Instituto carbonell

Estrategias para vencer el consumo de sustancias en los adolescentes

24 de octubre de 2017

Las adicciones en los adolescentes son una de las mayores preocupaciones que tenemos en la actualidad.  El siguiente artículo explica como un país –Islandia- ha logrado luchar contra este problema, reduciendo significativamente el uso y abuso de sustancias.

Harvey Milkman  catedrático de Psicología estadounidense que da clase en Universidad de Reikiavik , explica que hace 20 años los adolescentes islandeses eran de los más bebedores de Europa. “El viernes por la noche no podías caminar por las calles del centro de Reikiavik porque no te sentías seguro”, afirma Milkman.

En 1998 el porcentaje de jóvenes que habían cogido una borrachera en el mes anterior era de un 42%. En la actualidad solo un 5% se había emborrachado el mes anterior. En cuanto al cannabis se ha pasado del 17% al 7% y los fumadores de tabaco a diario se ha desplomado de un 23% a un 3%.

En la actualidad Islandia ocupa el primer puesto de la clasificación europea en cuanto a adolescentes con un estilo de vida saludable.

La tesis doctoral de Milkman concluía que las personas elegían la heroína o las anfetaminas dependiendo de cómo quisiesen lidiar con el estrés. Los consumidores de heroína preferían insensibilizarse, mientras que los que tomaban anfetaminas preferían enfrentarse a él activamente. Cuando su trabajo se publicó, Milkman entró a formar parte de un grupo de investigadores del Instituto Nacional sobre Abuso de Drogas de Estados Unidos para  encontrar respuestas a cuestiones como por qué empieza la gente a consumir drogas, por qué sigue haciéndolo, cuándo alcanza el umbral del abuso, cuándo deja de consumirlas y cuándo recae.

“ Cualquier chaval de la facultad podría responder a la pregunta de por qué se empieza, y es que las drogas son fáciles de conseguir y a los jóvenes les gusta el riesgo. También está el aislamiento, y quizá algo de depresión”, señala. “Pero, ¿por qué siguen consumiendo? Los chicos podían estar al borde de la adicción incluso antes de tomar la droga, porque la adicción estaba en la manera en que se enfrentaban a sus problemas”.

En la Universidad Estatal Metropolitana de Denver, Milkman fue fundamental para el desarrollo de la idea de que el origen de las adicciones estaba en la química cerebral. “La gente puede volverse adicta a la bebida, a los coches, al dinero, al sexo, a las calorías, a la cocaína… a cualquier cosa”, asegura Milkman. “La idea de la adicción comportamental se convirtió en nuestro distintivo”. De esta idea nació otra. “¿Por qué no organizar un movimiento social basado en la  embriaguez natural , en que la gente se  coloque con la química de su cerebro –porque me parece evidente que la gente quiere cambiar su estado de conciencia– sin los efectos perjudiciales de las drogas?”

En 1992, su equipo de Denver creó el Proyecto Autodescubrimiento, que ofrecía a los adolescentes maneras naturales de embriagarse alternativas a los estupefacientes y el delito. Solicitaron a los profesores, enfermeras y terapeutas de los centros escolares, que les enviasen alumnos, e incluyeron a niños de 14 años que no pensaban que necesitasen tratamiento, pero que tenían problemas con las drogas o con delitos menores.

“No les dijimos que venían a una terapia, sino que les íbamos a enseñar algo que quisiesen aprender: música, danza, hip hop , arte o artes marciales”. La idea era que las diferentes clases pudiesen provocar una serie de alteraciones en su química cerebral y les proporcionasen lo que necesitaban para enfrentarse mejor a la vida.

En 1992, los alumnos de 14, 15 y 16 años de todos los centros de enseñanza de Islandia rellenaron un cuestionario con preguntas  sobre sus hábitos de salud, consumo de sustancias, actividades que realizaban y tipo de relación que tenían con sus padres. El proceso se repitió en 1995 y 1997.

Los resultados de la encuesta fueron alarmantes. A escala nacional, casi el 25% fumaba a diario, y más del 40% se había emborrachado el mes anterior. Su análisis reveló que había unos cuantos factores con un efecto decididamente protector: la participación, tres o cuatro veces a la semana, en actividades organizadas –en particular, deportivas–; el tiempo que pasaban con sus padres entre semana; la sensación de que en el instituto se preocupaban por ellos, y no salir por la noche.

Las leyes cambiaron. Se penalizó la compra de tabaco a  menores de 18 años y la de alcohol a menores de 20, y se prohibió la publicidad de ambas sustancias. Se reforzaron los vínculos entre los padres y los centros de enseñanza mediante organizaciones que se debían crear por ley en todos los centros. Se instó a los padres a asistir a las charlas sobre la importancia de pasar mucho tiempo con sus hijos en lugar de dedicarles “tiempo de calidad” esporádicamente, así como a hablar con ellos de sus vidas, conocer a sus amistades, y a que se quedasen en casa por la noche. Asimismo, se aprobó una ley que prohibía que los adolescentes de entre 13 y 16 años saliesen más tarde de las 10 en invierno y de medianoche en verano. La norma sigue vigente en la actualidad.

Se aumentó la financiación estatal de los clubs deportivos, musicales, artísticos, de danza y de otras actividades organizadas con el fin de ofrecer a los chicos otras maneras de sentirse parte de un grupo y de encontrarse a gusto que no fuesen consumiendo alcohol y drogas, y los hijos de familias con menos ingresos recibieron ayuda para participar en ellas.

