conocen la relación entre el cáncer y la obesidad, dos de cada tres adultos pesan más de lo recomendable.

Cualquier persona que haya intentado perder peso sabe que la obesidad es mucho más fácil de prevenir que de revertir, por lo cual es crítico que ayudemos a los niños a adoptar hábitos saludables para evitar la obesidad. Además, también es importante concienciar a las personas que ya tienen sobrepeso, especialmente si forman parte de la población de riesgo.

Las nuevas investigaciones también muestran la diferencia de incidencia de los cánceres asociados con el sobrepeso entre los hombres y las mujeres. Así pues, este tipo de cánceres suponen el 55% de los diagnósticos de cáncer en mujeres y solo un 24 % en los hombres.

Es importante que la gente comprenda la asociación entre el exceso de peso y el riesgo a padecer cáncer. Necesitamos animar a la gente a tomar las decisiones correctas, incluyendo el comer saludablemente, ser activo, evitar el tabaco y hacerse chequeos para la prevención del cáncer.

En opinión del Dr. Carbonell la salud mental y la salud física van siempre de la mano. Es importante tener en cuenta que no podemos dejar de lado que la evidencia demuestra la importancia de una dieta saludable, en este caso para prevenir una enfermedad tan devastadora como el cáncer.

Por Instituto Carbonell • 10 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que superar emocionalmente a una persona requiere tiempo y que existen algunas señales que pueden indicar si realmente se ha producido ese desapego. Entre ellas, que hayan pasado unos meses, mantener la distancia y evitar el contacto o seguimiento en redes sociales, dejar de hablar constantemente de esa persona y ser capaz de apartar de la vida cotidiana los objetos, fotografías y recuerdos relacionados con ella.  Por último, señala que una prueba importante es encontrarse con esa persona por la calle y comprobar si todavía provoca una reacción emocional intensa. Si estas situaciones siguen generando sentimientos fuertes o dificultan avanzar, recomienda actuar con precaución porque probablemente el vínculo emocional todavía no se ha superado por completo.
9 de octubre de 2026
Tomar decisiones es una cosa que hacemos diariamente sin prestar mucha atención, ya que apenas nos requiere un esfuerzo. Sin embargo, tomar decisiones básicas o importantes de nuestro día a día, puede generar más de lo que nosotros pensamos, como dudas, cansancio mental e incluso, ansiedad. En un artículo publicado en El País Semanal en octubre de 2026 por Pilar Jericó, Doctora en Organización de Empresas y Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales, habla de por qué nos resulta tan agotador la toma de decisiones. En él se explica que no es tanto que sintamos esa “fatiga” por desgastar los recursos mentales, si no que lo que realmente nos cansa es la dificultad de confiar en nuestro propio criterio. Hay varios factores que llevan a esa desconfianza, como son la incertidumbre, el hecho de revisar constantemente nuestras propias elecciones o el miedo a que la decisión tomada sea un error, y eso puede llevarnos a no cerrar esa decisión y no poder seguir adelante. A parte de esto, hay que sumar la gran cantidad de opciones que podemos encontrar en las nuevas tecnologías y que puede llevar a incrementar esa inseguridad y desconfianza. Según los expertos para poder sobrellevar todo esto mejor, hay una serie de recomendaciones como son establecer criterios claros para las decisiones del día a día y, sobre todo, convertir en rutinas las cosas que se repiten, y para las cuestiones más importantes hay que aceptar que no existe la opción perfecta. Como expone el psicólogo Barry Schwartz, buscar la mejor opción puede llevarnos a que aumente nuestra ansiedad e inseguridad, en cambio, si aceptamos una opción que sea suficientemente buena y correcta nos puede ayudar a decidir con más tranquilidad y seguridad.  Según el Dr. Carbonell, es importante trabajar aspectos como la tolerancia a la incertidumbre, confiar más en nuestro propio criterio y aprender a aceptar que hay muchas opciones pero que tenemos que elegir entre ellas, y así reducir las presiones que nos hacemos a nosotros mismos. Y si esto nos afecta, acudir a profesionales de la salud mental que nos pueden ayudar a mejorar estos aspectos.
Por Instituto Carbonell • 9 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que a veces echamos de menos a personas que sabemos que no nos convenían porque tendemos a recordar especialmente los momentos buenos: los viajes, la pasión, las experiencias intensas y todo aquello que nos hacía sentir que la relación era maravillosa. Sin embargo, al volver al día a día, aparecían las promesas incumplidas y la sensación de que aquella relación no tenía un futuro real.  Señala que esto ocurre, en parte, porque nuestro cerebro tiende a recuperar los recuerdos positivos y a dejar en segundo plano los negativos. Por eso podemos idealizar a alguien que tuvimos que dejar por nuestra propia estabilidad o supervivencia, olvidando las razones que nos llevaron a tomar esa decisión.