¿Son normales los atracones?

11 de mayo de 2020
Durante el confinamiento, muchas personas tienen atracones y han subido de peso. Hasta cierto punto, esto entra dentro de la normalidad por la situación que estamos viviendo, ya que puede ser debido al hambre emocional, fruto de la ansiedad y el malestar. De todos modos, es importante no alarmarnos y diferenciar ambos conceptos, ya que la subida de peso se puede estar dando por falta de actividad y no necesariamente por atracones. 

Para poder hablar de atracones, se deben cumplir 3 o más criterios de los siguientes (DSM-V) :

1) Comer mucho más rápidamente de lo normal. 
2) Comer hasta sentirse desagradablemente lleno. 
3) Comer grandes cantidades de alimentos cuando no se siente hambre físicamente.
4) Comer debido a la vergüenza o malestar
5) Sentirse luego a disgusto con uno mismo, deprimido o muy avergonzado. 

Todo esto empieza a ser algo más serio cuando como promedio, al menos una vez a la semana durante tres meses, experimentamos un intenso malestar respecto a estos episodios, es entonces cuándo podríamos hablar del trastorno por atracones. 

En estos casos es clave aprender a ver la relación entre nuestras emociones y la dieta. Una vez detectadas cuáles son estas emociones, debemos trabajarlas para aprender a encontrar una solución que nos calme alternativamente a la de comer.

En opinión del Dr. Carbonell, es normal que durante estas fechas comamos más por ansiedad, pero en el caso que se nos vaya de las manos es importante que acudamos a un profesional de la salud mental que nos ayude a gestionar estas situaciones. 

Por Instituto Carbonell 9 de abril de 2026
El Dr. José Carbonell explica que recuperar una relación tras una infidelidad o traición es posible, pero implica un proceso difícil que debe gestionarse a lo largo del tiempo. Señala que el peso de lo ocurrido debe ser compartido por ambas personas y que, para que realmente haya una oportunidad de reconstrucción, es recomendable hacerlo de la mano de un profesional . A través de la terapia de pareja, se puede analizar qué ha ocurrido, cómo evitar que se repita y afrontar el desgaste emocional, dando así una base más sólida para que la relación pueda funcionar de nuevo.
Por Instituto Carbonell 8 de abril de 2026
Matthew Lieberman, neurocientífico, sostiene que, en la última década, el mundo ha evolucionado en una dirección preocupante: más soledad y mayor polarización política. La pandemia aceleró una tendencia previa de aislamiento social, haciendo evidente que, aunque no necesitamos la conexión social para sobrevivir como el agua o la comida, sí es esencial para el bienestar. De hecho, la soledad prolongada tiene efectos físicos reales, como inflamación crónica, asociada a enfermedades graves y mayor mortalidad. A pesar de contar con más herramientas tecnológicas que nunca, estas no han resuelto el problema de fondo. Según Lieberman, sirven para mantener relaciones existentes, pero no para crear nuevas. Además, advierte del riesgo de que la IA se convierta en un sustituto del contacto humano, especialmente entre los jóvenes, lo que podría aumentar la dependencia emocional sin ofrecer la riqueza y complejidad de las relaciones reales. En el ámbito laboral, la expansión del teletrabajo ha confirmado parcialmente sus teorías: aunque trabajar desde casa tiene ventajas claras, también reduce las interacciones espontáneas que fomentan la creatividad y la colaboración. Esos momentos informales, como conversaciones de pasillo, son difíciles de replicar en entornos virtuales. Por eso, Lieberman cree que aún no hemos encontrado una solución que equilibre productividad y conexión social. Según en Dr. Carbonell, es esencial exponerse en entornos sociales (clubes, actividades, grupos) donde puedan surgir conexiones, aunque no de forma inmediata. También es importante transformar conocidos en amigos mediante curiosidad genuina, escucha activa y apertura personal. Las relaciones profundas requieren asumir ciertos riesgos emocionales, pero los estudios muestran que este tipo de conversaciones son valoradas y fortalecen el vínculo humano.
Por Instituto Carbonell 8 de abril de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el uso de medicación debe valorarse principalmente en función de la capacidad funcional de la persona. Es decir, si a pesar del trabajo personal o terapéutico el sufrimiento continúa y afecta al día a día, puede ser necesario plantearse tomar medicación. Destaca que está estigmatizada injustamente y que los posibles efectos secundarios se pueden ir gestionando con seguimiento profesional. Subraya que la decisión es un proceso conjunto con el psiquiatra, donde lo más importante es priorizar el bienestar, la salud mental y la capacidad de decidir en cada momento qué es lo mejor para uno mismo.