Instituto carbonell

Los Síntomas de TDAH en Adultos

11 de julio de 2016

El trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) afecta a alrededor del 5% de los niños y aproximadamente la mitad de ellos mantendrá esos síntomas en la edad adulta, según la Asociación Americana de Psiquiatría. Además, muchos adultos tienen TDAH, pero nunca han sido diagnosticados .

El TDAH no tratado puede causar numerosos problemas físicos y mentales que pueden dificultar las relaciones y muchos aspectos de la vida cotidiana. Es importante reconocer los síntomas de TDAH en adultos para poder recibir el tratamiento adecuado.

La Clínica Mayo ha publicado el siguiente listado donde se detallan los síntomas comunes en adultos con trastorno de déficit de atención e hiperactividad.

Falta de concentración

Posiblemente el signo más notorio de TDAH, “falta de atención” va más allá de dificultad para prestar atención. Implica distraerse fácilmente, dificultad para escuchar a los demás en una conversación y fijarse en los detalles. Es la otra cara de hiperconcentrarse.

Hiperconcentrarse

Mientras que las personas con este trastorno a menudo se distraen fácilmente, la otra cara de la moneda se llama hiperconcentrarse. Una persona con TDAH puede estar tan absorto en algo que puede hacer caso omiso de cualquier otra cosa que le rodea. Este tipo de enfoque hace que sea más fácil perder la noción del tiempo, ignorar a los que te rodean, y causar malentendidos en la relación.

Desorganización

La vida puede parecer caótica para todo el mundo a veces. Sin embargo, alguien con TDAH experimenta una vida más agitada de manera regular. Esto puede hacer que sea difícil mantener todo en su lugar correcto. Una persona con TDAH pueden tener dificultades con estas habilidades de organización:

  • gestión del tiempo
  • hacer el seguimiento de las tareas
  • priorizar de manera lógica

Olvido

Para alguien con TDAH, la falta de memoria es una parte cotidiana de la vida. Esto incluye olvidar rutinariamente donde has puesto algo o fechas importantes. La conclusión es que el olvido puede ser perjudicial para la profesión y relaciones, ya que puede confundirse con descuido o falta de inteligencia.

Impulsividad

La impulsividad en una persona con TDAH puede manifestarse de varias maneras:

  • interrumpir a los demás durante la conversación
  • ser socialmente inapropiado
  • Realizar las tareas rapidamente
  • actuar sin tener en cuenta las consecuencias

Los hábitos de compra son una buena indicación de TDAH. La compra impulsiva, especialmente en artículos que no pueden pagar, es un síntoma común de TDAH en adultos.

Problemas emocionales

La vida con TDAH puede parecer caótica, como si sus emociones estuvieran en una montaña rusa constante. Puede aburrirse fácilmente e ir en busca de emociones. Las pequeñas frustraciones pueden parecer intolerables o provocar depresión y cambios de humor.

Mala imagen de sí mismo

Los adultos con TDAH suelen ser hipercrítico consigo mismos lo que puede conducir a una pobre imagen de ellos mismos y una baja autoestima. Se debe en parte a su incapacidad para concentrarse y otros síntomas que pueden causar problemas en la escuela, el trabajo o las relaciones. Pueden ver estas dificultades como fallos o bajo rendimiento personal.

Falta de motivación

Puede estar abierto a hacer todo a la vez, aunque es posible que también se sienta desmotivado. Este es un problema frecuente en los niños con TDAH que a menudo no pueden centrarse en el trabajo escolar. También puede ocurrir en los adultos. Junto con la dilación y pobres habilidades de organización, puede ser difícil para un adulto con TDAH terminar un proyecto porque no pueden concentrarse por largos períodos de tiempo.

La inquietud y ansiedad

Las personas con TDAH pueden sentir que el motor no se puede apagar. Su anhelo de seguir adelante y hacer las cosas puede conducir a la frustración cuando no se puede hacer algo inmediatamente. Esto conduce a la inquietud, que puede llevar a la frustración y la ansiedad. La ansiedad es un síntoma muy común de TDAH en adultos, ya que la mente tiende a reproducir eventos preocupantes repetidamente.

Problemas de salud

La Impulsividad, falta de motivación, problemas emocionales, y la desorganización pueden llevar a una persona con TDAH a descuidar su salud. Esto se puede ver a través de la alimentación compulsiva, dejar de lado el ejercicio, o renunciar a la medicación importante. La ansiedad y el estrés afectan negativamente a la salud, por lo que sin buenos hábitos, los efectos negativos de TDAH pueden empeorar otros síntomas.

Cuestiones de relación

Un adulto con TDAH con frecuencia tiene problemas en las relaciones, ya sean profesionales, o románticas. El hablar por encima del otro, la falta de atención, el aburrirse fácilmente se puede reflejar en las relaciones dando la imagen de alguien insensible, irresponsable, o indiferente.

Otros síntomas

A menudo se puede observar un mayor uso de alcohol, tabaco y drogas así como patrones repetidos de los problemas de relación, incluyendo el divorcio.

