Los adolescentes con problemas de sueño son más propensos a las conductas de riesgo

21 de abril de 2016

Según una investigación realizada por el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CCPEEU), los estudiantes de secundaria con alteraciones del sueño, ya sea por exceso o por defecto, son más propensos a llevar a cabo conductas de riesgo.

Las conductas de riesgo se refieren a comportamientos peligrosos como no usar el cinturón de seguridad, no ponerse cascos de moto o bicicleta, escribir o leer mensajes de texto mientras se conduce, beber mientras se conduce, o ir con un conductor ebrio.

La autora principal del estudio, Anne Wheaton, del CCPEEU, explica que la relación entre el sueño y la toma de riesgos que causan lesiones es muy alarmante, sobre todo cuando se trata de beber y conducir.

La investigación fue realizada a más de 50.000 estudiantes de secundaria y ha sido llevada a cabo a nivel nacional en Estados Unidos en los años 2007,2009, 2011 y 2013.

Los resultados muestran que los estudiantes que duermen 5 o 6 horas son 2 veces más propensos a conducir habiendo bebido , en comparación con los chicos que dormían durante toda la noche de manera regular. Solo 2 de cada 100 estudiantes informaron de dormir en exceso, 10 horas o más. Sin embargo, los efectos del exceso de sueño son los mismos que los de la falta de sueño respecto a la propensión a llevar a cabo conductas peligrosas.

Puede ser que los problemas de sueño promuevan que los adolescentes lleven a cabo conductas de riesgo o bien que los problemas de sueño y las conductas de riesgo escondan una depresión, trastorno por déficit de atención e hiperactividad, ansiedad u otros problemas psiquiátricos.

Los especialistas recomiendan mantener un horario regular para acostarse y levantarse, evitar las bebidas estimulantes, la nicotina y realizar ejercicio a diario. Se aconseja a los padres que eviten que sus hijos jueguen con móviles u otros dispositivos antes de acostarse.

Por Instituto Carbonell 8 de marzo de 2026
El Dr. José Carbonell explica que identificar a un narcisista en la primera cita es muy difícil, porque suelen mostrar una versión idealizada de sí mismos: empáticos, atentos y encantadores, con el objetivo de ganarse tu confianza y alcanzar sus propios intereses. Señala que no existe un cuestionario infalible para detectarlos de inmediato, pero recomienda observar ciertos aspectos: preguntar con naturalidad por relaciones anteriores, duración de las parejas, vínculo con la familia, estabilidad laboral o coherencia en su trayectoria personal. Las evasivas constantes, las historias poco congruentes o los cambios en la versión de los hechos pueden ser señales de alerta. Destaca que el tiempo es el mejor aliado, ya que las inconsistencias acaban apareciendo. Si perciben que han sido descubiertos, pueden desaparecer (ghosting) o mostrar su verdadera actitud. Por eso, subraya la importancia de mantener la agudeza, la calma y la capacidad de confrontar con educación cuando algo no encaja. Concluye que más que buscar etiquetas rápidas, se trata de observar coherencia entre palabras y hechos, y protegerse de perfiles que solo buscan beneficiarse sin tener en cuenta tus necesidades.
Por Instituto Carbonell 7 de marzo de 2026
El Dr. José Carbonell explica que las personas insaciables son aquellas a las que nunca les basta lo que haces por ellas, porque priorizan constantemente sus propias necesidades y objetivos por encima de los tuyos. Señala que suelen buscar cumplir sus deseos sin prestar verdadera atención a la reciprocidad, lo que genera relaciones desequilibradas donde uno siempre da y el otro apenas corresponde. Advierte que al principio este perfil no siempre es fácil de detectar, pero cuando se observa que la relación va en una sola dirección —cuando cuesta que devuelvan un favor o muestren la misma disponibilidad— es momento de reflexionar. Subraya la importancia de poner límites por salud mental, entendiendo que la amistad y cualquier vínculo sano deben basarse en el “quid pro quo”, en la reciprocidad. Aprender a decir “no” y no estar siempre disponible es fundamental para evitar el abuso emocional. Concluye que identificar a las personas insaciables y marcar límites claros es un acto de autocuidado necesario para mantener relaciones más equilibradas y saludables.
Por Instituto Carbonell 6 de marzo de 2026
El Dr. José Carbonell explica que los cambios de humor forman parte de la naturaleza humana, igual que las estaciones del año: hay días en los que nos sentimos eufóricos y otros en los que todo parece salir mal. Señala que estas fluctuaciones pueden deberse a múltiples factores, como cambios hormonales, estrés laboral, exámenes, clima, cansancio o incluso alteraciones biológicas. Subraya que, hasta cierto punto, son normales y debemos aprender a convivir con ellos desde la tolerancia, tanto hacia nosotros mismos como hacia los demás. Sin embargo, advierte que cuando estos cambios impiden llevar una vida normal, mantener una relación estable o funcionar adecuadamente en el día a día, es momento de buscar ayuda profesional para identificar qué está ocurriendo. También enfatiza la importancia de poner límites: comprender que alguien tenga un mal día no significa aceptar comportamientos dañinos o faltas de respeto. Concluye que los cambios de humor son habituales, pero deben gestionarse con responsabilidad, equilibrio y, si es necesario, apoyo especializado.