Los antidepresivos son seguros

24 de octubre de 2019

Los antidepresivos son el tercer grupo de medicamentos más vendido en el mundo. Se utilizan principalmente para combatir la ansiedad y la depresión. Estos fármacos siempre han tenido muy mala fama, siendo difícil su uso por la “mala reputación” o el “miedo a lo desconocido”.

Siempre ha habido una gran controversia en relación al uso de antidepresivos y su seguridad. Se ha realizado una amplia investigación en Estados Unidos, Canadá, Europa y Asia. Consistió en el análisis de 45 estudios que evaluaban la seguridad de los antidepresivos. El resultado fue que no encontraron que afectaran negativamente a la salud.

El autor principal de la investigación, Evangelos Evangelou, de la Universidad de Ioannina (Grecia) y del Imperial College de Reino Unido, explica que “ aunque ha demostrado que los antidepresivos son seguros, siempre hay que controlar clínicamente los posibles efectos adversos durante el tratamiento ”.

Eduard Vieta, Catedrático de la Universidad de Barcelona, único participante español del estudio, comenta que éste destierra la idea que ha existido durante años acerca de la inseguridad de tomar estos fármacos.

En opinión del Dr. Carbonell , se ha podido demostrar con este estudio algo que los psiquiatras llevamos diciendo durante muchos años, que es la seguridad del uso de medicamentos antidepresivos. La utilización de estos ampliamente supera los beneficios a los posibles riesgos . Por consiguiente, debemos eliminar el estigma asociado a estos medicamentos.

Por Instituto Carbonell 23 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que la comunicación es clave para mantener relaciones personales y laborales saludables, y que un error, como un mensaje inapropiado o un comentario irónico mal interpretado, puede tener consecuencias importantes. Señala que nadie está libre de equivocarse, pero que es fundamental ser consciente de a quién dirigimos nuestros comentarios y del grado de vulnerabilidad de la otra persona. Recomienda analizar el contexto y la información que compartimos, y actuar con prontitud para corregir malentendidos, de manera que los errores no escalen y afecten negativamente la relación o la situación laboral.
Por Instituto Carbonell 22 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que detrás de un impostor suele haber un narcisista muy seguro de sí mismo, que sabe lo que quieres oír y busca complacerte para conseguir lo que desea. Señala que para desenmascararlo hay que estar alerta cuando siempre está de acuerdo con todo lo que dices y mostrar desconfianza ante evasivas o incongruencias en su historia personal. Recomienda confrontarlo sobre sus valores, sus deseos reales y su pasado con detalle, observando inconsistencias o cambios en sus relatos. Advierte que estos impostores utilizan su fachada para manipular y beneficiarse de los demás de manera egoísta, pero que la confrontación cuidadosa y la observación astuta permiten identificar sus verdaderas intenciones y cerrarles la puerta antes de ser afectados. Concluye que desenmascarar a un impostor protege a la persona y evita que el daño lo sufra quien confía, dejando que la frustración recaiga en quien intenta manipular.
Por Instituto Carbonell 21 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que para acercarse al corazón de una persona bella es fundamental recordar que, en esencia, todas las personas somos iguales: buscamos ser entendidos, acompañados, valorados y tratados con respeto y amor. Señala que la belleza exterior no debe intimidar ni alejar a quien se acerca; lo importante son los valores, la presencia, la honestidad y la capacidad de establecer límites claros. Destaca que inicialmente puede ser solo amistad, y que sin esta base no puede surgir nada más profundo. Acceder al corazón de alguien bello implica potenciar sus inquietudes, respetar su entorno, no intentar disminuirla y ofrecerle compañía y afecto incondicional. Concluye que, al enfocarse en la esencia y los valores, más que en la apariencia, es posible generar confianza y conexión auténtica, lo que puede llevar a que esa persona comparta su verdadera esencia y, eventualmente, un proyecto de vida conjunto.