¿Te pide demasiado?
25 de agosto de 2025
El Dr. Jose Carbonell explica que en muchas relaciones uno de los miembros puede sentir que da todo de sí mismo sin lograr la estabilidad o felicidad esperada. Señala que, aunque se intente complacer al otro o incluso se recurra a la terapia de pareja, la relación puede no funcionar si no existe equilibrio. Para él, las parejas son como puentes sostenidos por dos pilares: ambos deben ceder, negociar y cuidar también de sí mismos, porque no basta con que uno solo se sacrifique. Resalta que la clave está en el respeto, la paciencia y la capacidad de adaptación mutua para que la relación evolucione de forma sana.

El Dr. José Carbonell explica que el crecimiento personal y el éxito no se alcanzan de forma inmediata ni por un solo camino, sino a través de la combinación de autoestima, amor propio y trabajo constante. Destaca la importancia de cuidar el equilibrio entre las distintas áreas de la vida —personal, profesional, familiar y de pareja— y entender que el desarrollo interno puede requerir apoyo profesional, como terapia o acompañamiento psicológico. Señala que los fracasos forman parte del proceso y que la paz interior y la estabilidad se construyen con el tiempo, la constancia y la aceptación de la monotonía como una aliada, no como un obstáculo, para lograr aquello que deseamos y alcanzar la felicidad.

El Dr. José Carbonell explica que ser una persona buena y generosa es valioso, pero existe una línea fina entre la bondad y permitir que otros se aprovechen de ti. Señala que primero debemos ser buenos con nosotros mismos, priorizando nuestro propio bienestar al mismo nivel que el que damos a los demás. Además, aconseja aprender a decir “no” cuando alguien se aprovecha de tu bondad, estableciendo límites por amor propio, aunque esto pueda afectar temporalmente relaciones o la percepción que otros tienen de ti. Ser bueno es importante, pero protegerse también lo es.

El Dr. José Carbonell explica que la tristeza profunda se manifiesta como un estado persistente de melancolía, vacío, falta de energía, negatividad y ausencia de sentido vital, en el que nada parece valer la pena. Señala que cuando esta tristeza se mantiene en el tiempo puede ser un signo de inicio de una depresión, especialmente si aparece incluso tras acontecimientos vitales positivos. En estos casos, no suele ser suficiente el apoyo del entorno cercano, sino que es fundamental acudir a un profesional de la salud mental para poder revertir ese estado y recuperar el equilibrio y la vitalidad personal.

