¿Por qué triunfa la terapia online?

27 de febrero de 2015

En un mundo en constante evolución, cada vez son más los profesionales de psicología y psiquiatría que apuestan por las nuevas tecnologías y ofrecen servicios de terapia online. El tratamiento a distancia constituye un nuevo espacio médico-social y abre nuevas vías en un marco terapéutico que ofrece innumerables posibilidades.

A pesar de no tratarse aún del método principal y a pesar de que su implantación resultará un proceso riguroso y paulatino, ya podemos enumerar una serie de ventajas objetivas por las que la terapia online se encuentra en pleno auge.

Distancia

Este factor beneficia a aquellos pacientes que se encuentran en un marco terapéutico concreto, con una terapia en curso y, por diferentes motivos, deben emigrar o viajar a menudo. La terapia online les garantiza la posibilidad de continuar con su tratamiento allí donde vayan. Lo mismo sucede a las personas que, tras emigrar, desean iniciar un tratamiento en su idioma natal o a aquellas que están de vacaciones y pueden así mantener las sesiones con su especialista.

Flexibilidad

Aquellas personas cuya vida laboral, social o familiar les exige máxima dedicación, encontrarán en la terapia online la forma de seguir un tratamiento sin necesidad de invertir tiempo en desplazamientos y con una total flexibilidad de horarios.

Urgencias

En caso de que un paciente sufra una crisis o tenga la imperiosa necesidad de iniciar una sesión de terapia, esta metodología terapéutica le permite hacerlo con escaso margen de previsión así como con una mínima gestión previa.

Posibilidades

La terapia online nos permite acceder a un mayor número de profesionales disponibles y aumenta considerablemente nuestras posibilidades a la hora de seleccionar el que más se ajuste a nuestros intereses, ya sea por cuestiones económicas, cualitativas o geográficas. Por ejemplo, una persona que resida en una población pequeña y no desee que le trate un profesional local, por discreción o pudor, encontrará la solución en la terapia online.

Tecnología

Hoy en día, medios como la videoconferencia, el uso de Skype y demás canales, facilitan unos niveles de comunicación absolutamente fiables y fluidos. Poder observar al paciente, su rostro, sus gestos… facilita el análisis de su situación.

No cabe duda de que con el tiempo y el avance de nuestra sociedad, la terapia online seguirá sumando ventajas y llegará a convertirse en una herramienta fundamental dentro de nuestro ámbito terapéutico.

