La influencia del juego en los niños

1 de abril de 2019

Hoy en día el tiempo de ocio de los niños ha cambiado mucho. Por una parte, con la introducción de las nuevas tecnologías los niños pasan gran parte de su tiempo libre jugando a videojuegos o mirando la televisión, en lugar de jugar libremente. Por otra parte, los padres son más sobreprotectores que antes y supervisan más los juego s o los apuntan a actividades extraescolares donde es otro adulto el que supervisa y gestiona el juego.

El juego libre es muy importante debido a que es uno de los primeros momentos en los que el niño toma el control de su propia vida y empiezan a aprender a gestionar situaciones por sí mismo. Tal como indica el artículo “Menos juego libre, más depresión y ansiedad infantil” publicado por Mayte Rius en La Vanguardia en agosto del 2018, mediante el juego libre, se practican habilidades claves para su desarrollo psicológico. Estas son:

Habilidades de toma de decisión y planificación:

El juego libre les hace empezar a tomar decisiones sobre a qué jugar y con quién , a planear cómo desarrollar el juego una vez que lo han decidido y modificar el mismo si se les ocurre otras formas de hacerlo.

Habilidades sociales:

Esta también es la forma en la que se relacionan con los demás, aprenden a comunicarse de forma efectiva y a crear lazos con otros niños . Además también aprenden a resolver conflictos con los compañeros.

Tolerancia a la frustración:

Cuando los niños juegan de forma libre, sin la intervención de los adultos, aprenden a manejar y tolerar la frustración que les genere el que las cosas no salgan como ellos quieren , aprenden a tolerar mejor las esperas, etc. Así aprenden a adaptarse a las situaciones que no les gustan y a poder convivir con ellas o superarlas.

Así pues, el juego libre es uno de los primeros espacios en los que el niño va a empezar a gestionar aspectos de su vida y paralelamente va a empezar a gestionar sus emociones, lo cual va a tener un impacto en su autoestima. Estos elementos son cruciales tanto para prevenir trastornos emocionales en los niños, tales como la depresión o la ansiedad, como para conseguir una mejor versión de si mismos cuando estos lleguen a la edad adulta.

En opinión del Dr. Carbonell en un mundo en el que cada vez supervisamos más a los niños, vemos que el juego libre les aporta grandes beneficios de cara al desarrollo de su personalidad. Por consiguiente, es ideal disminuir el uso de la tecnología y fomentar el juego libre.

Por Instituto Carbonell 8 de mayo de 2026
El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, plantea una reflexión directa y muy actual sobre la frustración crónica que muchas personas experimentan en su día a día. Según él, una gran parte de esta sensación proviene de no vivir el presente , de estar constantemente enfocados en lo que deberíamos estar haciendo, o en lo que podríamos tener, en lugar de valorar lo que ya somos y lo que hemos logrado. Carbonell señala que esta frustración suele estar alimentada por las expectativas externas , muchas veces impulsadas por las redes sociales, donde se muestran ideales de vida, éxito, relaciones y bienestar que rara vez corresponden a la realidad cotidiana. Estos modelos perfectos —el cuerpo ideal, la pareja ideal, la vida ideal— generan un sentimiento constante de que estamos incompletos o que siempre falta algo. Frente a esto, el doctor propone un enfoque centrado en el aquí y ahora . Disfrutar del momento presente, apreciar los logros reales, y compartir tiempo de calidad con uno mismo y con las personas cercanas. Este enfoque no solo reduce la frustración, sino que genera más bienestar, más cariño y más conexión emocional .  En resumen, el Dr. Carbonell invita a dejar de vivir hipotecas emocionales con un futuro incierto y a empezar a valorar el momento que se está viviendo , porque solo en el presente es posible construir una vida plena y satisfactoria.
Por Instituto Carbonell 7 de mayo de 2026
Stephen Grosz, psicoanalista, plantea que el amor no es simplemente un sentimiento, sino un trabajo constante que exige atención y honestidad. Defiende que amar implica aprender a ver con claridad tanto al otro como a uno mismo, en lugar de confundir emociones con verdades. Grosz distingue entre la entrega genuina y la sumisión. La sumisión consiste en un intercambio condicionado que genera resentimiento, en cambio la entrega genuina implica aceptar la vulnerabilidad y la imperfección sin llevar la cuenta de lo que se da o se recibe.  También subraya que el amor verdadero comienza cuando termina la fase romántica inicial y aparece la necesidad de escuchar, comprender y sostener la relación. Además, señala que comprometerse, por ejemplo, al casarse o formar una familia, implica inevitablemente una pérdida, algo que muchas personas evitan o no logran asumir. El autor reflexiona sobre cómo el sufrimiento puede volverse una zona de confort para algunas personas, dificultando el cambio, y cómo el amor auténtico siempre implica riesgo y exposición emocional. Advierte también sobre problemas contemporáneos, como el desplazamiento de la pareja tras tener hijos o la ilusión de sustituir el vínculo humano con herramientas como la inteligencia artificial. En definitiva, sostiene que el amor verdadero requiere coraje, presencia y la capacidad de enfrentar tanto la pérdida como la finitud. En opinión del Dr. Carbonell, es importante recordar que el amor no se sostiene solo con emoción, sino con trabajo consciente. Recomienda a quienes buscan relaciones sanas que cultiven la honestidad emocional, aprendan a escuchar sin defensas, ya que ahí es donde realmente se construye un vínculo sólido y duradero.
Por Instituto Carbonell 6 de mayo de 2026
El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, reflexiona sobre un principio claro y contundente que aplica tanto a las relaciones de pareja como a las amistades o cualquier vínculo cercano: “Aporta o aparta” . Según el Dr. Carbonell, es frecuente encontrar personas que entran en nuestras vidas sin un verdadero compromiso emocional . Son relaciones en las que uno de los dos sí intenta aportar: entrega sinceridad, nobleza, cuidado, y busca construir algo sólido, ya sea un vínculo afectivo, un proyecto de vida o simplemente una conexión honesta. Pero se topa con alguien que, en lugar de corresponder, solo toma lo que le conviene: apariencia, compañía, atención o sexo, sin ningún interés real por lo que la otra persona es en profundidad . En estos casos, el Dr. Carbonell invita a hacer una reflexión firme: si la otra persona no está dispuesta a construir contigo, a implicarse y a sumar a tu vida, lo más sano es que se aparte . No se trata de pedir perfección ni de tener relaciones idílicas, sino de exigir un mínimo de reciprocidad. Si alguien no quiere recibir lo que tú tienes para ofrecer, entonces debe dejar espacio para que llegue quien sí lo valore.  El mensaje es claro: sé consciente de lo que das, de lo que necesitas y de lo que mereces . Si no hay una voluntad real de compartir y sumar en ambas direcciones, entonces no hay relación, hay desequilibrio. Y ante eso, la decisión más madura y saludable es no insistir. Porque, como concluye el Dr. Carbonell: “ Si no puedes aportar, apártate, y deja que el otro busque su felicidad donde sí pueda encontrarla ”.