Sindrome postvacacional

10 de julio de 2025

El Dr. Carbonell reflexiona sobre un fenómeno que muchas personas experimentan al final del verano: el síndrome postvacacional. Explica que, tras unas semanas de desconexión, descanso y libertad de horarios, es completamente normal sentir cierta resistencia a retomar la rutina. El regreso al trabajo, las responsabilidades familiares, la vuelta al colegio de los niños y la pérdida de ese ritmo relajado del verano pueden resultar abrumadores.

Subraya que este periodo de transición al mes de septiembre —lo que algunos llaman “la cuesta de septiembre”— implica más que solo retomar el trabajo: conlleva también un cambio de estación, días más cortos, menos sol, y el fin de actividades como ir a la playa o disfrutar del aire libre. Todo ello impacta tanto física como emocionalmente.



El Dr. Carbonell señala que este malestar forma parte de un proceso normal de adaptación. Todos los años ocurre y afecta a la mayoría de las personas en mayor o menor medida. Sin embargo, no todos lo gestionan igual: hay quienes lo sobrellevan con facilidad y quienes lo viven con más dificultad. La clave está en prepararse mentalmente para el regreso, mantener una actitud flexible y entender que recuperar la rutina también tiene su lado positivo. De hecho, muchas personas acaban agradeciendo esa estructura y previsibilidad que el día a día ofrece, lo que él llama con humor la “bendita rutina”.


Aun así, advierte que si ese malestar se prolonga demasiado, se vuelve muy intenso o impide funcionar con normalidad —por ejemplo, si se experimentan síntomas de ansiedad, insomnio o tristeza persistente—, es recomendable consultar a un profesional de salud mental. En la mayoría de los casos, sin embargo, el síndrome postvacacional se supera con paciencia y tiempo, a medida que el cuerpo y la mente se readaptan.

Por Instituto Carbonell 25 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que frases como “yo nunca te dejaré” o “esta vez será para siempre” pueden sonar muy convincentes, especialmente cuando una relación se retoma tras una ruptura. Sin embargo, advierte que las palabras, por sí solas, no garantizan nada: lo que realmente sostiene un proyecto de vida en común son los hechos y la coherencia en el tiempo. Señala que en consulta es frecuente encontrar personas a las que se les prometió estabilidad y compromiso de forma reiterada, pero que, de manera inesperada, la otra persona desapareció. Ante estas situaciones, no recomienda obsesionarse con el porqué, sino centrarse en uno mismo: valorar que se dio una oportunidad real a la relación y que se hizo todo lo posible para que funcionara. Concluye que es fundamental aprender de la experiencia, quedarse con lo positivo y entender que los actos deben respaldar siempre a las palabras. Si no existe coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, lo más sano es mirar hacia adelante, confiar en el propio valor y recordar que cada experiencia, incluso las dolorosas, aporta crecimiento para el futuro.
Por Instituto Carbonell 24 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que decirle a alguien “eres lo mejor que me ha pasado” o imaginar un proyecto de vida juntos no garantiza que la relación vaya a funcionar. Señala que, aunque haya amor, ilusión y palabras bonitas, el día a día, las circunstancias personales o el momento vital de cada uno pueden hacer que la relación no prospere. Subraya que, cuando esto ocurre, no siempre hay un culpable. A veces simplemente no encajan los tiempos, las necesidades o las prioridades. Es importante entender que haber dado lo mejor de uno mismo —dentro de la propia imperfección— ya es suficiente, y que el hecho de que la relación termine no invalida lo vivido ni el valor de lo entregado. Recomienda no dejar de expresar afecto a las personas importantes, intentar mantener una relación cordial si es posible, centrarse en uno mismo y abrirse a nuevos proyectos y nuevas conexiones. Concluye que cerrar un capítulo sin resentimiento, aprendiendo de la experiencia y ampliando el entorno personal, permite girar página y seguir creciendo emocionalmente.
Por Instituto Carbonell 23 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que la comunicación es clave para mantener relaciones personales y laborales saludables, y que un error, como un mensaje inapropiado o un comentario irónico mal interpretado, puede tener consecuencias importantes. Señala que nadie está libre de equivocarse, pero que es fundamental ser consciente de a quién dirigimos nuestros comentarios y del grado de vulnerabilidad de la otra persona. Recomienda analizar el contexto y la información que compartimos, y actuar con prontitud para corregir malentendidos, de manera que los errores no escalen y afecten negativamente la relación o la situación laboral.