Por Instituto Carbonell • 2 de octubre de 2026
La salud mental es una parte de nuestra salud global y, así cómo vamos al médico para un problema físico, es importante también acudir a especialistas en salud mental para cuidarnos. En la entrevista de La Vanguardia, Álvaro Moleón, psiquiatra de la Unidad de Hospitalización de Salud Mental del Hospital Virgen del Rocío y director del Instituto Andaluz de Salud Cerebral en Sevilla, habla de la importancia de tratar la salud mental con naturalidad y de pedir ayuda cuando no estamos bien. En el artículo también explica la diferencia entre experimentar emociones como la tristeza y padecer un trastorno como la depresión. Experimentar emociones o malestar emocional no implica tener un trastorno, sin embargo cuando éstas provocan un malestar que se cronifica en el tiempo, se intensifican o empiezan a afectar en nuestro día a día, es importante prestarles atención, no normalizar ese sufrimiento y pedir ayuda a un especialista en salud mental. Uno de los retos actuales de la salud mental, hoy en día, es el exceso de información que obtenemos a través de las redes sociales y la inteligencia artificial, sobre todo en los más jóvenes, y los autodiagnósticos que se hacen a través de ello. Contar con información puede ser útil, pero un autodiagnóstico no puede sustituir la valoración de un profesional. En opinión del Dr. Carbonell, es importante pedir ayuda a profesionales cuando lo que sentimos nos afecta en nuestro día a día, ya que así, se puede actuar de una forma temprana y puede marcar una diferencia en mejorar el bienestar y evolución de los trastornos mentales.
Por Instituto Carbonell • 30 de septiembre de 2026
Según José Luis Trejo, neurocientífico e investigador en el centro de Neurociencias Cajal, expone que hacer ejercicio ayuda a mejorar el funcionamiento de las neuronas, mejora las conexiones entre ellas y puede contribuir a aumentar la capacidad cognitiva. Además, el ejercicio puede tener efectos positivos sobre el estado de ánimo y ayudar a reducir síntomas relacionados con la ansiedad y la depresión. Desde una perspectiva psicológica, también es importante diferenciar entre hacer ejercicio y llevar una vida activa. Pasar muchas horas sentado o realizando actividades sedentarias puede afectar negativamente al bienestar. Por ello, no es necesario realizar siempre entrenamientos intensos, sino incorporar pequeños momentos de movimiento durante el día, como caminar, subir escaleras o levantarse periódicamente. Otro aspecto importante es la relación entre ejercicio, estrés y bienestar. Aunque la actividad física puede ser beneficiosa, realizarla de manera excesiva puede convertirse en una fuente de estrés. Esto demuestra que buscar constantemente la perfección o exigirnos demasiado, incluso en aspectos relacionados con la salud, puede terminar siendo perjudicial para nuestro bienestar psicológico. Además, nuestros hábitos diarios pueden influir en nuestro bienestar. Dormir bien, tener una alimentación adecuada, hacer ejercicio y controlar el estrés son factores que ayudan a mantener una buena salud física y psicológica. En opinión del Dr. Carbonell, es importante mantenerse activo, pero también encontrar un equilibrio y no convertir el ejercicio en una fuente de estrés. Por ello, cuidar el cuerpo también es una forma de cuidar nuestra mente.
Por Instituto Carbonell • 25 de septiembre de 2026
Según el estudio publicado en The Conversation , realizado por Miguel Ángel Castro Nogueira, doctor en Antropología, Laureano Castro, doctor por la Universidad Complutense de Madrid, y Miguel Ángel Toro Ibáñez, Doctor e investigador, proponen que los seres humanos pensamos que somos racionales y que tomamos decisiones basándonos en los hechos. Sin embargo, muchas veces mantenemos ideas equivocadas, ignoramos información que contradice lo que pensamos o justificamos decisiones que no han sido acertadas.  El razonamiento humano no sirve solamente para buscar la verdad, sino también para relacionarnos con otras personas. Muchas veces razonamos para defender nuestras decisiones, convencer a los demás o mantener nuestras ideas dentro de un grupo. Esto puede explicar por qué nos resulta más fácil encontrar errores en las opiniones de otras personas que reconocer los nuestros y por qué tendemos a buscar información que confirma lo que ya pensamos. Nuestras creencias también se forman a través de lo que aprendemos de otras personas y de nuestro entorno. Desde pequeños recibimos aprobación o rechazo y vamos aprendiendo qué comportamientos e ideas son aceptadas. Con el tiempo, algunas de estas ideas pueden parecernos naturales y evidentes, aunque hayan sido aprendidas. Por eso, cambiar de opinión puede resultar difícil, ya que nuestras creencias están relacionadas con nuestras experiencias, emociones y relaciones con los demás. Aun así, la racionalidad puede desarrollarse mediante la ciencia, el pensamiento crítico y el intercambio de ideas. Estos permiten revisar nuestras creencias y corregir algunos errores. Por tanto, la racionalidad no depende únicamente de cada persona, sino también de la capacidad de la sociedad para crear espacios en los que podamos cuestionar nuestras propias ideas y cambiar de opinión cuando sea necesario. En opinión del Dr.Carbonell, no siempre razonamos de manera objetiva, sino que muchas veces buscamos confirmar lo que ya creemos. Por eso, es importante desarrollar el pensamiento crítico y aprender a cuestionar nuestras propias ideas.