Pensamientos tóxicos sobre uno mismo

21 de marzo de 2018

Según un artículo publicado en el Psychcentral en 2017, se describen una serie de creencias tóxicas sobre uno mismo. A continuación, seleccionamos algunos de los pensamientos tóxicos para poder reconocerlos y en la medida de lo posible trabajar para neutralizarlos y así mejorar nuestra autoestima.

Pensamiento de inutilidad

Cuando una persona se dice frases como “no puedo hacer nada bien” o “no hace falta ni que lo intente”, suele esconder un sentimiento de inutilidad. El origen puede darse en la infancia, cuando en su entorno más próximo se le dice que es un inútil o se le trata como tal.

Pensamiento de culpabilidad

Tener pensamientos recurrentes como “merezco que me traten así” suele denotar un sentimiento de culpa excesiva frente a cualquier situación. Una de las posibles causas, es haber sido criticado por cosas que no son responsabilidad suya o por intentar cumplir con expectativas irreales.

Pensamiento de responsabilidad excesiva

Cuando una persona piensa que “tengo que asegurarme de que todos sean felices” o “si los demás sufren es mi culpa” acaba anteponiendo las necesidades, los sueños y las aspiraciones de los demás a las suyas. Esto se puede deber a que de pequeños hayan tenido que asumir un rol que no les correspondía, como por ejemplo el de padre o madre de sus hermanos, debido a que estos no lo cumplían.

Pensamiento de dependencia

Pensar cosas como “no se hacer nada” o “necesito encontrar a alguien que me haga sentir seguro” suele refleja falta de autonomía, que se puede dar en un plano emocional, económico o de otro tipo. Esto puede ser producto de un estilo de crianza sobreprotector o controlador.

Pensamiento de desconfianza

Las frases como “pedir ayuda es de débiles” o “no puedo confiar en nadie” denotan un tipo de educación en la cual han generado una sensación de que la gente siempre tiene una segunda intención y quieren beneficiarse o aprovecharse de ellos, dificultando la relación con los demás.

En opinión del Dr. Carbonell el identificar en uno mismo estas frases puede ser de gran utilidad ya que en todos nosotros en algún momento alguna de ellas puede aparecer distorsionando la percepción que tenemos de la situación y de nosotros mismos. Si estos pensamientos aparecen de manera recurrente es recomendable acudir a un profesional de la salud mental para que nos pueda ayudar a modificar dichos pensamientos.

Por Instituto Carbonell 14 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que muchas relaciones humanas funcionan, en mayor o menor medida, bajo el concepto de la rentabilidad emocional, social o afectiva, y que esto no tiene por qué ser algo negativo. Señala que las personas suelen vincularse cuando hay un intercambio: amistad, apoyo, estabilidad, compañía o proyectos en común. En una pareja, por ejemplo, puede buscarse seguridad, compromiso o formar una familia; en la amistad, escucha y apoyo mutuo. Aclara que incluso el altruismo suele generar un beneficio interno, ya que quien ayuda sin esperar nada a cambio lo hace porque eso le hace sentirse mejor consigo mismo. Sin embargo, advierte del riesgo de aquellas personas que dicen no necesitar nada, que ofrecen exactamente lo que el otro quiere oír y que, en realidad, buscan manipular para obtener algo y desaparecer una vez lo consiguen. Por ello, recomienda no vivir con expectativas excesivas sobre los demás, ya que estas pueden llevar a la decepción, pero sí ser conscientes de que las relaciones sanas se basan en la reciprocidad. Destaca que el compromiso consiste precisamente en corresponder cuando alguien da, entendiendo que cuando ambas partes aportan, la relación se fortalece y todos salen beneficiados.
Por Instituto Carbonell 13 de febrero de 2026
El uso de la inteligencia artificial para consultar síntomas de salud puede parecer una solución rápida y cómoda. Sin embargo, también conlleva riesgos. Aunque cada vez más personas recurren a la inteligencia artificial como herramienta de consulta o valoración médica, esta tecnología no es capaz de considerar de manera integral el contexto personal, social, cultural de los individuos, ni realizar una exploración clínica exhaustiva. En consecuencia, las evaluaciones generadas pueden resultar incompletas o estar condicionadas por sesgos. En algunas personas, especialmente con ansiedad, estas consultas pueden aumentar el miedo a padecer enfermedades graves, generar confusión y provocar decisiones poco acertadas. Este fenómeno se conoce como cibercondría y se relaciona con la búsqueda compulsiva de información médica en internet o mediante IA. Sin embargo, la IA no sustituye la valoración médica ya que no tiene en cuenta el contexto personal ni puede realizar una exploración clínica. ¿Cómo podemos identificar la cibercondría? Búsqueda compulsiva de información en internet o mediante IA. Aumento de la ansiedad y angustia tras consultar síntomas. Ciclo repetitivo de consultas, donde la persona siente alivio momentáneo pero vuelve a buscar información después. Salto continuo entre síntomas y diagnósticos, interpretando molestias comunes como signos de patologías serias. Deterioro funcional (afectación al rendimiento laboral, académico, familiar o social). Uso de lenguaje médico inusual o listas de posibles diagnósticos en la consulta médica. Necesidad de inmediatez en la obtención de un diagnóstico. En opinión del Dr. Carbonell, es importante promover una relación equilibrada con la tecnología y acudir a profesionales sanitarios ante dudas persistentes para una adecuada evaluación clínica, en lugar de buscar diagnósticos inmediatos.
Por Instituto Carbonell 13 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el rencor tras una ruptura es una reacción emocional normal y comprensible, especialmente cuando se ha invertido mucho tiempo, afecto, promesas y proyectos de futuro en una relación que no ha funcionado. Señala que es habitual sentir frustración, odio o sensación de engaño al percibir que se ha dado más de lo recibido o que los compromisos adquiridos no se han cumplido. Destaca que estos sentimientos pueden interferir en la capacidad de disfrutar del presente, iniciar nuevas relaciones o reconstruirse emocionalmente, pero subraya que no deben reprimirse, sino entenderse y gestionarse. El rencor, aunque es una emoción desagradable, forma parte de la naturaleza humana y aparece como respuesta a la pérdida y a la decepción. Concluye que, si se trabaja adecuadamente, el rencor puede transformarse en aprendizaje. Superar una ruptura permite ganar fortaleza emocional, desarrollar mayor conciencia en futuras relaciones y comprobar la propia capacidad para afrontar dificultades. Lo importante no es evitar sentir rencor, sino aprender a manejarlo para que no pase factura y sirva como motor de crecimiento personal.