Sentirse mayores de lo que somos aumenta el riesgo de hospitalización

2 de marzo de 2016

Las personas que se sienten mayores de lo que son, son más propensas a ser hospitalizadas a medida que envejecen, independientemente de su edad real u otros datos demográficos .

“¿Qué edad siente que tiene?. Esta investigación ha demostrado que la percepción subjetiva de edad puede afectar a su bienestar y a otros factores relacionados con la salud, prediciendo la probabilidad de acabar en el hospital” dice Yannic Stephan, doctor en psicología de la Universidad de Montpellier en Francia y autor principal del estudio. La investigación, que abarcó más de 10.000 adultos en EEUU, fue publicada en la revista Health Psichology.

Stephan y sus coautores, la Dra. Angelina R. Sutin y el Dr. Antonio Terracino de la Universidad del Estado de Florida, analizaron los datos de tres estudios longitudinales llevados a cabo desde 1995 hasta 2013, con participantes de edades comprendidas entre 24 a 102.

Este estudio es el primero que analiza si el hecho de sentirse mayor está vinculado con mayor riesgo de hospitalización. Los resultados mostraron que aquellos participantes que informaron de sentirse mayores que su edad real, tuvieron un aumento del 10-25% de probabilidad de ser hospitalizados durante los siguientes años (próximos 2-10 años), independientemente de la edad, raza, genero y educación.

Un análisis posterior mostró que el tener más síntomas depresivos y peor salud ayuda a explicar la relación entre sentirse mayor y ser hospitalizado. La sensación de más edad se asocia no sólo con una salud física y mental más pobre, sino también con problemas fisiológicos que pueden resultar en enfermedad y por tanto en uso de los servicios de salud. Además los individuos con una edad subjetiva mayor son más propensos a ser sedentarios y experimentar declive cognitivo más rápido, lo cual puede precipitar la hospitalización.

Por consiguiente, una vez más, queda reflejado que el pesimismo y en conclusión una negativa percepción de uno mismo, aumenta el riesgo de sufrir enfermedades físicas y mentales. Un programa de higiene mental orientada en este sentido puede ser muy beneficioso para nuestra salud.

Por Instituto Carbonell 16 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el éxito, ya sea en el trabajo, en las relaciones de pareja, en lo social o dentro de la familia, suele ir acompañado de críticas, envidias y tentativas de sabotaje. Señala que las personas con éxito —por visibilidad, reconocimiento, belleza o logros— a menudo se convierten en objeto de agresiones directas o indirectas, motivadas por el deseo de otros de tener lo que no pueden alcanzar. Describe que estas reacciones pueden manifestarse de forma abierta, mediante críticas constantes o comentarios negativos, o de manera más sutil, a través de la marginación, la minimización de los logros o la desvalorización del éxito atribuyéndolo a la suerte, al karma o a supuestas carencias en otras áreas de la vida. Subraya que estas actitudes hablan más de quien critica que de quien tiene éxito. Aclara que el éxito no convierte a nadie en alguien irreal o superior: las personas exitosas siguen siendo humanas, con preocupaciones, problemas y vulnerabilidades. Por ello, destaca la importancia de aprender a gestionar el éxito, de no ser permeable a las críticas destructivas y de fortalecer la autoestima para no depender de la validación externa. Concluye que, en muchos casos, contar con apoyo terapéutico puede ayudar a integrar el éxito de forma sana y a proteger el bienestar emocional frente a la envidia y el juicio ajeno.
Por Instituto Carbonell 15 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el deseo de volver a enamorarse de verdad, incluso después de varias experiencias previas como divorcios o rupturas, es legítimo y comprensible. Señala que muchas personas llegan a un momento vital en el que ya no quieren relaciones superficiales ni vínculos a medias, sino una relación sólida, comprometida y consciente, con alguien “hecho y derecho”, dispuesto a implicarse emocionalmente y a construir un proyecto de vida en común. Destaca que este deseo suele ir acompañado de expectativas altas y de una mayor exigencia, no desde la fantasía, sino desde la experiencia acumulada. La persona sabe lo que no quiere, es consciente de que toda relación implica defectos, adaptación mutua y cesiones por ambas partes, pero aun así quiere vivir el amor con intensidad, compromiso y verdad. Subraya que el problema no está en querer mucho ni en aspirar a una relación plena, sino en reflexionar sobre si esas expectativas son realistas y compatibles con la vida real y con las personas disponibles. Concluye que el amor maduro no consiste en encontrar a alguien perfecto, sino en construir una relación auténtica entre dos personas imperfectas que deciden elegirse, cuidarse y adaptarse mutuamente.
Por Instituto Carbonell 14 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que muchas relaciones humanas funcionan, en mayor o menor medida, bajo el concepto de la rentabilidad emocional, social o afectiva, y que esto no tiene por qué ser algo negativo. Señala que las personas suelen vincularse cuando hay un intercambio: amistad, apoyo, estabilidad, compañía o proyectos en común. En una pareja, por ejemplo, puede buscarse seguridad, compromiso o formar una familia; en la amistad, escucha y apoyo mutuo. Aclara que incluso el altruismo suele generar un beneficio interno, ya que quien ayuda sin esperar nada a cambio lo hace porque eso le hace sentirse mejor consigo mismo. Sin embargo, advierte del riesgo de aquellas personas que dicen no necesitar nada, que ofrecen exactamente lo que el otro quiere oír y que, en realidad, buscan manipular para obtener algo y desaparecer una vez lo consiguen. Por ello, recomienda no vivir con expectativas excesivas sobre los demás, ya que estas pueden llevar a la decepción, pero sí ser conscientes de que las relaciones sanas se basan en la reciprocidad. Destaca que el compromiso consiste precisamente en corresponder cuando alguien da, entendiendo que cuando ambas partes aportan, la relación se fortalece y todos salen beneficiados.