Dormir más los fines de semana no significa recuperar el sueño perdido

29 de marzo de 2019

Actualmente, la vida de las personas va acompañada de mucho trabajo, vida social y deporte que nos roban mucho tiempo a lo largo del día llegando incluso a dejarnos con muy pocas horas para dormir. Esto es algo a lo que cada vez se le da menos importancia y se va normalizando en nuestra sociedad.   Frente a esta falta de horas de sueño suele creerse que dormir o descansar algo más durante el fin de semana es suficiente para recuperar el descanso perdido , pero un reciente estudio citado por The Guardian en un artículo del 28 de febrero del 2019 concluye que no es suficiente .

El estudio, realizado en la Universidad de Colorado, analizó los hábitos de sueño de 36 personas durante un total de 13 noches. Durante la investigación, algunos de los participantes pudieron dormir 8 horas todas las noches, pero a otros solamente se les dejó dormir 5 horas durante los primeros días, aunque pasados unos días pudieron dormir lo que quisieran, con tal de recuperar el sueño atrasado.

El estudio demostró efectos perjudiciales en los participantes como por ejemplo un incremento de hasta 1’5kg en el peso y alteraciones del sueño con peor descanso.

El profesor Kenneth Wright, uno de los autores del estudio, afirma que “este desequilibrio en las horas del sueño, pasando desde días en los que se duerme muy poco a otros en los que el número de horas dormidas es exagerado seguramente tendrá efectos a largo plazo”.

Otros autores llegan a hablar de la importancia del tiempo del sueño en relación a la mortalidad, afirmando que la falta de éste se asocia con un mayor riesgo de muerte temprana . A ello, los autores del estudio añaden que, aunque no llegue a afectar a estos extremos, se ha demostrado que la falta de sueño afecta directamente a nuestra salud por lo que cuidar nuestro descanso es de vital importancia.

En opinión del Dr. Carbonell es importante potenciar los programas de higiene menta l. En este estudio se demuestra la relevancia de dormir bien para poder estar bien . Algunos autores recomiendan que no solo hay que ponerse una alarma para levantarse por las mañanas sino que también debería ponerse una alarma para ir a dormir y así respetar las tan necesarias y beneficiosas horas de sueño.

 

Por Instituto Carbonell 21 de julio de 2026
Cuando hablamos de recuerdos muchas veces pensamos que funcionan como una fotografía que permanece intacta con el paso del tiempo. Sin embargo, hoy en día a partir de la investigación en neurociencia se sabe que la memoria es mucho más dinámica. Un artículo publicado en 2026 por The Objective, explica la evidencia científica sobre el proceso de reconsolidación de la memoria. Según comentan las psicólogas e investigadoras Marta Reyes Sánchez y Julia Morales Castillo, cada vez que evocamos un recuerdo este permanece en un estado temporal de inestabilidad, y en ese tiempo puede modificarse antes de almacenarse de nuevo, incorporarando información nueva, reinterpretando emociones o cambiar algunos detalles. Los autores señalan que este proceso podría explicar por qué dos personas pueden recordar de forma distinta cosas de un mismo acontecimiento o por qué un recuerdo puede ir cambiando a lo largo de los años. A parte, la reconsolidación también tiene otro tipo de utilidades clínicas, ya que puede aprovecharse en la terapia psicológica para reducir el malestar emocional que provocan recuerdos dolorosos, como sucede en algunos casos de trastorno de estrés postraumático, ansiedad o depresión. En opinión del Dr. Carbonell, la memoria no es una copia exacta del pasado sino un proceso que cambia a lo largo del tiempo adaptándose a nuestras experiencias y dando un nuevo significado.
Por Instituto Carbonell 20 de julio de 2026
Cada paso que damos en la vida trae consigo una crisis inevitable. Como explica la psicóloga Rosa Rabbani en El Periódico , cualquier cambio de etapa nos deja "a la intemperie" porque las reglas que antes nos servían para el día a día dejan de funcionar. No importa si el cambio es positivo o desafiante; la mente necesita tiempo para construir un nuevo marco de seguridad donde encajar la nueva realidad. Investigaciones de la Universidad Nacional de Mar del Plata, realizadas por Franco Morales y Karina Dottori, respaldan que estas transiciones suelen volver nuestras relaciones y nuestro entorno más difíciles. Los "cambios normativos" propios de cada etapa vital generan una tensión natural porque nos obligan a renegociar roles que ya dábamos por sentados. Entender que este malestar no es un fallo, sino una respuesta lógica a la evolución de nuestra vida, es el primer paso para navegar la incertidumbre con más calma. La clave para superar estas crisis no es esperar a que pasen solas, sino sentarse a hablar, practicar el "ensayo y error" y ser flexibles con nosotros mismos y con los demás. En lugar de intentar que todo siga igual, el reto es aceptar que estamos en un proceso de transformación necesario para crecer. Si vemos cada cambio como una oportunidad imprescindible para aprender, saldremos de cada etapa con una madurez mucho más sólida y herramientas valiosas para el futuro. En opinión del Dr. Carbonell, estas crisis vitales no son un callejón sin salida, sino una invitación a la redefinición personal y relacional. Es fundamental no vivir las transiciones con la angustia de lo inmediato, sino validar nuestras emociones durante el caos y practicar la flexibilidad; solo a través de la comunicación abierta logramos que la incertidumbre de hoy se convierta en la solidez de mañana.
Por Instituto Carbonell 20 de julio de 2026
El Dr. José Carbonell , médico y psiquiatra, aborda con sensibilidad y realismo la difícil situación que implica una separación o divorcio en una relación de pareja. Preguntarse “¿te quieres divorciar de mí?” no es solo una expresión de crisis emocional, sino también el inicio de un proceso complejo que va mucho más allá del rompimiento afectivo. Carbonell reconoce que los motivos para divorciarse pueden estar más que justificados, pero advierte que tomar esa decisión trae consigo una serie de repercusiones legales, emocionales, familiares y personales que no siempre son consideradas al principio. Por eso, recomienda enfáticamente que el proceso se lleve a cabo con apoyo profesional: un buen abogado , para afrontar los aspectos legales correctamente, y un terapeuta , ya sea psicólogo o psiquiatra, que acompañe emocionalmente tanto a los adultos como a los hijos, si los hay. El doctor subraya que el divorcio es, en esencia, un cambio vital de gran impacto , que puede implicar mudanzas, reorganización de rutinas, reestructuración familiar y, en muchos casos, una doble forma de educar a los hijos. Es precisamente por esta complejidad que Carbonell insiste en no afrontar el proceso en soledad ni con improvisación, sino con una estructura sólida de apoyo profesional .  En su experiencia clínica, ha visto cómo el acompañamiento adecuado puede transformar el caos en un camino más ordenado y humano. Su mensaje es claro: si estás considerando una separación o enfrentando un divorcio, hazlo con responsabilidad emocional, cuidando no solo tu bienestar, sino también el de los hijos y el entorno cercano. Buscar ayuda no es una muestra de debilidad, sino un acto de madurez y respeto hacia uno mismo y hacia los demás.