Instituto carbonell

Marcadores de la calidad del sueño

10 de abril de 2017

La National Sleep Foundation, ha determinado por primera vez cuáles son los indicadores de que estamos teniendo sueño de calidad, unas conclusiones a las que ha llegado después de analizar casi trescientos estudios e investigaciones relacionadas con el sueño y llevadas a cabo por organizaciones de salud de la talla de la Academia Americana de Neurología, entre otros.

La calidad es tan importante como la cantidad

Cada persona tiene unas necesidades individuales únicas y especiales y no todo el mundo necesita dormir las ocho horas de rigor para levantarse al día siguiente descansado y lleno de energía. Sin embargo, según la National Sleep Foundation, hay una serie de indicadores que reflejan mejor la calidad de nuestro descanso y que son la clave para asegurarnos de que estamos descansando en perfectas condiciones:

1.- Dormir al menos el 85% del tiempo que pasamos en total en la cama.

2.- Tardar 30 minutos o menos en dormirse desde el momento que queremos dormir(se puede llegar hasta los 60 si eres mayor de 65 años).

3.- O pasar menos de 20 minutos totalmente despiertos antes de quedarnos dormidos. Para ello es aconsejable no realizar activaciones en la cama que te despejen durante los 20 minutos previos a dormir como trabajar con el ordenador.

4.- Idealmente para tener un sueño óptimo no deberíamos despertarnos más de una vez por noche (o dos si tienes más de 65 años).

5.- Y que estos periodos de estar despiertos en medio de la noche no duren más de cinco minutos .

En conclusión, estos indicadores nos pueden ayudar a poder identificar lo que sería una “higiene del sueño ideal” , aunque sea complicado conseguir un sueño dentro de estos parámetros, nos puede recordar que es lo ideal y ayudarnos a identificar cuando nuestro sueño va perdiendo calidad, todo ello orientado a un mejor descanso que nos permita vivir mejor.

Por Instituto Carbonell • 20 de octubre de 2026
El insomnio se ha convertido en un importante problema de salud pública en España, donde aproximadamente el 43 % de la población presenta algún síntoma y el 14 % de los adultos sufre insomnio crónico. Una investigación liderada por Francesca Cañellas, psiquiatra especializada en Medicina del Sueño, en la que participaron ocho unidades del sueño españolas, confirmó la existencia de cinco subtipos de insomnio. Los resultados mo straron que el 82 % de los pacientes atendidos pertenecían a los subtipos 1 y 3, considerados los más complejos, y que muchos llevaban más de siete años padeciendo este problema antes de acudir a consulta. El subtipo 1 se caracteriza por un insomnio grave, una elevada angustia y síntomas depresivos, mientras que el subtipo 3 presenta una tendencia a la negatividad y una respuesta deficiente a los tratamientos. Por otro lado, las redes sociales difunden numerosos trucos para mejorar el sueño, como por ejemplo ducharse a oscuras antes de acostarse. Sin embargo, los expertos, como María José Martínez Madrid, doctora en Fisiología, señalan que no existen estudios específicos que demuestren la eficacia de este método para combatir el insomnio. Aun así, las duchas templadas, de entre 38 y 40 grados, durante unos 10 minutos y una o dos horas antes de dormir, pueden facilitar la conciliación del sueño y mejorar su calidad. Además, reducir la iluminación por la noche, utilizar luces cálidas y evitar las pantallas ayuda a favorecer la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño. Por tanto, aunque ducharse a oscuras puede contribuir a la relajación, no es una solución milagrosa. Lo más importante es mantener una rutina nocturna saludable y constante. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental dar más importancia al insomnio, ya que puede afectar gravemente a la salud y a la calidad de vida. Si el insomnio persiste, lo mejor es acudir a un profesional de la salud mental para recibir ayuda adecuada.
Por Instituto Carbonell • 20 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que algunas personas afrontan las relaciones de pareja de una manera muy práctica, valorando continuamente los aspectos positivos y negativos de la otra persona para decidir si quieren continuar conociéndola o darle una nueva oportunidad. Aunque este método pueda parecer útil para tomar decisiones, también puede hacer que la relación se convierta en una evaluación constante, como si cada cita fuera una especie de examen.  Señala que es comprensible que cada persona tenga sus preferencias y límites, como no querer una pareja con determinadas cargas personales o con poca disponibilidad. Sin embargo, advierte que convertir continuamente la relación en una “balanza” de pros y contras puede condicionar la forma de relacionarse y dificultar que la conexión se desarrolle de manera natural.
Por Instituto Carbonell • 19 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el consumo de alcohol puede afectar a nuestras capacidades y al funcionamiento del lóbulo frontal, haciendo que digamos o hagamos cosas que probablemente no haríamos en condiciones normales. El problema puede aparecer después, cuando desaparecen los efectos del alcohol y tenemos que afrontar las consecuencias de decisiones o comportamientos que no habríamos tenido estando sobrios.  Por ello, plantea la importancia de preguntarse si somos capaces de disfrutar del día a día sin necesidad de consumir alcohol, incluso en situaciones sociales como una comida, una celebración o un brindis. La cuestión, según señala, es valorar hasta qué punto necesitamos el alcohol para disfrutar de determinados momentos.