Entre 1997 y 2012, el porcentaje de adolescentes de 15 y 16 años que declaraban que los fines de semana pasaban tiempo con sus padres a menudo o casi siempre se duplicó ­–pasó del 23 al 46%–, y el de los que participaban en actividades deportivas organizadas al menos cuatro veces por semana subió del 24 al 42%. Al mismo tiempo, el consumo de cigarrillos, bebidas alcohólicas y cannabis en ese mismo grupo de edad cayó en picado.

Como señala una de las investigadoras, “los estudios nos enseñaron que teníamos que crear unas circunstancias en las cuales los menores de edad pudiesen llevar una vida saludable y no necesitasen consumir drogas porque la vida es divertida, los chicos tienen muchas cosas que hacer y cuentan con el apoyo de unos padres que pasan tiempo con ellos”.

En opinión del Dr. Carbonell, este artículo publicado en el País por Emma Young, es una evidencia más de la sensibilización que hay en España por la necesidad de culturizarnos frente a un problema extendido entre nuestros adolescentes. De manera científica han demostrado en la práctica como todas estas estrategias han sido de gran utilidad a la hora de combatir el consumo de tóxicos y adicciones entre los adolescentes.

Por Instituto Carbonell • 27 de octubre de 2026
Elegir las actividades extraescolares al inicio del curso es una oportunidad excelente para el desarrollo integral de los más jóvenes. Según explica el periodista Adrián Cordellat en un artículo publicado en El País, la práctica deportiva no solo beneficia la aptitud física, sino que potencia la capacidad intelectual, fortalece la salud mental y mejora la calidad del sueño. Cristina Cadenas Sánchez y la Dra. Eva Ferrer Vidal-Barraquer, expertas en pediatría y medicina del deporte, destacan que el ejercicio ayuda a planificar, organizar con rapidez, gestionar el estrés y desarrollar resiliencia emocional ante las derrotas. Es decir, mejora la flexibilidad cognitiva, además de reducir fisiológicamente el estrés y la ansiedad, ayudando a los menores a gestionar la frustración. ¿Qué pautas podéis seguir las familias para acompañar a vuestros hijos y lograr que disfruten de todos estos beneficios? Evitar la especialización precoz: en los más pequeños, es aconsejable optar por propuestas multideportivas que amplíen sus habilidades antes de centrarlos en una sola disciplina. Escuchar e involucrar a los hijos: conocer sus intereses ayuda a motivarlos, adaptando la decisión a las posibilidades y rutinas de la familia. No imponer la actividad: obligar a un niño a practicar un deporte que no le agrada solo genera rechazo y aversión hacia el ejercicio. Cuidar el descanso y la constancia: mantener una rutina deportiva regular favorece la disciplina académica y asegura un sueño nocturno reparador. En opinión del Dr. Carbonell, el deporte actúa como un pilar preventivo para la salud física y mental. Acompañar a los hijos desde el equilibrio y el disfrute ayuda a prevenir tensiones y, cuando existen dificultades continuadas en su bienestar o adaptación, contar con la orientación de un especialista es de gran ayuda.
Por Instituto Carbonell • 20 de octubre de 2026
El insomnio se ha convertido en un importante problema de salud pública en España, donde aproximadamente el 43 % de la población presenta algún síntoma y el 14 % de los adultos sufre insomnio crónico. Una investigación liderada por Francesca Cañellas, psiquiatra especializada en Medicina del Sueño, en la que participaron ocho unidades del sueño españolas, confirmó la existencia de cinco subtipos de insomnio. Los resultados mo straron que el 82 % de los pacientes atendidos pertenecían a los subtipos 1 y 3, considerados los más complejos, y que muchos llevaban más de siete años padeciendo este problema antes de acudir a consulta. El subtipo 1 se caracteriza por un insomnio grave, una elevada angustia y síntomas depresivos, mientras que el subtipo 3 presenta una tendencia a la negatividad y una respuesta deficiente a los tratamientos. Por otro lado, las redes sociales difunden numerosos trucos para mejorar el sueño, como por ejemplo ducharse a oscuras antes de acostarse. Sin embargo, los expertos, como María José Martínez Madrid, doctora en Fisiología, señalan que no existen estudios específicos que demuestren la eficacia de este método para combatir el insomnio. Aun así, las duchas templadas, de entre 38 y 40 grados, durante unos 10 minutos y una o dos horas antes de dormir, pueden facilitar la conciliación del sueño y mejorar su calidad. Además, reducir la iluminación por la noche, utilizar luces cálidas y evitar las pantallas ayuda a favorecer la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño. Por tanto, aunque ducharse a oscuras puede contribuir a la relajación, no es una solución milagrosa. Lo más importante es mantener una rutina nocturna saludable y constante. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental dar más importancia al insomnio, ya que puede afectar gravemente a la salud y a la calidad de vida. Si el insomnio persiste, lo mejor es acudir a un profesional de la salud mental para recibir ayuda adecuada.
Por Instituto Carbonell • 20 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que algunas personas afrontan las relaciones de pareja de una manera muy práctica, valorando continuamente los aspectos positivos y negativos de la otra persona para decidir si quieren continuar conociéndola o darle una nueva oportunidad. Aunque este método pueda parecer útil para tomar decisiones, también puede hacer que la relación se convierta en una evaluación constante, como si cada cita fuera una especie de examen.  Señala que es comprensible que cada persona tenga sus preferencias y límites, como no querer una pareja con determinadas cargas personales o con poca disponibilidad. Sin embargo, advierte que convertir continuamente la relación en una “balanza” de pros y contras puede condicionar la forma de relacionarse y dificultar que la conexión se desarrolle de manera natural.