Necesito espacio

19 de mayo de 2025

El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, reflexiona sobre la común y delicada frase “Necesito espacio”, tanto cuando la decimos como cuando la recibimos. Señala que esta expresión suele percibirse como un preludio a una ruptura, lo cual genera inseguridad y ansiedad en la pareja. Por eso, recomienda evitar usarla de forma ambigua o brusca si no se tiene la intención real de terminar la relación.


Carbonell explica que muchas personas atraviesan momentos de agotamiento emocional, estrés laboral o familiar, y que ese malestar interno puede afectar también la dinámica con la pareja. En esas situaciones, algunas personas piden espacio no porque no amen a su compañero, sino porque necesitan reconectar consigo mismas.


En lugar de decir simplemente “necesito espacio”, recomienda expresar con claridad y honestidad cómo uno se siente y por qué necesita un tiempo personal, sin convertirlo en una frase fría o alarmante. Comunicar lo que está ocurriendo emocionalmente puede fortalecer la relación, evitar malentendidos y reducir el miedo al abandono.


En definitiva, la clave está en la comunicación empática y específica, no en frases genéricas que puedan sembrar dudas o temor. Pedir tiempo para uno mismo no tiene por qué ser sinónimo de distanciamiento afectivo si se comunica con claridad y respeto.

Por Instituto Carbonell 1 de enero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que no podemos gustar a todo el mundo. Aunque hagamos todo lo posible por llevarnos bien con los demás, ofrecer lo mejor de nosotros y comprender sus necesidades, siempre habrá personas con las que no conectemos o que no les caigamos bien. Destaca que esto es parte de la naturaleza humana y que no debemos vivir buscando la aprobación de todos, ya que esto afectaría nuestra autoestima. Es normal tener afinidad con algunas personas y no con otras, y aceptarlo es clave para mantener el equilibrio emocional y la confianza en uno mismo.
Por Instituto Carbonell 31 de diciembre de 2025
El acto de grabarse llorando o hacerse un “ cryselfie ” ha alcanzado más de 200 millones de etiquetas en redes sociales. Lo que antes se percibía como una experiencia íntima y privada, se ha convertido ahora en una fuente de visualizaciones, reacciones y consumo digital. La generación Z ha transformado la forma en que entendemos y compartimos las emociones propias y ajenas, emergiendo un nuevo lenguaje y una forma de comunicación emocional. Hemos pasado de ocultar la tristeza a narrarla públicamente, difuminando los límites entre lo íntimo y lo colectivo. Ignasi Puig Rodas, psicólogo, advierte sobre la función de este fenómeno y plantea un dilema clave: ¿estamos expresándonos o exponiéndonos? Por ello, se recomienda: Distinguir entre expresarse públicamente y hacer de la emoción un acto de exhibición Diferenciar si buscas liberar el dolor o captar la atención de tus seguidores Aprender a utilizar un lenguaje adecuado a la hora de comunicar esas emociones Ser conscientes que exponer públicamente conlleva que los demás puedan ver y opinar En opinión del Dr. Carbonell, a pesar de que hoy en día es habitual compartir tus emociones más íntimas en redes sociales, se debe advertir de la necesidad de preservar entornos seguros y actuar con cautela, ya que las plataformas digitales no siempre garantizan un espacio protegido para la vulnerabilidad emocional.
Por Instituto Carbonell 31 de diciembre de 2025
El Dr. José Carbonell explica que la sensación de soledad y vacío puede aparecer incluso en personas con éxito profesional, muchos amigos y una vida dedicada a ayudar a los demás. Señala que esto ocurre cuando uno se da más a los otros de lo que se da a sí mismo y se olvida de su propio cuidado emocional. Destaca la importancia de no dejarse en segundo plano y de encontrar un equilibrio entre lo que ofrecemos a los demás y lo que nos dedicamos personalmente, conectando con nuestros valores, educación y familia. Reconectar con uno mismo es clave para recuperar el equilibrio y construir una vida más sana y feliz.