Instituto carbonell

Prevención del uso de drogas por parte de nuestros hijos

11 de abril de 2016

Una de las mayores preocupaciones que podemos tener los padres en relación a nuestros hijos, es el tema de las drogas, cómo hablarlo con ellos y qué podemos hacer para prevenirlo.

A continuación, algunos consejos sobre cómo hablar con nuestros hijos sobre este tema:

  1. Normaliza el hecho de conversar sobre las drogas. Conviértelo en algo cotidiano. A través de noticias relacionadas sobre el tema, o películas, podemos iniciar conversaciones al respecto, de una manera cómoda.
  2. Mantén una actitud abierta. Realizar preguntas abiertas sobre su opinión acerca de los motivos que llevan a los chicos a consumir drogas, qué opina sobre el tema o si alguna vez le han ofrecido drogas.
  3. Ten unas normas claras con respecto a la tolerancia 0 a las drogas.
  4. Intenta ponerte en su lugar sobre el papel de las drogas en su entorno. Escúchale y hazle saber que tienes en cuenta su opinión y que es importante para ti.
  5. Todos los puntos anteriores son viables siempre y cuando dediquemos un tiempo de calidad a nuestros hijos, a diario.

Ayuda a prevenir el uso de drogas

  • Fomenta una buena relación con tu hijo, preocupándote por sus intereses y apoyándole.
  • Da un buen ejemplo. Es importante ser un buen modelo a seguir. No consumas drogas, si bebes hazlo con moderación y trata de no fumar.
  • Conoce a los amigos de tu hijo. Trata que vengan a casa y a ser posible, conoce también a sus padres. Habla con tu hijo y dale tu opinión si consideras que alguien es una mala influencia.
  • Se claro sobre las normas que tiene que cumplir tu hijo sobre el uso de drogas, subrayando los peligros potenciales.
  • Trata de mantenerte informado sobre dónde, y con quién, está tu hijo. La supervisión sensata es fundamental en la adolescencia para prevenir conductas de riesgo.
  • Promueve las actividades saludables. Estar activo mediante deportes u otras actividades sanas y que motiven a los hijos, es una de las mejores formas para evitar el recurrir al uso de drogas.
Por Instituto Carbonell • 19 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el consumo de alcohol puede afectar a nuestras capacidades y al funcionamiento del lóbulo frontal, haciendo que digamos o hagamos cosas que probablemente no haríamos en condiciones normales. El problema puede aparecer después, cuando desaparecen los efectos del alcohol y tenemos que afrontar las consecuencias de decisiones o comportamientos que no habríamos tenido estando sobrios.  Por ello, plantea la importancia de preguntarse si somos capaces de disfrutar del día a día sin necesidad de consumir alcohol, incluso en situaciones sociales como una comida, una celebración o un brindis. La cuestión, según señala, es valorar hasta qué punto necesitamos el alcohol para disfrutar de determinados momentos.
Por Instituto Carbonell • 18 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que algunas relaciones pueden convertirse en un verdadero “laberinto emocional”, en el que la persona siente que haga lo que haga siempre se equivoca: si da demasiado, se le reprocha, y si se distancia, también. Esta incertidumbre constante, unida a situaciones como la falta de respuesta o las contradicciones entre las palabras y los comportamientos de la pareja, puede generar un gran desgaste y sufrimiento.  Señala que, aunque la otra persona diga quererle y querer estar con él, lo importante es valorar cómo se está viviendo realmente la relación. Cuando una persona lleva mucho tiempo sintiéndose perdida y desgastada, es necesario detenerse y buscar una salida a esa dinámica en lugar de continuar atrapada en ella.
Por Instituto Carbonell • 17 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que es normal sentir rabia cuando se ha invertido mucho tiempo, esfuerzo y compromiso en una relación que finalmente no ha cumplido las expectativas o las promesas realizadas. Ante esta situación, considera importante aprender de la experiencia y no interpretarla únicamente como un fracaso.  Señala que en una relación es posible entregarse plenamente a la otra persona, pero sin dejar de reservar una parte de uno mismo para sus propios proyectos, intereses y bienestar. Recomienda mantener cierto desapego y evitar una entrega excesiva, porque cuando toda nuestra vida y expectativas dependen de la relación, una ruptura o el incumplimiento de los proyectos compartidos puede generar un impacto emocional mucho mayor.