Instituto carbonell

Los hijos de madres estresadas tienen más probabilidad de padecer problemas dentales

26 de octubre de 2015

Según un nuevo estudio realizado por investigadores del King College de Londres y la Universidad de Washington, las caries dentales son más comunes en los niños cuyas madres sufren de estrés crónico.

“Sabemos que el bajo nivel socioeconómico se asocia con la exposición crónica a las circunstancias adversas de la vida” dijo Erin E. Masterson, de la Escuelas de Salud Pública y Odontología de la Universidad de Washington y autor principal del estudio. “Este estudio pone de manifiesto la importancia de considerar la influencia de la situación socioeconómica y el estrés materno en la salud oral de los niños.”

Para el estudio, los investigadores analizaron los datos de 716 parejas madre-hijo en los EE.UU. tomadas de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición. Los niños se encontraban en edades comprendidas entre los 2 y 6 años.

Los resultados revelaron que las caries dentales fueron más comunes entre los niños cuyas madres tenían dos o más marcadores biológicos de estrés crónico. En concreto, el 44,2 % de los niños cuyas madres poseían dicho marcador tenían caries en comparación con el 27,9 % de los niños cuyas madres no lo poseían.

También fue analizada la posible asociación entre el estrés crónico en las madres y conductas de cuidado como la lactancia materna, las visitas al dentista y el dar el desayuno todos los días. Así, se encontró que las caries fueron más comunes entre los niños no amamantados con 62,9% en comparación con los amamantados con un 37.1 % de casos.

“Las políticas que tienen como objetivo mejorar la salud dental, en particular la prevalencia de caries en los niños, debe incluir intervenciones para mejorar la calidad de vida de las madres”, dijo el Dr. Wael Sabbah del Instituto Dental del King College de Londres y coautor del estudio.

Por Instituto Carbonell • 20 de octubre de 2026
El insomnio se ha convertido en un importante problema de salud pública en España, donde aproximadamente el 43 % de la población presenta algún síntoma y el 14 % de los adultos sufre insomnio crónico. Una investigación liderada por Francesca Cañellas, psiquiatra especializada en Medicina del Sueño, en la que participaron ocho unidades del sueño españolas, confirmó la existencia de cinco subtipos de insomnio. Los resultados mo straron que el 82 % de los pacientes atendidos pertenecían a los subtipos 1 y 3, considerados los más complejos, y que muchos llevaban más de siete años padeciendo este problema antes de acudir a consulta. El subtipo 1 se caracteriza por un insomnio grave, una elevada angustia y síntomas depresivos, mientras que el subtipo 3 presenta una tendencia a la negatividad y una respuesta deficiente a los tratamientos. Por otro lado, las redes sociales difunden numerosos trucos para mejorar el sueño, como por ejemplo ducharse a oscuras antes de acostarse. Sin embargo, los expertos, como María José Martínez Madrid, doctora en Fisiología, señalan que no existen estudios específicos que demuestren la eficacia de este método para combatir el insomnio. Aun así, las duchas templadas, de entre 38 y 40 grados, durante unos 10 minutos y una o dos horas antes de dormir, pueden facilitar la conciliación del sueño y mejorar su calidad. Además, reducir la iluminación por la noche, utilizar luces cálidas y evitar las pantallas ayuda a favorecer la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño. Por tanto, aunque ducharse a oscuras puede contribuir a la relajación, no es una solución milagrosa. Lo más importante es mantener una rutina nocturna saludable y constante. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental dar más importancia al insomnio, ya que puede afectar gravemente a la salud y a la calidad de vida. Si el insomnio persiste, lo mejor es acudir a un profesional de la salud mental para recibir ayuda adecuada.
Por Instituto Carbonell • 20 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que algunas personas afrontan las relaciones de pareja de una manera muy práctica, valorando continuamente los aspectos positivos y negativos de la otra persona para decidir si quieren continuar conociéndola o darle una nueva oportunidad. Aunque este método pueda parecer útil para tomar decisiones, también puede hacer que la relación se convierta en una evaluación constante, como si cada cita fuera una especie de examen.  Señala que es comprensible que cada persona tenga sus preferencias y límites, como no querer una pareja con determinadas cargas personales o con poca disponibilidad. Sin embargo, advierte que convertir continuamente la relación en una “balanza” de pros y contras puede condicionar la forma de relacionarse y dificultar que la conexión se desarrolle de manera natural.
Por Instituto Carbonell • 19 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el consumo de alcohol puede afectar a nuestras capacidades y al funcionamiento del lóbulo frontal, haciendo que digamos o hagamos cosas que probablemente no haríamos en condiciones normales. El problema puede aparecer después, cuando desaparecen los efectos del alcohol y tenemos que afrontar las consecuencias de decisiones o comportamientos que no habríamos tenido estando sobrios.  Por ello, plantea la importancia de preguntarse si somos capaces de disfrutar del día a día sin necesidad de consumir alcohol, incluso en situaciones sociales como una comida, una celebración o un brindis. La cuestión, según señala, es valorar hasta qué punto necesitamos el alcohol para disfrutar de determinados momentos.