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Psiconeuroinmunología, cómo proteger la salud a través del pensamiento.

2 de marzo de 2015

La psiconeuroinmunología se puede definir como la ciencia que estudia la relación entre el cerebro, los factores psicológicos y el sistema inmune. Esto implica, cómo afecta la manera en la que nos hablamos a nosotros mismos, al sistema inmunológico y por tanto a nuestra salud general.

Veamos brevemente como funciona: Ante la presencia o anticipación de una situación interpretada como amenazante, se activa el llamado “sistema de lucha o huída”, el cual desencadena una serie de mecanismos que derivan en la liberación de hormonas del estrés. Estas movilizan los recursos de nuestro organismo para afrontar la hipotética situación de peligro, pero también inhiben la actividad del sistema inmune para reservar energía. Es un mecanismo perfecto para afrontar situaciones realmente peligrosas de corta duración, por ejemplo, dar un “volantazo” a tiempo para evitar un accidente de tráfico. Sin embargo, si aquello que nos produce estrés se prolonga en el tiempo o cronifica, los efectos en nuestro organismo pueden derivar en el desarrollo de enfermedades físicas y/o psicológicas.

No sólo la presencia de peligro real activa este mecanismo de defensa sino que la percepción, las creencias de qué algo irá, ha ido o va mal, engañan a nuestro sistema y lo ponen a trabajar como si se tratara de nuestros antepasados ante la presencia de una fiera salvaje, pudiendo producir a la larga trastornos de ansiedad.

Las palabras con las que construimos nuestros pensamientos nos generan unas emociones y en consecuencia modulan nuestro estado de ánimo. Utilizar el pensamiento positivo no significa obviar lo que no nos agrada, sino que implica hacer un análisis completo y realista de los eventos, focalizando en aquello positivo que podemos extraer de casi cualquier situación.

El estrés es un mecanismo de defensa imprescindible para la supervivencia, pero debe quedar circunscrito a aquellas situaciones en la que es necesario y durante un breve periodo de tiempo. Cuando el estrés o la negatividad se prolongan, debemos revisar si estamos interpretando la vida de una manera realista y optimista que nos haga experimentar una realidad mejor, favoreciendo así nuestra salud física y emocional. 

Por Instituto Carbonell • 20 de octubre de 2026
El insomnio se ha convertido en un importante problema de salud pública en España, donde aproximadamente el 43 % de la población presenta algún síntoma y el 14 % de los adultos sufre insomnio crónico. Una investigación liderada por Francesca Cañellas, psiquiatra especializada en Medicina del Sueño, en la que participaron ocho unidades del sueño españolas, confirmó la existencia de cinco subtipos de insomnio. Los resultados mo straron que el 82 % de los pacientes atendidos pertenecían a los subtipos 1 y 3, considerados los más complejos, y que muchos llevaban más de siete años padeciendo este problema antes de acudir a consulta. El subtipo 1 se caracteriza por un insomnio grave, una elevada angustia y síntomas depresivos, mientras que el subtipo 3 presenta una tendencia a la negatividad y una respuesta deficiente a los tratamientos. Por otro lado, las redes sociales difunden numerosos trucos para mejorar el sueño, como por ejemplo ducharse a oscuras antes de acostarse. Sin embargo, los expertos, como María José Martínez Madrid, doctora en Fisiología, señalan que no existen estudios específicos que demuestren la eficacia de este método para combatir el insomnio. Aun así, las duchas templadas, de entre 38 y 40 grados, durante unos 10 minutos y una o dos horas antes de dormir, pueden facilitar la conciliación del sueño y mejorar su calidad. Además, reducir la iluminación por la noche, utilizar luces cálidas y evitar las pantallas ayuda a favorecer la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño. Por tanto, aunque ducharse a oscuras puede contribuir a la relajación, no es una solución milagrosa. Lo más importante es mantener una rutina nocturna saludable y constante. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental dar más importancia al insomnio, ya que puede afectar gravemente a la salud y a la calidad de vida. Si el insomnio persiste, lo mejor es acudir a un profesional de la salud mental para recibir ayuda adecuada.
Por Instituto Carbonell • 20 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que algunas personas afrontan las relaciones de pareja de una manera muy práctica, valorando continuamente los aspectos positivos y negativos de la otra persona para decidir si quieren continuar conociéndola o darle una nueva oportunidad. Aunque este método pueda parecer útil para tomar decisiones, también puede hacer que la relación se convierta en una evaluación constante, como si cada cita fuera una especie de examen.  Señala que es comprensible que cada persona tenga sus preferencias y límites, como no querer una pareja con determinadas cargas personales o con poca disponibilidad. Sin embargo, advierte que convertir continuamente la relación en una “balanza” de pros y contras puede condicionar la forma de relacionarse y dificultar que la conexión se desarrolle de manera natural.
Por Instituto Carbonell • 19 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el consumo de alcohol puede afectar a nuestras capacidades y al funcionamiento del lóbulo frontal, haciendo que digamos o hagamos cosas que probablemente no haríamos en condiciones normales. El problema puede aparecer después, cuando desaparecen los efectos del alcohol y tenemos que afrontar las consecuencias de decisiones o comportamientos que no habríamos tenido estando sobrios.  Por ello, plantea la importancia de preguntarse si somos capaces de disfrutar del día a día sin necesidad de consumir alcohol, incluso en situaciones sociales como una comida, una celebración o un brindis. La cuestión, según señala, es valorar hasta qué punto necesitamos el alcohol para disfrutar de determinados momentos.