Por Instituto Carbonell 2 de junio de 2026
 El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, reflexiona sobre un tema delicado pero común en cualquier tipo de relación: la mentira. Cuando descubres o sospechas que alguien te ha mentido, especialmente una persona cercana como una pareja, un amigo o un familiar, es natural que surjan dudas, inseguridad y desconfianza . Pero el Dr. Carbonell sugiere abordar esta situación con cabeza fría y perspectiva. No todas las mentiras son iguales , ni todas tienen la misma intención ni el mismo impacto. Hay mentiras puntuales que pueden surgir por múltiples razones: para evitar un conflicto, por vergüenza, por miedo o incluso por considerar que ciertos detalles no son importantes. Estas pequeñas omisiones o versiones acortadas de la realidad no siempre son señales de manipulación o falta de amor. El doctor enfatiza que una mentira puntual no define a una persona como mentirosa . En vez de caer rápidamente en la desconfianza o en el resentimiento, la mejor vía es la confrontación serena y directa : hablar con la persona, expresar lo que has notado o sentido, y tratar de entender el porqué. A veces, con una buena conversación, se puede desactivar un conflicto mayor y aclarar una situación malinterpretada. Ahora bien, la situación cambia si la mentira es reiterada , si notas que tu vínculo se ha convertido en un juego constante de adivinanzas donde nunca sabes si lo que te dicen es cierto. Si esa persona te lleva a vivir en la sospecha, en la duda o en la ansiedad frecuente , ya no se trata de una mentira aislada, sino de un patrón. Y en ese caso, dice el Dr. Carbonell, es completamente legítimo plantearte si esa relación te compensa emocionalmente . También pone sobre la mesa una reflexión importante: todos, en algún momento de la vida, hemos dicho alguna mentira . No con esto justifica la falta de honestidad, sino que nos invita a no idealizar a nadie, ni a reaccionar de forma desproporcionada ante un error aislado. El mensaje es claro: la confianza es fundamental, pero también lo es la comprensión . Y cuando una mentira te duele, no la guardes en silencio: exprésala, analiza, y decide con madurez qué hacer a partir de ahí.
Por Instituto Carbonell 1 de junio de 2026
El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, aborda el complejo y doloroso tema de convivir o vincularse con una persona que muestra un patrón persistente de mentiras: lo que comúnmente se llama un mentiroso compulsivo. Este tipo de persona no solo miente ocasionalmente, sino que lo hace repetidamente, incluso cuando es confrontada con evidencias claras de que está falseando la realidad. Según el Dr. Carbonell, estas personas han desarrollado la mentira como una herramienta habitual para sortear la vida . Para ellos, la mentira no es solo una excepción, sino parte de su mecanismo de funcionamiento diario . Mienten para evitar conflictos, para manipular, para no enfrentarse a las consecuencias de sus actos, o simplemente porque ya no saben hacerlo de otro modo. Es una estrategia aprendida, interiorizada, muchas veces desde la infancia, y que puede estar tan integrada en su personalidad que ni siquiera son plenamente conscientes de ello. Lo más destructivo para quien convive con un mentiroso compulsivo es el deterioro de la confianza. Tú puedes querer mucho a esa persona, pero si lo que recibes de ella es una versión falsa de la realidad , constantemente tendrás que estar cuestionándote si lo que te dice es verdad o no. Esto genera inseguridad emocional, ansiedad y, en muchos casos, culpa y desgaste . El Dr. Carbonell es muy claro: hay que protegerse . Si decides seguir en una relación con alguien así, tienes que asumirlo con todas sus consecuencias. Es decir, aceptar que probablemente esa persona no cambiará fácilmente y que tu equilibrio emocional no puede depender de su sinceridad. Mantener tu “zona de seguridad” y tu “centro de control” es esencial para no verte arrastrado por la confusión y la incertidumbre constante. Además, recalca que no se puede construir una relación sólida sobre una base inestable como la mentira sistemática. La comunicación honesta y la transparencia son pilares esenciales para cualquier vínculo emocional sano. Si fallan repetidamente, entonces toca preguntarse si estás dispuesto a convivir con eso, o si es momento de tomar distancia. En conclusión, el Dr. Carbonell propone que frente a un mentiroso compulsivo tienes solo dos opciones realistas: Protegerte emocionalmente y aceptar que esa persona difícilmente va a cambiar. Alejarte, si no estás dispuesto a vivir con esa distorsión constante de la realidad. No se trata de castigar ni de moralizar , sino de asumir que ciertas conductas, cuando son reiteradas y dañinas, obligan a tomar decisiones difíciles por el bien de tu salud mental y tu estabilidad emocional.
Por Instituto Carbonell 31 de mayo de 2026
El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, plantea en esta reflexión una pregunta clave para cualquiera que busque establecer una relación afectiva significativa: ¿qué buscamos realmente en el amor? . Una interrogante que, aunque parece sencilla, suele estar cargada de idealizaciones, exigencias y, muchas veces, poca autoconciencia. Según el Dr. Carbonell, muchas personas entran en una relación esperando que la otra persona sea prácticamente perfecta: que entienda sin que le expliquen, que apoye sin condiciones, que dé espacio sin abandonar, que tenga una pasión arrolladora pero también contención emocional, que sepa adaptarse a nuestros cambios de humor, que resuelva nuestras carencias emocionales... En resumen, esperamos una especie de "pareja mágica" que lo dé todo, sin fricciones ni límites. Sin embargo, el Dr. Carbonell señala una verdad incómoda: esas expectativas desmedidas rara vez se cumplen , no porque el amor no exista, sino porque las relaciones humanas son complejas y nosotros mismos también lo somos . Muchas veces pedimos más de lo que estamos dispuestos a ofrecer. Queremos que nos entiendan, pero no siempre estamos abiertos a entender al otro. Exigimos libertad, pero a veces no sabemos darla. Queremos compromiso, pero no siempre lo ejercemos con madurez. El doctor contrasta las relaciones de antes con las de ahora: antes se luchaba más por las relaciones, se toleraban más las dificultades, aunque a veces a costa del bienestar personal. Hoy en día, las relaciones son más dinámicas, más “transaccionales” y condicionadas al rendimiento emocional inmediato. Si la pareja no aporta lo que esperamos, nos preguntamos rápidamente si esa relación tiene sentido. La paciencia y la construcción a largo plazo han sido reemplazadas por la inmediatez y la evaluación constante. Frente a esto, Carbonell propone una mirada más madura y equilibrada: antes de preguntarte qué buscas en el amor, pregúntate también qué estás dispuesto a dar . ¿Puedes ofrecer comprensión, apoyo, paciencia, respeto, libertad, pasión...? ¿Estás listo para construir en lugar de solo recibir? El amor no es un contrato unilateral, sino un equilibrio entre dar y recibir, entre comprender y ser comprendido. Finalmente, el Dr. Carbonell resalta que el respeto debe ser siempre la base de cualquier relación . Sin respeto, ninguna expectativa o deseo romántico tiene sustento real. Y si después de todo, te das cuenta de que la relación no te hace feliz, también es válido salir de ella, pero siempre desde el cuidado mutuo, sin hacer daño innecesario . El amor sano no se basa en la perfección, sino en el esfuerzo compartido por construir un vínculo donde ambos puedan crecer, ser ellos mismos y sentirse valorados.