Instituto carbonell

Ansiedad en la pareja

2 de junio de 2025

El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, explica con claridad cómo la ansiedad puede influir profundamente en la percepción y la dinámica de una relación de pareja. Según él, muchas personas llegan a consulta con síntomas de ansiedad —como opresión en el pecho, sensación de ahogo o pensamientos confusos— que asocian automáticamente a problemas con su pareja. Esta asociación puede ser acertada, pero también puede ser engañosa, y por eso es necesario profundizar antes de llegar a conclusiones.


Carbonell subraya que la ansiedad personal muchas veces se proyecta sobre la relación de pareja. Cuando uno no se siente bien consigo mismo —por causas como el trabajo, los cambios estacionales, el estrés o incluso alteraciones hormonales o emocionales puntuales—, es fácil culpar a la relación o a la otra persona, simplemente porque es lo más cercano y lo que más impacto tiene en nuestro día a día.


El error frecuente, explica, es interpretar el malestar interno como una señal de que la pareja no funciona o de que la otra persona “no aporta lo que debería”, cuando en realidad, lo que puede estar ocurriendo es una crisis personal que necesita ser identificada y tratada de manera individual.


Asimismo, el doctor señala que las relaciones de pareja implican una convivencia emocional intensa, donde también se comparten las cargas emocionales. Por eso, si uno de los dos está atravesando un periodo de ansiedad, puede afectar el flujo de la relación sin que eso signifique necesariamente que el vínculo esté roto o destinado a fracasar.


El mensaje clave del Dr. Carbonell es de precaución y autoconocimiento: si estás sintiendo ansiedad dentro de tu relación, antes de tomar decisiones drásticas, pregúntate si estás bien contigo mismo, si tus emociones pueden estar nublando tu juicio o si lo que realmente necesitas es ayuda profesional individual para recuperar el equilibrio. Muchas veces, con una pequeña intervención o guía externa, la relación puede volver a fluir con naturalidad.

Por Instituto Carbonell • 19 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el consumo de alcohol puede afectar a nuestras capacidades y al funcionamiento del lóbulo frontal, haciendo que digamos o hagamos cosas que probablemente no haríamos en condiciones normales. El problema puede aparecer después, cuando desaparecen los efectos del alcohol y tenemos que afrontar las consecuencias de decisiones o comportamientos que no habríamos tenido estando sobrios.  Por ello, plantea la importancia de preguntarse si somos capaces de disfrutar del día a día sin necesidad de consumir alcohol, incluso en situaciones sociales como una comida, una celebración o un brindis. La cuestión, según señala, es valorar hasta qué punto necesitamos el alcohol para disfrutar de determinados momentos.
Por Instituto Carbonell • 18 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que algunas relaciones pueden convertirse en un verdadero “laberinto emocional”, en el que la persona siente que haga lo que haga siempre se equivoca: si da demasiado, se le reprocha, y si se distancia, también. Esta incertidumbre constante, unida a situaciones como la falta de respuesta o las contradicciones entre las palabras y los comportamientos de la pareja, puede generar un gran desgaste y sufrimiento.  Señala que, aunque la otra persona diga quererle y querer estar con él, lo importante es valorar cómo se está viviendo realmente la relación. Cuando una persona lleva mucho tiempo sintiéndose perdida y desgastada, es necesario detenerse y buscar una salida a esa dinámica en lugar de continuar atrapada en ella.
Por Instituto Carbonell • 17 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que es normal sentir rabia cuando se ha invertido mucho tiempo, esfuerzo y compromiso en una relación que finalmente no ha cumplido las expectativas o las promesas realizadas. Ante esta situación, considera importante aprender de la experiencia y no interpretarla únicamente como un fracaso.  Señala que en una relación es posible entregarse plenamente a la otra persona, pero sin dejar de reservar una parte de uno mismo para sus propios proyectos, intereses y bienestar. Recomienda mantener cierto desapego y evitar una entrega excesiva, porque cuando toda nuestra vida y expectativas dependen de la relación, una ruptura o el incumplimiento de los proyectos compartidos puede generar un impacto emocional mucho mayor.